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ORIGEN Y SECUELAS
| Terrorismo histórico | Siglo XX | Descolonización | Explotación | Manipulación religiosa |
| Afganistán | Los Validos | Oscurantismo | El Corán | Degeneración Religioso |
| Choque de Culturas | Fecha Simbólica | Secuelas |
Si interpretamos el término "terrorismo" como un ataque no provocado y por traición, entonces el terrorismo es tan antiguo como la humanidad misma, y muy anterior a la profesión supuestamente más antigua. Pero olvidándonos de la prehistoria, no hay duda que terrorismo fueron las incursiones de las primitivas tribus eolios, dorios y jonios en el territorio después conocido por Grecia, la ocupación de tierras ajenas por fenicios, griegos, cartagineses, y romanos, y la piratería en tiempos clásicos. También fueron actos de terrorismo las incursiones marítimas de los Vikingos o las Cruzadas propagadas por la Iglesia católica en su periodo máximo de fundamentalismo; especialmente terroristas fueran la IV y la Albigense (calada entre la IV y la V); aquella (1202-1204), se limitaba a conquistar y arrasar Constantinopla y crear un "Imperio latino bizantino", esta (1209-1229) - a que se apuntaban todos los aventureros de Occidente - tenía como único fin la matanza de decenas de miles de "albigenses" (niños incluidos) considerados "herejes" por la Iglesia, entre otras cosas por haber llamado anticristo al Papa Inocencio (sic) III.
Tampoco hay duda de que las conquistas de Méjico y Perú fueron en esencia actos de terrorismo, espoleados por el fundamentalismo católico bajo el liderazgo de la Inquisición. De igual forma la eliminación de las tribus indias en Norte América contaba siempre con el entusiasta apoyo del fundamentalismo calvinista. Y hablando de Estados Unidos, ¿ hay alguna duda de que el Ku-Klux-Klan fue, y sigue siendo, una organización terrorista? ¿ Y fueron o no fueran esencialmente terroristas las bandas de pistoleros en el Oeste americano? ¿ Y no fue William Hearst un auténtico terrorista mediático?
Si saltamos a Europa encontramos en la revolución francesa el principio del terrorismo moderno en los jacobinos, seguido, a partir de la mitad del siglo XIX por el terrorismo anarquista y el comunista. El terrorismo anarquista libertario era en general selectivo y se limitaba en gran parte al magnicidio (en España: Cánovas, Canalejas, Dato) y ya en aquellos tiempos los magnicidas fueron esencialmente suicidas, sabiendo que iban a morir como consecuencia de su acción, o al ser abatidos en el acto, o al ser condenados y ejecutados a posteriori, o suicidándose para evitar ser capturados. Muchos de estos magnicidios no tenían ningún sentido - aparte de poner en práctica "románticas" ideas y filosofías a favor de la abolición de los estados- pero otros fueron sin duda una reacción nacionalista a actos prepotentes y injustificables cometidos anteriormente. Un ejemplo es el asesinato del Archiduque Francisco Fernando, heredero del trono del Imperio Austria-Húngaro, el 28 de Junio de 1914 por parte del serbo bosnio Gavrilo Princip. Este asesinato fue, de cierta forma, una reacción tardía a la anexión arbitraria e injustificada de Bosnia-Herzegovina - que se había liberado de la dominación turca por sus propios medios - por parte de los austriacos en 1908. La aparente implicación de los servicios secretos serbios (siempre los serbios), la sed de venganza de los Austro-Húngaros, las ambiciones territoriales de Alemania, la estupidez de Francia en apoyar a Serbia, la Triple Entente entre franceses, ingleses y rusos, y ya estaba servida la Primera Gran Guerra. El acto terrorista, criminal e injustificable, con la muerte de dos personas ( también murió la esposa de Francisco Fernando), tuvo consecuencias todavía menos justificadas: los casi 50 millones de victimas, entre militares y civiles, de la Gran Guerra. El magnicidio perpetrado por Princip fue usado como excusa para empezar una guerra que se había estado incubando durante años, si no décadas, y cuando, después de más de 4 años, llegó a su fin, las consecuencias para todos, o casi todos, fueron nefastas. Tres imperios se hundieron, el comunismo se apoderó de Rusia, seguido de cerca por el fascismo en Italia, el nacional-socialismo en Alemania y dictaduras a doquier en las naciones recién formadas de los restos del Imperio Austro-Húngaro. Paradójicamente el original "responsable" de la guerra, Serbia, fue su principal beneficiario, convirtiéndose, con la ocupación de Croacia, Bosnia-Herzegovina y Eslovenia - sin importarle la opinión de estos pueblos sobre el particular- en el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos (10 años después rebautizado como Yugoslavia), el cual fue poco después ratificado en los Tratados de Paz. Esta auténtica agresión territorial tuvo en 1934 su secuela magnicida / terrorista cuando el rey Alejandro I Karagjorgjevic fue asesinado en Paris por un nacionalista croata. Otras secuelas fueron la actitud pro-alemana de Croatas y Eslovenos en la II Guerra, y las muy recientes guerras en el antiguo territorio de Yugoslavia.
Los Tratados de Paz antes mencionados (Versalles, Saint-Germain-en-Laye, Trianón, Neuilly-sur-Seine, Sèvres y Lausana) debieran de haberse llamado Tratados de Pre-Guerra, ya que muchas de sus cláusulas - una mezcla de revanchismo, promesas incumplidas y abiertas traiciones - constituyeron las semillas de toda la violencia que hemos padecida a partir de los años 20 del siglo XX, y de la que vamos a padecer en el siglo XXI. Las leoninas condiciones impuestas a Alemania por el revanchismo francés (resultado de la nunca olvidado humillación de la derrota en la guerra Franco-prusiana, 1871) crearon el clima psicológico que llevó el país primero al caos de la República de Weimar, y después al terrorismo/totalitarismo nazi. ¡ Ironías del destino! También lo fue el hecho de que antes del final de la guerra, el Alto Mando alemán facilitó el paso por su territorio de Vladímir Ilich Uliánov (Lenin) con la esperanza de desestabilizar definitivamente al imperio zarista. Una ocurrencia que a la larga tuvo consecuencias imprevistas para la propia Alemania. Si Francia - con la pasiva aquiescencia de Gran Bretaña - se había pasado con el Tratado de Versalles en su revanchismo, de igual forma se pasaba de pacifismo cobarde cuando el monstruo hitleriano, que los dos habían "ayudado" a crear, les desafiaba con la ocupación de Renania primero (1936) y el "Anschluz" de Austria (1938) después. En ambas ocasiones Francia se hubiera bastado para destruir el ejercito alemán - todavía mal equipado y entrenado ( en Austria entró con más caballos equinos que con caballos de vapor) - y de paso con el peligro nazi, en un par de semanas. Hasta en mayo de 1940 hubieron podido ganar la guerra si no hubiera sido por la increíble estupidez estratégica de sus políticos y militares. ¿ O se podía llamar de otra forma un invento como la línea Maginot, basado en el iluso concepto - obviando la experiencia de la Primera Guerra Mundial - de que los alemanes iban a respetar la neutralidad de Bélgica en el futuro? ¿ O no es un ejemplo de estupidez que ni los franceses ni los ingleses aprendieron nada de la "Blitzkrieg" aplicada por el ejercito alemán durante su rápida conquista de Polonia, y que en el intervalo que va desde la declaración de guerra en Septiembre del 39 hasta el ataque alemán en Mayo del 40, no hicieron absolutamente nada para organizar sus tanques ( tenían casi el doble que los alemanes) en divisiones independientes y, al contrario, seguían con el desfasado concepto de la Primera Guerra en malgastar sus tanques como apoyo a la infantería en base de un tanque por batallón? El resultado es bien sabido: la fulgurante entrada por Bélgica, una derecha a la mandíbula y un KO en la primera ronda. Pero no solo esto, los alemanes obtuvieron un enorme botín en forma de material de guerra - doblando el número de tanques a su disposición – lo que hizo posible su posterior ataque a la Unión Soviética. No hacen falta muchas más pruebas para demostrar la verdad del viejo adagio de que "la guerra es demasiado importante para dejarla en manos de los militares" al cual podemos perfectamente añadir que "la política es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos". Después de todos los errores cometidos por sus adversarios lo más sorprendente fue que los alemanes no supieron sacar más provecho de ellos y dejaron escapar de las playas de Dunquerque a casi todo la Fuerza Expedicionaria Británica, teniendo dos divisiones de tanques a menos de 2 horas de distancia. Si no hubiera sido gracias a este enorme error, Gran Bretaña se hubiera quedado totalmente indefensa y los alemanes pudieran haber logrado el viejo sueño de Napoleón de invadir Inglaterra con barcazas.
