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PRIMARIAS Y CAUCUS
Ya estamos otra vez en el
circo de la selección de los candidatos a la Presidencia de los dos grandes
partidos en Estados Unidos. Un circo más divertido y apasionante que nunca. Pero
como bien sabemos lo divertido no es siempre racional. Las primarias y los
caucus, en que en cada estado se elige el candidato preferido de los dos
partidos, son en su forma un sistema decimonónico que tenía su razón de ser en
una sociedad todavía mal comunicada y sin las ventajes de nuestra era
tecnológica pero que con el tiempo se ha convertido en anacrónico e irracional.
Lo lógico sería que no hubiera caucus y que las primarias
fueron, en el ámbito de cada partido, comparables a las elecciones presidenciales
posteriores. Es decir, simultaneas y según el sistema mayoritario en donde el
candidato que gane en un estado se lleva todos los delegados correspondientes a
este. Pero no, no solamente las "elecciones" estatales suceden en
fechas muy dispares con más o menos coincidencia entre los dos partidos,
sino además los sistemas electorales son muy diferentes. Las primarias son muy
comparables a unas elecciones normales, muy contrario a los caucus que son la
fórmula usada en muchas de los estados menos poblados. Estos caucus se limitan
básicamente a los militantes locales de cada partido que se reúnen en cada
pueblo, o barrio de las ciudades, en un local en donde los partidarios de cada
candidato se juntan en una esquina, o detrás de una mesa, y son contados. Los
candidatos que reúnen menos del 15% de los presentes son automáticamente
eliminados y sus seguidores tienen el derecho a reunirse al grupo de su segunda
opción. Este sistema puede dar resultados insospechados. Imaginemos que
el candidato más seguido en la primera ronda obtiene el 45%, el segundo el 30,
y tres candidatos más en conjunto el 25, y que la mayoría de los seguidores de
estos tres se apuntan al segundo candidato dándole la mayoría. Una especie de
segunda vuelta encubierta contrario a la tradición del país. Pero hay más. El
sistema solamente funciona en el ámbito estatal en los estados pequeños con una
única circunscripción para diputado al congreso, en los demás funciona a base
de varios o múltiples circunscripciones cada uno con sus propios delegados.
Esto también puede viciar los resultados. En Nevada Hillary Clinton ganó
globalmente por mayoría de votos pero obtuvo un delegado menos que Barrack
Obama. Lo peor de todo es que mientras que en las primarias participan, según
la población de cada estado, desde decenas de miles a varios millones de
votantes, en los caucus esta participación va desde centenares a miles. En el
reciente caucus del Partido Demócrata en Alaska no votaron más de 800
personas. En los caucos los delegados salen muy baratos.
De otro lado las primarias también tienen sus defectos. Las republicanas al menos siguen el sistema mayoritaria tradicional en los Estados Unidos según el
cual el ganador se lleva todos los diputados, pero los demócratas lo cambiaron
hace más de veinte años por un sistema proporcional por circunscripción en
cada estado.
Todo esto tiene poca importancia cuando en los partidos hay un candidato predominante que desde el principio tiene el favor de los votantes y que después del supermartes de febrero ya se ha asegurado la nominación. La cosa cambia mucho cuando después de las primeras enfrentamientos salen dos o tres candidatos fuertes que pueden seguir batallando durante meses. El ejemplo más claro es lo que ocurre en el partido Demócrata. Hace solamente 6 meses el candidato preclaro era Hillary Clinton que según las encuestas se iba a llevar la nominación por goleada. Y no hay duda de que si los demócratas hubieron usado el sistema mayoritario, como los republicanos, Hillary depués de ganar los grandes estados como Nueva York y California hubiera tomado una ventaja decisiva sobre Obama. Si el año pasado Hillary Clinton tenía una gran ventaja sobre un Obama casi desconocido, otro tanto le ocurrió al ex alcalde republicano de Nueva York, Guiliani, y se tuvo que retirarse inmediatamente después de la primaria republicana de Florida es porque cometió un craso error táctico en no ocuparse del caucus de Iowa y de la primaria de New Hampshire y concentrarse exclusivamente en Florida. De esta forma perdió la valiosa exposición a los medios de comunicación durante casi un mes mientras que otros candidatos como McCaine y Romney habían entretanto levantado una gran expectación.
