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LA SENTENCIA DEL 11M:
UNA DE CAL Y OTRA DE ARENA

(O NI IRAK, AL QAEDA O ETA, SINO TODO LO  CONTRARIO) 

La mayoría de los españoles (52,3%) consideran la sentencia regular (31,8%) mala o muy mala ( 20,5%), y muchos analistas han comentado que poco más se pudo hacer con una instrucción previa tan mala, Esto es como disculpar a un cocinero que ha servido una mala comida diciendo que no podía hacer más por tener que trabajar con ingredientes en mal estado. De igual forma que por razones sanitarias el cocinero debiera haber echado los ingredientes malos a la basura, el Tribunal por razones de la salud del Estado de Derecho debiera haber declarado Juicio Nulo (vea:¿Juicio nulo?). La sentencia no aclara quienes fueron los autores intelectuales del atentado - absuelve a todos los presuntos culpables acusados en el sumario de la Instrucción y por parte de la Fiscalía - y al mismo tiempo manifiesta que este no tenía nada que ver con la presencia de tropas españolas en Irak en misiones de posguerra, ni con Al Qaeda. Tampoco encuentra indicios de la participación de ETA lo que de forma discreta solamente puede apuntar en una dirección: los fontaneros de las cloacas del Estado. 

Hay cosas muy curiosas como considerar los "suicidas" de Leganés como autores materiales pero absolver al mismo tiempo, por falta de pruebas, al único que se salvó de la explosión por haber salido a echar la basura. Parece que como los otros no pudieron protestar se ha usado el efugio, para salir del paso, de culpar a los muertos de Leganés de los muertos del atentado. Muy bonito. Sigue sin resolverse el enigma del porqué unos terroristas después de haber cometido el atentado no se dispersaron por todas las direcciones de la brújula sino buscaban refugio en un piso que a la postre se convirtió en una auténtica ratonera. También la teoría del suicidio parece enigmática ya que no es razonable pensar que montaron los explosivos - un trabajo delicado - después de que la policía hubiera puesto cerco al piso, lo que implique que los hubieron montado antes. ¿Y porqué, si ya habían decido suicidarse, no se suicidaron durante el atentado si de esta forma, con una mínima coordinación, hubieran podido multiplicar el número de victimas? 

En la sentencia se ha aceptado como pruebas válidas la Kangoo y la mochila de Vallecas. Sorprendente porqué hubo testimonios durante el juicio de que los primeros agentes que lo inspeccionaron no encontraron nada sospechoso en el Kangoo y que varios días después otros "agentes" sorpresivamente encontraron una especie de bazar oriental. Más sorprendente todavía es que el Tribunal considera que la cadena de  custodia de la mochila nunca se interrumpió cuando según casi todos los testimonios nadie sabía de donde venía ni donde había estado antes. Para añadir un poco de arena a tanta cal se descarta totalmente como prueba el Skoda Fabia descubierto en Alcalá tres meses después del atentado y milagrosamente convertido en una de las pruebas principales de la acusación. Haber descartado esta prueba y por lo tanto habar aceptado que se trataba de una burda manipulación para influir el juicio debiera de haber sido suficiente para dar carpetazo a todo el proceso por falta de vestir.

Peor todavía es la aceptación - no obstante los testimonios de los peritos independientes - de que el explosivo usado procedía todo, o en su mayor parte, de la Mina Conchita (Goma 2 Eco y algo de Goma 2 EC), obviando de esta forma los indicios cualitativos de la presencia de nitroglicerina en los focos de las explosiones. Es verdad que no se ha podido llegar a un cálculo cuantitativo pero esto fue por el hecho de que en contra de todos los protocolos de investigación criminal el juez instructor ordenó el desguace de los trenes cuyos restos fueron después lavados con lejía destruyendo el liquido resultante. Solamente por esta manipulación, consciente o no, se debieran haber tomado al menos acciones disciplinarias contra dicho juez de cuyo nombre prefiero no acordarme. 