Cuando en el 42 Alemania invadió su hasta entonces aliada Rusia, otro estado terrorista en su imagen y semejanza, con la ayuda del cual había desmembrado a Polonia, cometió un acto tan suicida como los japoneses con su ataque a Pearl Harbour. Los americanos, aplicando el consabido dicho de "el enemigo de mi enemigo es mi amigo (mientras que dura! )", se volcaron en ayudar a Stalin y ..... se pasaron. Cuando ayudas a un estado terrorista contra otro - por razones pragmáticas comprensibles en su momento - el propósito debiera ser el mutuo desgaste de los dos o, aplicando una sana dosis de maquiavelismo a la situación de la 2º Guerra Mundial, la ayuda americana debiera haber sido la suficiente para evitar la victoria de los alemanes y la suficientemente poca para evitar la victoria de los rusos. Ayudando a los rusos demasiado - junto con el increíble pacto de Yalta acordado entre Roosevelt y Stalin (con la oposición sorda de Churchil) y lo timorato del avance de los aliados occidentales en febrero del 45 - resultó en la entrega de todo Europa oriental al yugo comunista durante los siguientes 45 años, sustituyendo un régimen totalitario por otro.
Después de la guerra los estados siguieron con sus insensatas políticas a corto plazo sin pensar nunca en las repercusiones para el futuro. Un ejemplo fue la descolonización. No hay que ser ningún defensor del colonialismo para darse cuenta de que por malo que fuera, era mejor que lo que hubo antes e infinitamente mejor de lo que vendría después. El colonialismo, por muy opresor que fuese desde nuestra punta de vista, terminó en gran parte con las guerras tribales, instaló unos niveles mínimos de justicia, de educación y de desarrollo económico. La explotación de las colonias por parte de las potencias colonizadoras era mucho menos de lo que la izquierda siempre ha pretendido. La razón es bastante simple; una colonia no podía ser una carga para el presupuesto nacional del país colonizador y la autosuficiencia de la colonia solamente podía ser alcanzada con unos precios razonables de las materias primas que exportaba. No es difícil demostrar la validez de este hecho: los precios de casi todas las materias primas, calculados en dólares constantes, son en la actualidad muy inferiores a lo que fueron hasta 50 o 60 años. Esto ocurre hasta con el petróleo a precios inferiores a $30/barril, y para que el oro alcanzase su valor de $35/onza de los años 30 tendría que multiplicar su cotización actual por 7 o más. La descolonización como concepto no era solamente necesaria sino hasta obligatoria, lo malo fue la forma en que se hizo y las razones ocultas para que se hiciese mal. Lo lógico hubiera sido establecer fechas fijas y futuras para la independencia de cada colonia y aprovechar los plazos establecidos (20,30,40 años) para educar y preparar la población para la democracia, un concepto totalmente desconocido para ella. No se hizo nada de esto, al contrario en la mayoría de los casos se entregaba el poder con insólita rapidez a grupos, en general minúsculos, que solamente se habían significado por algunas manifestaciones, y actos de vandalismo y terrorismo. En 1960 se puso la independencia en el Congo en manos de un grupo que contaba escasamente con 5000 seguidores, con los resultados consabidos. Ya lo había comentado poco antes su habitante más anciano - un hombre de casi 100 años y que ya fue un joven adulto cuando Bélgica, o mejor su rey Leopoldo II, se apoderó del territorio, y conocedor por lo tanto de la situación pre-colonial: "Si pensáis que los belgas son malos, ahora os vais a enterar de lo que es bueno". Estados Unidos fue el principal promotor de la descolonización, un promotor bastante sospechoso si tomamos en cuenta que solamente 50 años antes, y también bajo el disfraz del anticolonialismo, había provocado la guerra del 98 con España como la forma más rápida y barata de convertirse en potencia colonial. Ahora no se trataba de conquistas territoriales sino de convertir las antiguas colonias en zonas de influencia política y económica de los Estados Unidos. No hay duda que las mismas fuerzas que 80 años antes habían provocada (con su supuesta actitud antiesclavista) la Guerra Civil entre los estados a sabiendas que era mucho más fácil explotar un liberto que un esclavo (vea:
Esclavitud), ahora aplicaban el mismo criterio a la descolonización. Ya la habían estando practicando en el Caribe, en América Central y el resto de América. El negocio salía redondo, se apoyaba a cualquier dictador de turno, se le untaba bien la mano y te dejaba mano libre para expoliar su país. Hay que recordar que cuando alguien le echó en cara a Eisenhower el respaldar a un hijo de puta como Somoza, éste le respondió que sí pero que se salvaba por ser " nuestro hijo de puta". Esta actitud, que después de la guerra fue justificada por mor del anticomunismo, existía ya desde principios de siglo. Una de las grandes paradojas de los Estados Unidos, aparentemente tan democrático, es que nunca se molestó en exportar sus ideas de libertad a los países subdesarrollados del tercer mundo, y que, al contrario, gran parte de sus representantes políticos, diplomáticos y empresariales parecieron extraídos de los grupos más racistas y reaccionarios de su sociedad. Si Estados Unidos considerase que estos países todavía no estaban preparados para un sistema democrático - una opinión no totalmente descabellado en vista de los ejemplos existentes - por lo menos debieron de haber usado su poder y su influencia sobre los regímenes en cuestión para exigirles cierto nivel de "ilustración", o sea un aceptable respeto para los derechos humanos, un aceptable interés en el bienestar de su pueblo y por otra parte limitar la corrupción a niveles tolerables. No hacer nada de esto tuve en muchos casos resultados nefastos, los dictadores se cayeron con gran regularidad, y dictaduras militares afectas fueron sustituidas por dictaduras "izquierdistas" no solamente hostiles sino, en general, todavía peores que aquellas. En resumen, "nuestro hijo de puta" se cambiaba con mucha frecuencia por "su hijo de puta". Los estados europeos actuaban por el estilo, distinguiéndose solamente por su preferencia por los dictadores de izquierda supuestamente antimilitaristas y neutrales (los socialdemócratas europeos preferían por ejemplo a Castro - todo un demócrata - sobre Batista). A todo esto se juntaba una tendencia de considerar que "el ganador siempre tiene razón" y de esta forma muchos antiguos terroristas como Beguin, Arafat, Mobutu, Kenyatta etc. se convirtieron por arte de magia en muy respetables, y respetados, hombres de estado. Si a todo lo anterior añadimos una política occidental de alianzas muy oportunista y zigzagueante, combinada con las enemistades religiosas y ancestrales en medio oriente, no es de sorprender que la mezcla de todos estos elementos haya creado en los últimos cincuenta años un cóctel explosivo que, forzosamente, tenía que estallar.Igual que Estados Unidos y los demás países occidentales no han querido, o no han sabido, exportar la democracia, las compañías multinacionales, que en occidente no pierden ninguna oportunidad de cantar sus propias excelencias por muchos delitos fiscales, societarios, ecológicos y contra la salud que cometen con gran regularidad, en el tercer mundo se han dedicado abiertamente a la explotación (sabiendo ahora que algunas de las compañías más emblemáticas de EEUU hicieron negocios muy sabrosos con los nazis durante la 2ª Guerra Mundial, o sea cometieron el delito de alta traición, su falta de ética en el tercer mundo resulta de lo más normal) La explotación acompañada de corrupción y de la sorprendente falta de control sobre las ayudas financieras por parte del Banco Mundial y los prestamos por parte del Fondo Monetario Internacional - que tuvo como resultado que poco después de la recepción de los fondos por parte del Banco Central del país beneficiado gran parte de estos fondos fuera transferida a las cuentas privadas del dictador de turno y sus secuaces en bancos suizos y de paraísos fiscales - ha tenido mucho que ver con el increíble bajón del nivel de vida en el tercer mundo que, comparado con las cifras en dólares constantes de la época colonial, es de entre un 50 y 90%. Paradójicamente, una de las pocas ayudas aparentemente positivas, la ayuda sanitaria, también ha sido bastante negativa, ya que su principal, si no único, efecto ha sido bajar enormemente la mortandad de los recién nacidos dando lugar, por no estar acompañada de sistemas anticonceptivos, a una auténtica explosión demográfica. Ahora los niños ya no mueren al nacer o pocos meses después - una situación a que los seres humanos han estado acostumbrados desde tiempos prehistóricos- ahora mueren de hambre o por actos de guerra a los 5 o 10 años, algo mucho más indigesto del punta de vista emocional y psicológico. Una similar explosión demográfica ocurrió también en Europa occidental durante el siglo XIX - algunos países triplicaron su población - en parte porque entonces ni siquiera existían métodos anticonceptivos fiables. Pero en aquel siglo Europa tuvo la suerte de poder exportar sus excesos de población a territorios todavía poco poblados como Estados Unidos, Sudamérica y Australia, una ventaja que ya no esta al alcance de nadie; todas las partes habitables de la tierra ya están más que ocupadas. Hasta la emigración a Occidente, por muy preocupante que sea desde nuestro punto de vista, no va a ser más que una gota en el océano.