Aquí tenemos el gran problema de no tener una fecha única para decidir los candidatos. El gran intervalo entre los diferentes caucus y primarias- el primero en Iowa a principios de enero y la última en Puerto Rico ya entrado junio - puede crear dinámicas que tuercen la voluntad original de los votantes. Resultados de primarias tempranas influyen en los resultados de convocaciones posteriores. Iowa, en que tradicionalmente tienen lugar el primer caucus, obtiene durante el mes de diciembre una atención de los candidatos, de los medios y del público completamente fuera de lugar ya que siendo un estado del medio-oeste (al oeste de Illinois) con una población de menos de tres millones de habitantes - sin casi negros ni latinos - y básicamente agrícola, no es exactamente típico de la sociedad estadounidense. Otra desventaja es el extremo conservadurismo evangélico de su población y no era demasiado sorprendente que el ganador del caucus republicano fue el ex gobernador de Arkansas, y pastor baptista, Huckabee. El tiempo y dinero que los candidatos se gastan en este primer caucus y en la primera primaria de New Hampshire está completamente desmesurado y contrasta con las escasas tres semanas que tienen para hacer campaña en los más de 20 estados - incluyendo algunos de los más importantes-, que tienen sus convocatorios el primer martes de febrero, el SUPERMARTES.
Ser uno de los estados más tempranos tiene tanta importancia que los demócratas en Florida y Michigan decidieron adelantar sus fechas y fueron castigados por la cúpula de su partido con la exclusión de sus delegados en la Convención Demócrata para la confirmación de su candidato presidencial. Esta decisión tendrá poca importancia si Hillary llegara a la Convención en primera posición pero todo cambia si ella necesitara los delegados de aquellos dos estados que ganó por una gran mayoría. Puede que no admitir estos delegados creara entonces una gran frustración entre sus votantes por considerar que el Partido Demócrata les había quitado su derecho al sufragio. Si este se confirma es perfectamente posible que estos votantes simplemente se abstendrán en las elecciones presidenciales lo que significaría la posible perdida de hasta 1,5 millones de votantes para Obama. "Si no reconocéis nuestros votos allá vosotros".
Una decisión demócrata de hace 24 años complica el panorama actual todavía más. Me refiera a los 796 superdelegados que acordaron entonces. Estos son el conjunto de los diputados y senadores, gobernadores, ex presidentes y ex vice-presidentes, cargos del partido etc.que no están comprometidos obligatoriamente con ningún candidato y por lo tanto tienen libertad de voto en la Convención. El sistema fue inventado en 1984 con el propósito de evitar que un candidato sin ninguna posibilidad de ganar en las presidenciales (Jesse Jackson) podía ser elegido como candidato demócrata. El invento no ha tenido hasta ahora ninguna importancia pero con una carrera tan reñida entre los dos candidatos el voto de los superdelegados puede ser decisorio. Obama, curándose en salud, ya ha exigido que los superdelegados se comprometan a votar según la voluntad popular. No lo ha definido y la pregunta es qué pasa si un candidato tiene más delegados y otro más "voto popular". Un verdadero dilema que podía dividir el partido.