Todo la sentencia da la impresión de que el Tribunal no se ha atrevido a anular todo el proceso y se ha limitado a quitar las partes más infumables de la acusación, jugando al mismo tiempo a la ruleta rusa con las condenas. No hay otra explicación a que Trashorras haya sido condenado a casi 40.000 años y que su cuñado, tan implicado en el tráfico de explosivos como él, haya sido absuelto.

De todas formas el hecho más trascendental es el auténtico varapalo que la sentencia ha dado a la versión oficial del Gobierno, tan servilmente seguido por la Fiscalía, de que el atentado fue el resultado de la presencia del ejercito español en Irak y por lo tanto culpa del Gobierno Aznar (¡Aznar asesino!), con lo cual queda completamente probada la tesis  de que el PSOE usó el atentado inmoral- e injustificadamente para montar, con la ayuda de medios afines, un agitprop en toda regla con el fin de ganar las elecciones. 

Esta claro que el Tribunal no se ha atrevido a obrar en consecuencia con las manipulaciones de ciertas policías y guardia civiles que salieron a la luz en el juicio. Durante el mismo Javier Gómez Bermúdez, el presidente, manifestó a un grupo de periodistas que iba a deducir testimonio contra algunos testigos pertenecientes a las Fuerzas de Seguridad del Estado y a otra testigo (probablemente un testigo protegido que mintió descaradamente al Tribunal), lo que indica claramente una fundada sospecha de perjurio. Pero al fin y al cabo, nada de nada. Que después de un juicio de muchos meses - y  de haber pasado como sobre brasas la validez de pruebas muy dudosas y contaminadas - solamente se haya podido condenar a 3 de los 29 acusados como autores materiales del atentado o como cooperador necesario (además de los muertos), a 18 por delitos no directamente relacionados (chorizos, timadores y narcotraficantes) y absolviendo a 7 totalmente, el Tribunal en ningún momento y de ninguna forma haya criticado la nefasta actuación del juez instructor clama al cielo. 

¿Y después de todo qué ha sido la reacción de los españoles? En una reciente encuesta el 73% de los encuestados opinan que la "Justicia" debe seguir investigando lo que demuestra lo ilusos que son, pero, menos mal, el 60% creen que los medios de comunicación (serán los pocos que se hayan dedicado a tan noble tarea) deben seguir indagando. Más o menos el 40% cree que no se sabe quiénes fueron los autores materiales del atentado para no hablar ya de los autores intelectuales o inductores. Claro también hay un 38%, casi todos de izquierda, que están convencidos de que la sentencia ha dejado claro "quienes fueron los autores intelectuales del atentado", cuando la sentencia ha absuelto a quienes fueron acusados de ello. Vivir para ver. Pero no están solos. También algunos supuestamente ilustres catedráticos han alabado la sentencia como el no va más de la perfección jurídica. Uno de ellos trata en un artículo de justificar la aceptación como válidas pruebas sospechosas y contaminadas de forma sorprendente y cicatera. Consideremos textualmente lo que escribe el catedrático en cuestión para refutar la falsedad como prueba de la mochila de Vallecas:
"Cuando una prueba es falsa o ha sido manipulada por una tercera persona, ello se hace, naturalmente, para hacer recaer la responsabilidad sobre autores distintos de los que realmente cometieron el delito, por lo que, si las defensas (las que argumentaron la falsedad de la prueba) hubieran tenido razón, llegaríamos a la inverosímil consecuencia de que se había inventado o alterado una prueba para conducir (la policía) a los auténticos intervinientes (?) en el delito,
ya que se pudo identificar a éstos - a los miembros del comando de Leganés que luego se quitaron la vida - gracias al rastro que se siguió a partir del móvil contenido en la mochila."
Esto en castellano paladino, y sin tanta circunlocución, dice literalmente que la prueba es valida, y por lo tanto no manipulada, porque gracias al móvil contenido en ella se llegó a los "auténticos culpables". Un auténtico viaje circular. Que Díos nos salve de la justicia.

 

 

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© 11/2007