La situación política y económica de los últimos 50 años en el tercer mundo con su resultado de superpoblación, paro, explotación, hambre, pobreza y desesperación, ha resultado ser una tierra muy fértil para la aparición - como ha ocurrido a través de la historia en innumerables ocasiones en situaciones similares - de falsos profetas, de demagogos religiosos y de manipuladores de las conciencias. En el caso del fundamentalista supuestamente "islámico", sus lideres han manipulado preceptos básicos del Islam sacados fuera de contexto, han creado una red de asistencia social solamente para captar adeptos, han creado escuelas "coránicas" (madrasas) donde a chicos jóvenes semianalfabetos enseñan bajo el disfraz del Islam un credo que en esencia es la negación del mismo. Un anti-Islam, o mejor un pre-Islam, que representa todo contra lo que Mahoma luchó.
No hay nada nuevo bajo el sol y todas las grandes religiones, que empezaron con mensajes relativamente sencillos y básicos, han cambiado sustancialmente a través de los tiempos. Aparte de que sus representantes sentían la "necesidad" de añadir muchos conceptos no incluidos en la revelación original, para mejor controlar sus seguidores, terminaron por elaborar complicados sistemas teológicos y dogmáticos que en general han vaciado los conceptos básicos de contenido. El mensaje principal del Cristianismo "primitivo" fue el amor al prójimo, un concepto que para "Jesús" - o por lo menos para los cerebros que lo inventaron - no fue restrictivo e incluía a todo ser humano. Cuando después del Acto de Tolerancia proclamado por el Emperador Constantino (312 d.C.) la secta romana del Cristianismo - hubo más de 250 en aquel momento - fue infiltrada por la "nomenclatura" del Imperio y en esencia parasitada por el Mitraísmo (vea:
Iglesia) se convirtió de una religión supuestamente de paz, amor, mujeres y esclavos, abiertamente en una religión autoritaria, misógina y justiciera. Cuando a finales del siglo IV se convirtió por decreto imperial en religión única y obligatoria, comenzó una persecución implacable de todas las demás creencias incluyendo todos los cristianos que no aceptaban su particular, sectaria y restrictiva interpretación del concepto "prójimo", ahora limitado a los que compartían y aceptaban su credo sincrético. De igual forma que los talibanes destruyeron hace pocos meses las estatuas gigantes del Buda, en el siglo V la Iglesia Católica destruyó todos los vestigios artísticos de otras y anteriores religiones y cultos que pudo encontrar. Muchas veces es difícil distinguir entre causa y efecto y no sabemos si el Nuevo "Cristianismo" prosperó gracias a la decadencia del Imperio Romano o si la Iglesia Católica fue culpable directa de la caída del Imperio, pero el resultado fue el hundimiento de la cultura grecorromana y el principio de mil años de oscurantismo. Cuando Oriana Fallaci en su reciente articulo "Choque de culturas " mantiene que la Iglesia contribuyó decisivamente a la Historia del Pensamiento se equivoca de par en par; nuestra cultura occidental actual no existe gracias a la Iglesia, sino a pesar de ella, y fue el resultado de una larga lucha del laicismo contra la cerrada oposición de esta Iglesia, una oposición que todavía sigue. Cuando Fallaci usa la palabra "cruzada" para describir lo que nos va a venir encima está implícitamente admitiendo que las Cruzadas fueron terrorismo religioso en estado puro. La conquista de Jerusalén el 15 de Julio de 1099 terminó con la masacre de casi todos sus habitantes para " purificar la ciudad con la sangre de los infieles" (sic). El reino latino (1099-1187) constituido a continuación se distinguió por la persecución no solamente de musulmanes sino también de judíos y cristianos "herejes" (armenios, monofisitas y nestorianos cuyas creencias no se ajustaban a la ortodoxia católica vigente) que durante siglos no habían sido molestados por los sucesivos ocupantes islámicos.Uno de los ejemplos más curiosos de las desviaciones a que las creencias están expuestas es el budismo. Las enseñanzas de Siddartha Gautama (el Buda) constituyen básicamente una filosofía humanista, pragmática y empírica para la vida humana, una filosofía esencialmente atea. Sus seguidores se dividieron con el tiempo en corrientes opuestas: los Hinayana que siguieron sus enseñanzas literalmente y que forman ahora la parte muy minoritaria (Shri Lanka, Birmania, Tailandia y Camboya) y los Mahoyana que poco a poco convirtieron la filosofía original en religión y a Buda de un guru espiritual ateo en…………¡ Dios!