Al lado republicano la situación es mucho más claro. Contra todo pronóstico el senador John McCain, hace solamente 6 meses completamente perdido en las encuestas, se ha recuperado de forma sorprendente y tiene la nominación básicamente asegurada. Con 71 años, de los cuales 6 como prisionero de guerra en Vietnam, es el candidato de más edad que se haya presentado nunca como candidato a la presidencia hecho que será probablemente explotado como factor negativo por su oponente demócrata. Es un republicano moderado que no cuenta con el favor de las alas más conservadoras (fiscales, sociales y evangélicos) que no tendrán más remedio que votarle si pretenden evitar una presidencia demócrata. Después de que el ex gobernador de Massachusetts, Mitt Romney - que adoptando posiciones más conservadores que McCain estaba en segunda posición - se retiró después de su derrota en los grandes estados por no querer dividir el partido, a McCain le quedan solamente dos contrincantes de los 10 que originalmente habían entrado en la competición. El ya mencionado Huckabee que sigue adelante no obstante de haber logrado solamente una cuarta parte de los delegados republicanos hasta la fecha pero que ha logrado vencer en algunos estados sureños ultra-conservadores y que mantiene viva la llama evangélica, y Ron Paul, un personaje muy peculiar que representa a los libertarios conservadores, una especie de anarquistas de derechas y que en ningún estado ha logrado más del 7% de los votos. De todas formas es importante que, por muy desigual que sea, la contienda republicana sigue ya que si oficialmente se resuelve demasiado rápido los medios de comunicación se centrarían casi exclusivamente en la campaña demócrata.
La campaña demócrata
tiene elementos sorprendentes de implicación racial y hasta de sexo. Antes de
la entrada de Obama en la refriega Hillary Clinton contaba con la inmensa
mayoría de los votantes negros. Bill Clinton se había ocupado mucho en
resolver sus problemas y era casi considerado como el primer presidente
"negro". Pero de repente hubo un cambio total y en una explosión de
orgullo racial la gran mayoría de los negros se volcaron a Obama sin
importarles mucho lo que de verdad representaba. Otro tanto ocurrió con gran
parte de los estudiantes seducidos por un mensaje de ilusión, cambio y
esperanza. Un mensaje retórico con poco contenido verdadero, poco programático
y repetido con gran insistencia e impacto oratorio. Lemas como " un nuevo
camino", "podemos" y otros por el estilo, llevan, especialmente a
sus jóvenes seguidoras, a niveles de entusiasmo solamente comparables a los
vistos en los conciertos de ídolos musicales. El mensaje obamiano es emocional,
y ambiguamente indefinido, y especialmente efectivo con los jóvenes
impresionables. En entrevistas muchos han admitido que no conocen su programa
pero que él les gusta mucho. Es indudablemente un personaje muy mediático en
el cual la apariencia parece más importante que el fondo. Mientras que Hillary
saca los votos de los mayores, los latinos, las mujeres blancas y los
trabajadores manuales, Obama obtiene los suyos entre negros, hombres blancos y
universitarios. Parece que los hombres blancos prefieren a un hombre aunque sea
negro ( es un decir, es mulato o sea tan negro como blanco) a una mujer.
El
clan de los Kennedy ya le ha dado mayoritariamente su respaldo incondicional
y ya le están declarando el heredero espiritual de John F.,el heraldo del nuevo
Camelot. Otelo disfrazado de Rey Arturo. Es verdad que tenía la impresión
desde el principio que trataba de parecerse al presidente asesinado y esta
impresión ha sido confirmada con el descubrimiento que algunos de los
escritores de los discursos de éste están ahora - 50 años después y ya muy
entrado en años - escribiendo para aquel. El lema de la "Nueva
Frontera" también era ambiguo y sin definir. De todos formas ser
considerado heredero de un presidente que gracias a su asesinato se ha
convertido, sin ningún otro merecimiento , en un mito y una leyenda no es
ninguna recomendación.