Volviendo al "fundamentalismo islámico" hay que saber que el término es un puro invento occidental y que no tiene sentido dentro del Islam. Estamos tan acostumbrados a que nuestras iglesias cristianas sean instituciones muy estructuradas y jerarquizadas, que pensamos que el Islam también es una Iglesia, pero no es así, el Islam es exclusivamente una fe. No tiene una estructura definida, ni tiene clero (los muftis, ulemas, y hasta los Ayatolas, son juristas, interpretes de la Ley Coránica. Algo parecido ocurre en el Judaísmo en el que los rabinos tampoco son clérigos sino interpretes de la Torá y del Talmud) ni existe el concepto de herejía. El término fundamentalista surge como resultado de una conferencia bíblica que tuvo lugar en Niagara Falls (Nueva York) en 1878 para limar diferencias doctrinales entre varias iglesias (¿sectas?) protestantes. Al terminar la conferencia parte de los participantes firmaron una declaración de nueve "fundamentos" inalterables, incluyendo la infalibilidad de la Biblia, y etiquetaron a sus oponentes como herejes. Estos fundamentalistas, que tienen su baluarte principal en los estados sureños, han prosperado especialmente a partir de los años 40 con un brillante uso mediático de la televisión. Considerando su ideología no es sorprendente que sean antievolucionistas, antiabortistas, misóginos, antidivorcio, antidemocráticos y en esencia esclavistas (vea la justificación de la esclavitud en el Antiguo Testamento en:
Esclavitud/Biblia). Con los ingresos de sus programas televisivos, con donaciones y con la intensiva comercialización de productos "milagreros", se han convertido en un preocupante poder económico gracias al cual logran la elección de políticos afines ( en el ámbito local, estatal y federal) incluyendo congresistas, senadores, jueces, fiscales y sheriffs, en todos los estados sureños, con la capacidad de manipulación que esto implica. De sus filas han surgida principalmente los brotes del terrorismo autóctono en los Estados Unidos, como el Ku-Klux-Klan, el asesinato de Martín Luther King y los asesinatos de médicos que trabajaban en clínicas de planificación familiar etc. De igual forma existe fundamentalismo - usando el término en un sentido genérico - católico, ortodoxo y judaico, todos basándose en una lectura estricta del Antiguo Testamento incluyendo masacres ordenadas por Yavé ("genocidios") como la siguiente (Josué; 6-21) "Se apoderaron de Jericó. Y espada en mano mataron a todos los hombres y mujeres, jóvenes y viejos; incluso a los bueyes, ovejas y burros, y los entregaron como anatema, o sea, los sacrificaron a Dios".(Para leer algunas de las justificaciones bíblicas de masacres y holocaustos vea: Número;31 -Guerra Santa contra Madián {sic!}-,Josué;8:1-29;10:8-42,11:6-23,Jueces;20:23-48 etc.) Estos fundamentalistas mantienen muchas discrepancias entre si pero el Antiguo Testamento les une, de cierta forma, ineludiblemente. El supuesto "fundamentalismo" islámico no es tal, ya que contrario al fundamentalismo cristiano - que se base en una interpretación ciegamente literal de su libro sagrado - da la vuelta al Corán, a la Sharia y a la Sunna, interpretando todos sus preceptos de una forma "sui generis". En vez de fundamentalismo, integrismo o ultrarrigorismo hay que considerarlo como una auténtica aberración, una especie de OSCURANTISMO PSEUDOISLÁMICO.La conversión de tribus idolatras y primitivas siempre ha creado convulsiones dentro de las religiones que les convirtieron, de una parte por el consabido fanatismo de los nuevos conversos y de otra, por que estos se resistieron a abandonar algunas de sus antiguas costumbres que muchas veces estaban en flagrante contradicción con las enseñanzas de su nueva religión. En la Hispania islámica solamente hay que señalar a los almrávides y los almohades. Las corrientes islámico/paganas tuvieron a partir del siglo XII sus apologistas y sus "exégetas" - capaces de convertir derechos en obligaciones y prohibiciones- y empezaron a tener poder político cuando en 1745 Mohammed ibn Abd alWahhab, líder espiritual de una corriente después conocido por Wahhabismo, firmó un pacto con Mohammed ibn Saud, jefe de una tribu beduína arábiga. El primero necesitaba un brazo secular, el segundo una bandera ideológica para justificar sus ambiciones de poder. Después de un primer intento fallido a principios del siglo XIX, los saudíes wahhabies conquistaron en 1924 todo la península arábiga y fundaron su reino, la Arabia Saudita, e impusieron su oscurantismo "religioso". A partir de los años 60, y gracias a sus crecientes ingresos petrolíferos, formaron y financiaron con ingentes cantidades de dinero la Liga Islámica dedicada a propagar el Wahhabismo por todo los países islámicos. En Occidente siempre se ha considerado a Arabia Saudita como un país moderado, un craso error político que, en parte, es responsable de la situación actual. Arabia Saudita es el único país en donde los trabajadores occidentales de las compañías petroleras viven obligatoriamente en "ghettos", (muy lujosos, eso sí) rodeados de murallas altísimas, y cuyo acceso está controlado por la policía religiosa, para evitar que su mera presencia de "perros infieles" pueda infectar a los "creyentes". No obstante, para los "clérigos" wahhabíes esto no basta y quieren ir mucho más lejos. Parece que su momento ha llegado ya que Abdullah, el heredero del trono y regente, es un fanático religioso abiertamente antiamericano. Si sus muchos hermanos y hermanastros no le eliminen antes, este hombre es potencialmente más peligroso que mil ben Ladens.
Es casi un sarcasmo la ayuda contra el terrorismo prometido por Putin ya que fue justamente la agresión rusa contra Afganistán lo que a la larga llevó a los talibanes al poder. Esta agresión fue el último capítulo de la política imperial aplicado por los zares a partir del siglo XVI con la conquista de Siberia y que culminó con la incorporación de todas los antiguos kanatos de Asia Central al Imperio ruso en la segunda mitad del siglo XIX. Como esta conquista tenía como fin un ataque a la India a través de Afganistán, Gran Bretaña no tuvo más remedio que establecer un protectorado en este que fue retirado poco después de la Primera Guerra Mundial. Al caer el Imperio Zarista en 1917, los kanatos (vea:
Mapa) - Kazajstán, Kirguizistán, Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán (todos nombrados según su etnia dominante)- trataron en vano de independizarse pero se enteraron rápidamente que los comunistas eran tan imperiales, si no más, que los zares. Finalmente lograron su independencia al derrumbarse la USSR en 1989. La Historia de Afganistán como país independiente data de 1747 cuando Ahmad Sha, un general de la tribu abdali, fue elegido emir, terminando así la larga dominación mongol (Genghis Khan, Tamerlán, Babur). El Emirato prosperó y llegó a incluir el este de Irán, Beluchistán, Cachemira y parte del Punjab. Después hubo periodos de anarquismo, luchas dinásticas, y, de vez en cuando cortos periodos de paz y estabilidad. Una de estas hubo a partir de 1932 cuando Asir Shah que entonces solamente tenía 19 años heredo el trono como resultado del asesinato de su padre, Nadir Shah. El programa de modernización empezado por este se intensificó, el país se mantuvo neutral durante la 2ª Guerra Mundial e ingresó en 1946 en las Naciones Unidas (¡ un año antes que Pakistán y la India!) En 1947 votó contra la admisión de Pakistán por un conflicto territorial en el cual fue apoyado por los rusos (siempre los rusos). En 1963 Zahir tomó las riendas del gobierno destituyendo a su primo/cuñado Muhammad Daoud como Primer Ministro y promulgó una Constitución bastante liberal con elecciones legislativos y todo. Y cerrando otra vez el círculo vicioso de la Historia local, en 1973 el cuñado destronó al Rey y - sorprendentemente - en vez de ocupar el trono, proclamó la república, por cierto muy conservadora. Cinco años después Daoud fue asesinado en un violente golpe de estado por un grupo izquierdista que pretendía aplicar un socialismo "científico", lo que creó una violenta oposición de las tribus lo que fue aprovechado en el 79 por la Unión Soviética invadiendo el país con la excusa de apoyar al gobierno "legítimo. Parecía una oportunidad de oro, una oportunidad buscada y ansiada durante casi dos siglos por el "Imperio ruso", la oportunidad de apuntar un puñal directamente a la garganta, si no del Imperio británico, por lo menos del subcontinente indico. Lo sorprendente fue la estrategia aplicada. Históricamente todos los conquistadores que pasaron por Afganistán se hubieron limitado a ocupar aquella parte del país que por razones estratégicas les interesaba. Babur Khan el fundador mongol (descendiente de Genghis Khan) del Imperio Mogul se limitaba a ocupar el Noreste ya que únicamente le interesaba asegurarse el control de la ruta Uzbekistán-Kabul- Jalalabad-paso de Jyber para así tener acceso a Peshawar- Islambad- Lahore. Si los soviéticos se hubieron limitado al mismo objetivo, o sea el control de más o menos la octava parte del país para asegurarse el acceso a Pakistán y la India, probablemente hubieran tenido éxito, especialmente si hubieran pagado algún tributo a los jefes de las tribus lindantes. Pero no hicieron nada de esto, sino, al contrario, olvidándose de su objetivo principal (la "finlandización" de Pakistán y de India) , se obstinaron en ocupar, o tratar de ocupar, todo el país. Para darse cuenta a que se enfrentaron hay que considerar que Afganistán es un 20% más grande que España e infinitamente más montañoso e, igual que Napoleón en España, los soviéticos nunca lograron controlar más que las ciudades grandes y las principales carreteras (más bien caminos), y estas gracias a un enorme despliegue de tanques y helicópteros. Por mucho que la palabra "guerrilla" sea castellana, el concepto es endémico en la historia afgana y la mentalidad ancestral del país queda perfectamente expresada en el dicho local:| " Yo con mi país contra el mundo, |
| Yo con mi tribu contra mi país, |
| Yo con mi clan contra mi tribu, |
| Yo con mi familia contra mi clan, |
| Yo con mi hermano contra mi familia, |
| Yo contra mi hermano ........" |
Con esta psicología no es sorprendente que ningún invasor nunca lograra ocupar Afganistán en su totalidad y tampoco que los diferentes regímenes políticos autóctonos no lograran imponer su ley a las tribus de las montañas. Al contrario, las luchas étnicas entre Pashtún – estos divididos en Duranios y Ghilzaís que también se odian entre si "amistosamente" - Tayikos, Uzbekos y Hazaras, y las tribales dentro de las diferentes étnias, han sido una constante. Este es el berenjenal en que se metieron los rusos y del cual salieron 10 años después escaldados. Se ha comentado mucho que Afganistán fue el Vietnam de la Unión Soviética pero nada más lejos de la verdad. Para los americanos Vietnam fue una experiencia amarga que les enseño que solamente hay que ir a la guerra si exista el firme propósito de ganarla, lo que en el caso de Vietnam hubiera significado llevar la acción al territorio de Vietnam del Norte con el peligro de verse envuelto en una guerra con China. Como esto claramente no era una opción aceptable, hubiera sido mejor no haberse metido. De todos formas, a largo plazo, no ha tenido mucho efecto sobre la sociedad americana. Afganistán fue otra cosa, fue la última gota que faltaba para que el coloso soviético, ya tocado hacía años, se viniera definitivamente abajo.
Mientras que la Guerra fría en Occidente era más que nada propagandística y ideológica, en el tercer mundo fue una verdadera guerra hecha de forma indirecta a través de validos, como por ejemplo la intervención de tropas cubanos en Angola. Las grandes excepciones fueron Vietnam y Afganistán donde por lo menos uno de los grandes contrincantes se mojaba a título personal mientras que la otra parte se involucró solamente a través de su valido de turno apoyado, según el caso, por la KGB o la CIA. En el caso de Afganistán el valido de Estados Unidos fue Pakistán aterrado por la posibilidad de tener como vecino un protectorado soviético. La CIA por su parte se volcó en entrenar y equipar las guerrillas de afganos y de muchos voluntarios venidos de otros países islámicos, incluyendo al saudí Osawa ben Laden, con armas muy manejables y sofisticadas como los famosos cohetes tierra-aire Stinger muy ligeros y capaces de neutralizar a los helicópteros rusos, mientras que Pakistán aportaba campos de entrenamiento, apoyo logístico y alimentario y, de forma bastante insensato para su propio futuro, propagó la ayuda – con financiación saudí- a las "madrasas". Cuando los rusos se retiraron en 1989 dejaron un país en ruinas en donde los diferentes guerillas, que hasta entonces estaban más o menos unidos por tener un enemigo en común, inmediatamente empezaron la lucha por el poder. Las diferentes fuerzas tenían un fuerte componente étnico-religioso y durante 5 años mantuvieron una sangrienta guerra civil en la que los gobiernos se cambiaban vertiginosamente y el país había dejado de ser un escenario más de la Guerra fría para convertirse en una pieza fundamental en el tablero de las potencias regionales (Pakistán, Irán, Rusia, Uzbekistán) por hacerse con el control de un territorio estratégicamente situado. En esta caótica situación política, en donde todos los participantes estaban agotados, irrumpieron con fuerza los talibanes en agosto de 1994. Como ya he mencionado antes, este grupo liderado por el mulá Omar había usado las madrazas paquistaníes como su crisálida y, sin haber apenas participado en la lucha contra la Unión Soviética, había aguardado el momento oportuno para intervenir en la guerra civil para hacerse con el poder y a partir del ´94 lograron ocupar casi todo el país en menos de 2 años. Allí donde se extendieron los talibanes procedieron a establecer su oscurantismo islámico: radical separación de sexos en público, obligación del uso de la burka por parte de las mujeres, prohibición a las mujeres de ocupar un puesto de trabajo y a salir a la calle sin estar acompañadas por un familiar masculino, persecución de actividades consideradas ‘impías’ (salas de juego, consumo de bebidas) y modificación de la legislación penal para aplicar leyes más severas. En octubre de 1997, Afganistán pasó a denominarse de manera oficial Emirato Islámico de Afganistán. Con esta denominación, que venía a sustituir a la de Estado Islámico de Afganistán, se afianzaba la posición del emir (antes "mulá") Mohamed Omar que se autoproclamó "Príncipe de los creyentes". No hay duda que el éxito original de los talibanes estaba íntimamente relacionado con una reacción dentro de la sociedad afgana contra la modernización forzosa a que había estado expuesto durante la ocupación soviética. Como ya se había visto en Irán antes, tratar de cambiar una sociedad semi-analfabeta y, por lo menos fuera de las ciudades, casi medieval, de forma abrupta y acelerada crea una resistencia primordial que da lugar al alza de movimientos no solamente conservadores sino ultra-conservadores que no se limitan simplemente a reestablecer la situación anterior sino usan la oportunidad brindada para imponer un orden "moral" exagerado que nunca había existido antes. Una cosa era que las mujeres tradicionalmente llevaran un pañuelo en la cabeza y vestidos largas y amplias (no muy diferente a lo que era la norma en el campo español hace menos de 50 años) – bastante sensato por cierto en un país con temperaturas muy altas en verano y inviernos muy crudos- otra muy distinta la burka, que con sus rejillas se parece más a una especie de celda ambulante que a un vestido, símbolo de la opresión total de la mujer. Antes del 11 de septiembre el machismo delirante de los talibanes había llamado menos la atención en Occidente que la destrucción de los famosos budas gigantes.