Ya sabemos que para convertirse en mito lo mejor es morir joven o ser asesinado más o menos joven también. Alejandro Magno se murió a los 33 años sin haber perdido una batalla pero si hubiera vivido hasta los 80 años seguro que había terminado perdiendo bastantes. Hubiera sido famoso pero no un mito. Marilyn Monroe se ha convertido desde su muerte a los 36 años en un mito sexual lo que no hubiera ocurrido si el mundo hubiera podido seguir su envejecimiento año tras año. Los ejemplos se puede numerar en miles. John F. no es ninguna excepción y ningún ejemplo a seguir. Hay muchos hechos dudosos en el historial tanto de John F. como en el de sus hermanos Robert y "Teddy" (este fue en 1969 declarado culpable de homicidio por imprudencia cuando sufrió un accidente de circulación en el que falleció su secretaria; hubo una gran sospecha que estaba borracho y que abandonó a su acompañante. Se presentó a la policía rodeado de abogados 24 horas después del hecho. También han existido siempre sospechas que Robert estuvo implicado en la muerte de Marilyn que se había convertida en una amante molesta). La presidencia de John F. era bastante desastrosa y es bastante hipócrita que alguien tan opuesto a la guerra en Irak como Obama quiera imitar a un presidente que empezó la todavía más desastrosa guerra de Vietnam.
Mientras que Obama ha hecho de un cambio indefinido su razón de ser y su lema principal, tanto McCain por el lado republicano como Hillary por el lado demócrata también han expresado la necesidad de cambios profundos. Para cambiar las estructuras legislativos y burocráticos de Washington hay que tener un profundo conocimiento de sus funcionamiento y además saber como manejar el Congreso sin cuyo apoyo nada se puede hacer. El ejecutivo no tiene ningún poder para legislar el legislativo. Solamente puede tomar iniciativas y tratar de convencer. Mientras que McCain tiene una larga experiencia de 30 años en el Congreso y Hillary, aparte de tener casi 8 años de experiencia como senadora, tiene 8 años como álter ego de su marido, el Presidente Bill Clinton, Obama tiene solamente 2 años como senador poco tiempo para haberse enterado de los entresijos del poder. Por lo tanto por pura sensatez es muy probable que los votantes demócratas se inclinen por Hillary que es además la que más posibilidades tiene para derrotar a McCain. Para los votantes independientes del centro moderado, que hay que ganarse en las elecciones presidenciales, Obama representa una opción mucho más izquierdista, más liberal en terminología americana (vea nota al pie), que Hillary. Hay una razón más, la mayoría de los estados en donde ha ganado Obama son estados "rojos", o sea republicanos - en EE.UU. los colores de las opciones políticas son invertidos en relación con Europa -, en que los demócratas históricamente nunca han ganado mientras que Hillary ha ganado los estados que apartan el gran caudal de delegados demócratas en las presidenciales. Esto quiere decir que los votos de Obama al final no aportan nada en la carrera presidencial por razón del sistema mayoritario, estado por estado.(vea: ELECCIONES USA) No creo que esta de balde la observación. En el día de ayer Obama ha tomado la delantera sobre Hillary en los estados del Potomac (Virginia ,Maryland y el Distrito Federal de Colombia) pero parece que Hillary lleva mucha ventaja en los estados grandes que votan en Marzo (Texas, Ohio y Pennsylvania) que aportan muchísimos más delegados que los otros tres.
QUE SIGUE EL CIRCO.
Nota:
Considerar a los liberales gente de izquierda es una herencia de la situación política inglesa de la segunda mitad del siglo XIX. Hubo entonces en Gran Bretaña dos partidos, el conservador y el liberal. Como el liberal era más moderado que el conservador fue entonces considerado como la izquierda. Estos dos partidos se alternaban en el poder y los gobiernos liberales (centro-derecha en lo económico y centro izquierda en lo social) empezaron muchas iniciativas sociales que ahora forman parte de nuestra cultura política. Como no existía todavía el Partido Laborista (socialista) los obreros con sufragio votaron a los liberales. La situación cambió cuando en 1900 los sindicatos obreros formaron el Partido Laborista y desde entonces los liberales son considerados como un partido de centro, menos en Estados Unidos donde un partido socialista nunca logró obtener una gran aceptación. Además de los dos grandes partidos participan en las elecciones presidenciales 19 partidos más que en conjunto no suman más que el 1-2% del voto popular.
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Þ POLÉMICAã 2/2008