Llamar al oscurantismo wahhabí, con su derivado talibán y otros, fundamentalismo islámico por el mero hecho de haber surgido en un país islámico es tanto como llamar el fascismo, el nazismo o el estalinismo, fundamentalismo democrático por haber surgido en países "democráticos". A través de los siglos el Islam siempre ha tenido mala "prensa" en Occidente y el
Cristianismo, sorprendentemente, siempre lo ha considerado una religión retrógrada. Como la evidencia es más bien contraria, esta opinión habrá que interpretarla como un auténtico caso de mala conciencia. Si no, consideremos los hechos; el Islam nunca expulsó ni a judíos ni a cristianos y, hasta su decadencia a partir del siglo XVIII, el nivel cultural, económico, militar y hasta tecnológico del Imperio Otomano fue superior a lo que pudiera ofrecer Occidente, por no hablar de su tolerancia ya que no solamente era el Califato del Islam sino simultáneamente el Estado nacional del cristianismo ortodoxo. Esta tolerancia musulmana queda bien reflejada en el Corán: "Y si tu Señor quisiera creerían todos los que están en la tierra. Acaso puedes tú obligar a los hombres a que sean creyentes? Ningún alma puede creer si no es con permiso de Alá" (Corán, 10, 99,100). Esta tolerancia es lógica ya que Mahoma fundó el Islam influido por el cristianismo
arriano introducido en Arabia por los etíopes en el siglo III y por el judaísmo introducido dos siglos antes. El Islam fue en esencia una adaptación del monoteísmo judéo-cristiano
(judéo-arrianismo) a otra cultura, a otro idioma y a costumbres básicamente nómadas. La palabra "tolerancia" en relación con el judaísmo y el cristianismo se queda de cierta forma corta ya que ambas religiones están implícitamente incorporadas en el Islam como "estaciones" en el camino hacia la Verdad. Abraham, Moisés y Jesús son "profetas" que abren el camino al profeta definitivo, o sea el PROFETA por antonomasia, Mahoma. El Islam no solamente profesa una veneración por Jesús sino también por su madre la Virgen Maryam (Maria). Jesús es siempre mencionado como "Isa ibn Marayam" (Jesús hijo de Maria) y ella es "Sayyidatuna Maryam" (Nuestra Dama Maria) la única mujer mencionada por su nombre en el Corán. La importancia de María en el Islam está subrayada por el hecho de que el sura del Corán (XIX) que relata la Anunciación y la Natividad se designan por ese nombre. He aquí parte del pasaje principal: : "Yo soy el enviado de tu Señor para darte un hijo puro". Ella dijo: "¿Cómo tendré yo un hijo? Ningún hombre me ha tocado nunca y yo no soy disoluta". El dijo:"Es así: Tu Señor ha dicho: Eso es fácil para Mí. Haremos de él un Signo para todos los hombres, una misericordia venida de Nosotros. El decreto es irrevocable". Si a esto juntamos que el Corán no menciona para nada a José e implícitamente rechaza la Trinidad, estamos ante un hecho indigestible para el catolicismo; la inclusión, como Revelación, de la "herejía" arriana como parte del Islam. Es significante que la palabra "Alá", o sea "Dios" en árabe, y también usada por los cristianos orientales, siempre ha sido abominada por los católicos y protestantes como si del mismísimo Baal se tratase. Si ya la palabra "Alá" suscita unas reacciones desmesuradas, hay que ver el odio que excita su extensión, "Alá Akbar" (Dios es grande), un sentimiento con el cual cada creyente cristiano y judío debiera de estar de acuerdo. Es interesante cómo la resolución opuesta de problemas similares también ha dado lugar a través de los siglos, una vez olvidadas las razones, a malentendidos mutuos. Un ejemplo es la iconoclasia, introducida en el Islam no tanto para impedir el retrato del ser humano como tal, sino específicamente para impedir la representación de la imagen de Mahoma como representante de una raza y etnia en particular, en detrimento de las pretensiones antirracistas y universalistas del Islam. El cristianismo también tuvo – mucho antes de la Reforma – su periodo iconoclasta (726-843) impuesto por el emperador bizantino León III para combatir la idolatría. Fue rechazado eventualmente con el argumento de que la iconoclasia negaba la doctrina de la encarnación. Según los defensores de las imágenes, el nacimiento humano de Cristo hizo posible sus representaciones, que en cierto sentido participaban en la dignidad de su prototipo. El rechazo de estas imágenes, por lo tanto, conducía al repudio de su
causa. Ambas posiciones tuvieron sus consecuencias negativas; en el Islam truncó en gran parte el desarrollo de su arte plástico mientras que en el cristianismo daba lugar a que artistas italo-mediterráneos, en una sorprendente inversión racista, retrataban al judío-mediterráneo Cristo como un dios vikingo - rubio y con ojos azules - lo que bien puede ser una explicación del posterior racismo anglosajón.
[Nota:
Es curioso que "Jesús" y sus acólitos son descritos como galileos ya
que estos solamente se convirtieron al Judaísmo a mitades del último siglo
a.C. y hay fuertes indicios que étnicamente no fueron semitas sino arios,
remanentes de las grandes migraciones durante el segundo milenio a.C.]
El Judaísmo y el Islam fueron respuestas civilizadoras de minorías creativas al paganismo machista que a partir de la mitad del tercer milenio, poco a poco, fue impuesto por las hordas nómadas invasoras a las civilizaciones agrícolas matriarcales. En estas las mujeres ocupaban una posición si no dominante sí preeminente porque representaban el "misterio femenino", el misterio de la creación (procreación). Puede parecer sorprendente pero el ser humano ha tardado decenas de miles de años de su existencia como "homo sapiens" antes de darse cuenta de la relación entre el acto sexual y el posterior embarazo de la mujer. No había conciencia de la relación causa / efecto entre una relación sexual ya olvidada y el nacimiento de un niño el cual era atribuido exclusivamente a la relación entre la madre y la Diosa (vea:
Matriarcado) Fue en el nomadismo pastoral, por su intima relación diaria con el ganado, en donde, a través del tiempo, la relación causa / efecto fue finalmente establecida, y en donde la posición del hombre cambiaba de ser tío, guardián y tutor de los hijos / propiedad de sus hermana(s), a ser no solamente padre / propietario de los hijos sino a considerarse también marido / propietario de la madre de éstos. Con el tiempo las tribus nómadas crearon sistemas religio-sociales basados en la potestad absoluta del hombre y la opresión total de la mujer. En estos casos, la imposición de una nueva religión, que también implica profundos cambios sociales, nunca puede ser absoluta. Por razones pragmáticas hay que mantener algún nexo con el pasado por mucho que se trata de darle un significado diferente. En el Islam el nexo con las creencias anteriores fue la Piedra Negra, que fue incorporada en la Kaaba, la parte central de la Gran Mezquita en la Meca. Este nexo con mores y costumbres primitivas pre-islámicas son probablemente el origen del lento deterioro de los conceptos islámicos a partir del siglo XV que resultaron al final en el oscurantismo wahhabié y talibán.El Corán es un libro / revelación curioso ya que carece de cronología. Para ello lo primero es separar el mensaje revelado en La Meca del revelado en Medina. A Mahoma, en sus diez primeros años de predicación, se le puede considerar como un simple profeta que predica una religión monoteísta, con una clara influencia bíblica. Con la Hégira y su asentamiento en Medina, año 622, el profeta se convierte en el jefe de la comunidad y de la nueva religión, en la Ley. El Corán cumplirá a partir de ese momento una función legislativa. En él se recogen los derechos y obligaciones, públicos y privados, desde la legislación laboral hasta la reglamentación matrimonial, las ordenanzas fiscales, militares, o el derecho a la propiedad. Pero el Corán es algo más - aparte del contenido de las revelaciones que son las bases fundamentales y que contienen incluso mensajes judíos y cristianos, en el fondo también textos pre-islámicos - el Corán es, según los arabistas, la obra más importante de la cultura oriental por la belleza del estilo y su inigualable prosa "poética". A través del Corán el árabe no solamente se ha convertido en la lengua litúrgica del Islam sino también en lengua franca de la comunidad musulmana, la Umma. No obstante todo esto, se puede distinguir según los ulemas cuatro temas fundamentales en el Corán:
— las creencias de la fe
— los cultos
— la moralidad
— las relaciones sociales entre los hombres
De estos cuatro temas los últimos dos son los importantes ya que, como en todas las religiones, los primeros simplemente forman el esquema místico necesarios para hacer los otros digeribles. No es sorprendente que sea justamente todo lo referente a la moral y lo social a lo que los "oscurantismos" están dando la vuelta, convirtiendo el Islam en un mero envoltorio vacío de contenido o, mejor dicho, llenado de un contenido pre-islámico. Para darnos cuenta hasta qué punto los conceptos coránicos han sido deformados vale la pena comparar las enseñanzas de Mahoma sobre ciertas conceptos como el velo y la posición de la mujer, la poligamia, el divorcio, la herencia, el suicidio, la yihad etc.
El Velo y la posición de la mujer
: El origen de la tradición de llevar el velo no es musulmán sino que proviene de los antiguos asirios como una forma de distinguir a las mujeres de alta posición social liberándolas de insinuaciones sexuales por parte de la población masculina. A las demás mujeres el uso del velo les estaba estrictamente prohibido. El uso original del velo por lo tanto no era una obligación sino un privilegio. Más tarde esta costumbre fue adoptada por las tribus nómadas, no como derecho sino como obligación, y posteriormente fue abolida por el Islam. El Corán no deja lugar a dudas cuando dice: "Las mujeres tienen sobre sus esposos idénticos derechos que aquellos sobre ellas", manifestando reiteradamente que había que tratar a las mujeres con amabilidad y justicia. De ahí que, durante los primeros años del Islam las mujeres prescindieran del velo y desempeñaran un rol importante y activo en la sociedad, pero, con el tiempo, los hombres decidieron adoptar una estricta postura de liderazgo religioso y relegar las mujeres a su situación pre-islámica, totalmente contraria a las enseñanzas de Mahoma.Poligamia, Divorcio y Herencia
: Antes del Islam no hubo ninguna restricción a la cantidad de mujeres que un hombre pudo poseer, la limitación a cuatro era por lo tanto un considerable avance sin romper totalmente con la tradición. No obstante Mahoma daba a la poligamia un sentido social, aconsejando a los hombres creyentes escoger sus segundas, terceras y cuartas esposas entre las viudas desamparadas con hijos, muy numerosas en una sociedad tan guerrera como la beduína. Siempre se ha criticado mucho el derecho del varón musulmán de repudiar (divorciar) su(s) esposa(s) mientras que, aparentemente, las mujeres no compartían este derecho. Es verdad que los hombres lo tienen implícitamente pero esto no quiere decir – siempre según el Corán y el "hadith" (las manifestaciones autoritativas de Mahoma) – que las mujeres no pueden pedirlo explícitamente, muy al contrario, en el contrato matrimonial (obligatorio en el Islam) la mujer puede exigir no solamente su derecho a repudiar a su marido sino también a que ella sea esposa única. Si a esto añadimos que mientras el novio al casarse recibe una dote de parte de los padres de la novia, ella a su vez recibe una dote – de su libre disposición - de parte de él para garantizar su independencia económica, habrá que admitir que la legislación matrimonial coránica no desmerece, más bien al contrario, de la cristiana, que hasta tiempos no muy lejanos impedía totalmente el divorcio y no admitía la libre disposición por parte de la mujer de sus bienes. Otro concepto que también ha sido criticado mucho es el hecho de que la mujer hereda solamente la mitad de lo que corresponde al varón, pero hay que tomar en cuenta que la mujer hereda su parte sin ataduras de ningún tipo, mientras que el varón, además de su parte, hereda también la obligación de pagar la dote de su(s) hermana(s) soltera(s) lo que en el caso de que la herencia sea moderada no solamente puede significar que su herencia neta sea inferior al de su(s) hermana(s) sino que le puede costar dinero de su propio bolsillo. Es bastante divertido que en Occidente no solamente se critiquen a las costumbres de otras culturas sin conocimiento de causa, sino olvidándose además de costumbres muy parecidas que siguen existiendo – o han dejado de existir hace poco - en nuestro propio ambiente. En el caso de la legislación testamentaria podemos significar el "mayorazgo" que en España – menos en Cataluña -fue abolido en el siglo XIX, o la vigente legislación que con su tercio obligatorio, su tercio de mejora y su tercio de libre disposición, es muchas veces usado por el testador para favorecer a los varones por encima de las mujeres. Hay bastantes casos conocidos en que, de esta forma, un varón ha heredado hasta 5 veces más que su hermana.Castigos por Adulterio y Robo: El adulterio, especialmente el adulterio de la mujer, siempre ha sido muy castigado en las religiones monoteístas y muchas veces más por meras sospechas que por pruebas fehacientes. En el Corán se establece que hace falta el testimonio de cuatro testigos de buena reputación, por encima de cualquier sospecha y no relacionados con ninguna de las partes, para que una denuncia de adulterio pueda prosperar en los tribunales. Como al mismo tiempo existían prohibiciones morales contra el falso testimonio, el chismorreo, espiar a los vecinos etc., era casi imposible que una denuncia de este tipo pudiese prosperar excepto si el acto adúltero se hubiera hecho con toda desfachatez y casi en público, en cuyo caso el castigo más por el adulterio en sí se aplicaba por "escándalo público". Hay una curiosa anécdota que cuenta que un hombre se acusaba delante de Mahoma de haber cometido adulterio. Este le escuchaba y le dijo de pensárselo bien, ya que para tener validez la acusación tendría que repetirla cuatro veces en días consecutivas. Como el hombre seguía en sus trece, Mahoma al final no tuvo más remedio que condenarlo, pero no hubo duda que lo hizo más por memo que por adúltero. Combinando la legislación matrimonial con la prohibición del adulterio queda muy claro que el concepto mismo del harén [menos en su sentido original de los cuartos privados de la(s) esposa(s)] es totalmente pre- o anti-islámico.
También el castigo por robo ha sido sacado, tanto por Occidente como por los oscurantistas "islámicos", fuera de contexto. La sharia, que más que nada es un complejo sistema de convivencia social, establece que en la Umma los pudientes tienen la obligación de ayudar a los pobres para que ningún musulmán carezca de techo, comida y ropa, y en consecuencia no se considera un crimen si una persona roba por necesidad, para dar de comer a los suyos. Solamente se considera robo en sentido penal si no había necesidad o fuera por vicio, corrupción y/o enriquecimiento inmoral. Me parece que también esta legislación es superior a lo que exista en nuestra sociedad occidental en la cual en general la ley penaliza más al pobre necesitado que a políticos y empresarios corruptos.
Yihad y Suicidio:
Estos dos conceptos se han hecho famosos o, mejor dicho, notorios en boca de los oscurantistas. Como siempre han dado la vuelta al calcetín y cambiado su sentido. El concepto de Yihad no tiene nada que ver con "Guerra santa"; la palabra significa literalmente "esfuerzo" en su sentido anímico de lucha interior. Hay en realidad dos Yihads; la menor que obliga a la lucha contra la opresión y la dictadura y la mayor que es la lucha contra " el diablo que todos llevamos dentro". En el Corán, la mayor es, lógicamente, mucho más importante por ser un esfuerzo espiritual continuo, sin respiro, mientras que la menor es un esfuerzo pasajero puramente mundanal. Es verdad que muchos musulmanes siempre han pensado que la Yihad menor es un esfuerzo armado – opinión muy disputado a través de los siglos por famosos ulemas que mantuvieron que la Yihad menor debe ser un esfuerzo tan espiritual como la mayor – pero hasta si esto fuese verdad, la tradición profética exige entonces que sea defensiva y prohíbe explícitamente la muerte de victimas inocentes. Por otra parte, el hadith esta lleno de prohibiciones contra el suicidio ( incluída la eutanasia) ya que solamente Alá tiene autoridad sobre la duración de cada vida individual. Los oscurantistas, para convencer sus seguidores de cometer actos de inmolación, citan la promesa expresada en el Corán (2:154) de alcanzar el paraíso para los que " luchan para Alá", como justificación para considerar estos actos no como suicidios sino como martirios. La inmensa mayoría de los exegetas islámicos, históricos y contemporáneos, consideran este tipo de manipulación de la tradición islámica como " anatema". Vemos entonces que el abominable acto terrorista del 11 de septiembre es doblemente condenable en el Islam: por ser un acto suicido y por la matanza de inocentes.Como he dicho anteriormente las religiones se degeneran a través de los tiempos y el Islam no ha sido ninguna excepción. Esta degeneración se muestra especialmente en el trato dado a las mujeres. El cristianismo siempre apuntaba a las mujeres para lograr la conversión de las tribus paganas y por lo tanto no tenía más remedio que admitir un aceptable nivel de libertad para ellas, pero la Iglesia cambió rápidamente de actitud en el siglo X, una vez que ya no quedaban tribus que convertir, y sacaba a la luz toda su misoginia y machismo. De forma similar las mujeres en el Islam también perdían la batalla contra las fuerzas paternalistas pre-islámicas de las cuales su religión nunca había logrado liberarse. Es curioso comprobar cómo ambos el cristianismo y el Islam durante gran parte de su historia han sido cada vez más "infectados" por el Antiguo Testamento - las suras más violentos del Corán han sido literalmente copiadas de éste – mientras que el judaísmo a partir de las escuelas talmúdicas había "civilizado" considerablemente su mensaje, un hecho que solamente ha cambiado en las últimas décadas cuando han surgido de nuevo grupos ultra-ortodoxos Toráicos. Una cosa queda clara; todas las religiones son igualmente culpables de haberse alejado del buen camino trazado por sus fundadores, y gran parte de la violencia que el mundo ha padecido en, por lo menos, el último milenio es atribuible directamente a este desvío. Esto es especialmente verdad en el cristianismo. Con el enorme poder que el Papado logró acumular a partir del siglo XI, pudiéramos haber esperado que los Papas hubieran ilegalizado por lo menos las guerras entre estados cristianos usando la poderosa arma de la excomunión. La razón principal que esto no ocurriera fue que no solamente los papas con el tiempo se habían convertido en soberanos terrenales sino muchos arzobispos y hasta obispos también. El resultado fue el incesante guerrear entre monarcas cristianos a través de los siglos; el rey católico contra el rey más cristiano, el rey más cristiano contra el rey más fiel etc., y para colmo de desdichas los clérigos de los dos bandos – supuestos representante de la misma fe y de la misma Iglesia "Universal" – bendiciendo las armas con que las tropas iban a matar a sus correligionarios. Con estos antecedentes no es de sorprender que la Reforma diera lugar e a la Guerra de los Treinta Años, una de las más sangrientas de la historia hasta el siglo XX. No hay duda que también hubo guerras entre reinos islámicos pero mucho menos de lo que era habitual en Occidente. La conquista de los países árabes en el principio del siglo XVI por parte de los Otomanes – casi a regañadientes – tenía como único fin salvaguardar los sunniés del imperialismo del Sha iraní Ismaíl el Safawi, y sus militantes Shiíes. La tendencia de las Iglesias en Occidente de apoyar y bendecir no solamente las guerras sino hasta el terrorismo sigue siendo moneda corriente. El conflicto en el Ulster no es solamente un conflicto socio-político sino una auténtica guerra religiosa entre el catolicismo ultramontana y el fundamentalismo protestante. ETA nació en los seminarios, Arzalluz es un ex - jesuita y Setién tiene auténtica manía de Ayatolá. El conflicto en Bosnia fue supuestamente entre serbios, croatas y musulmanes, como si estos pertenecían a una etnia diferente. Nada más lejos de la verdad, los musulmanes no eran, por lo menos en su inmensa mayoría, turcos, sino serbo-croatas que a través de los siglos se habían convertidos al Islam. El conflicto fue con todo rigor una guerra religiosa tripartita entre ortodoxos, católicos y musulmanes, y no hubo "limpieza étnica" sino "limpieza religiosa". Todo esto demuestra que en Occidente tenemos una inigualable capacidad de olvidarnos de nuestras propias vergüenzas, hipocritamente relegadas a la trastienda.
Mucho se ha hablado de un supuesto "choque de culturas" pero el verdadero choque es entre opulencia y pobreza. Es verdad que no todo Occidente es opulencia, nosotros también tenemos nuestras bolsas de pobreza y no exactamente marginales ya que hasta un 25% vive por debajo del umbral de pobreza que hemos marcado, y otro 25% llega al final de mes con grandes dificultades. Por otra parte es bien sabido que algunas de las fortunas más grandes pertenecen a individuos que oficialmente son ciudadanos o "gobernantes" de países del tercer mundo. Pero no estamos hablando de individuos sino de países, y entonces el choque antes aludido exista sin ninguna duda. Un choque entre países y economías explotadoras y corrompedoras, y países y economías explotadas y corrompidas. La pregunta es ¿Cómo hemos llegado a esta situación? Occidente ¿ es rico, y por lo tanto supuestamente superior, por Gracia Divina? ¿Por una superior capacidad intelectual? ¿Por más capacidad de trabajo? ¿ Por ser éticamente superior o practicar un monoteísmo más humano? Nada de esto, simplemente por una combinación de herencias, suertes y coincidencias. Entre los siglos XIII y XVI Occidente heredó del mundo islámico una cantidad de conocimientos matemáticos, astronómicos, físicos y mecánicos sin los cuales el avance científico y tecnológico posterior se hubiera atrasado por lo menos 5 siglos (los principios son siempre más lentos que los avances a partir de ellos) Tomemos por ejemplo el álgebra, base del desarrollo matemático. Los antiguos estudios babilónicos y egipcios fueran desarrollados hasta extremos insospechados durante más de 7 siglos en los países árabes bajo el nombre de "Ciencias de reducción y equilibrio" [hasta nuestro término "álgebra" viene del árabe "al-yabr"(reducción)] un periodo durante el cual occidente logró a duras penas descubrir los fundamentos básicos de la aritmética. No es esto ni el momento ni el sitio para indagar en la Historia de las Ciencias, pero no hay investigador dedicado a esta Historia que niega la enorme influencia árabe gracias a la cual el despliego occidental a partir del Renacimiento fue posible. Sin la brújula magnética -inventada por los chinos y mejorada por los árabes- y el astrolabio, los grandes viajes de descubrimiento que fueron el origen de la posterior hegemonía occidental, hubieron sido totalmente imposibles. Muy bien me dirán, pero al menos estos viajes de descubrimiento demuestran el superior empuje y vitalidad de Occidente. Lo siento pero tampoco es verdad. Los viajes de descubrimiento fueron un acto desesperado para tratar de solventar el problema - que a la larga se convirtió en una auténtica suerte – creado por el control del Mediterráneo oriental por parte de la flota Otomana. Este hecho implicaba que de forma repentina todo el comercio de Occidente con Oriente Medio, e indirectamente con Oriente (rutas de la seda, de las especies etc.), quedaba bajo el control de los turcos. Esta, y no otra, fue la razón de por qué los barcos occidentales tuvieron que adaptarse a nuevas circunstancias, y cambiar de una navegación básicamente de gran cabotaje,"a la estima", a una navegación de alta mar y "astronómica", y para lograr esto no tenían más remedio que desarrollar toda la ciencia cartográfica, astronómica, náutica y de construcción naval necesaria para llevarlo a cabo. Pero todo esto no fue por si solo suficiente, faltaba un elemento más para que Occidente pudiera hacerse hegemónico. Este elemento fue la Revolución industrial, y también aquí tuvimos mucho suerte. En Oriente mucho antes que en Occidente se inventó una primitiva maquina de vapor, muy parecida al primer prototipo inventado en 1698 por el inglés Savery, que nunca pasó de ser una curiosidad con pocas posibilidades de desarrollo por falta de un combustible adecuado. En Occidente no hubo tal problema, el carbón se usaba ya desde hace siglos! Aquí tenemos el gran "secreto"; Occidente tuvo el carburante adecuado en el momento oportuno. Quizás podríamos acusar a los árabes por no haberse dado cuenta del carburante que tenían en su subsuelo, pero esto sería francamente injusto ya que nadie se daba cuenta del valor y de la importancia del crudo hasta casi finales del siglo XIX y por entonces la ventaje industrial de Occidente era ya insuperable.
Cuando Fallaci, Berlusconi y tantos otros insisten en nuestra aplastante superioridad cultural, nuestra democracia y nuestros derechos humanos, parece que no se den cuenta de que están hablando de lo que nuestra sociedad ha logrado a duras penas durante los últimos cincuenta años. Muy poco de lo que forma nuestra sociedad actual existía antes de la Segunda Guerra Mundial. Nuestra tan alabada democracia occidental solamente logró el sufragio universal masculino a partir de la segunda mitad del siglo XIX, y el femenino a partir de, grosso modo, la Gran Guerra. En un país tan supuestamente democrático como Suiza las mujeres solamente lograron el derecho de voto en ¡1971!, y en Liechtenstein sigue sin existir. La Declaración Universal de Derechos Humanos data de 1948 y solamente entró en vigor en 1966. Las sistemas de Seguridad Social, Seguridad Sanitaria y otras que conjuntamente han dado lugar al término "estado de bienestar", - por mucho que sus inicios daten de finales del siglo XIX ( Bismarck,1883) y principios del XX - solamente han alcanzado carácter universal a partir del año 1950. Por otra parte todo los elementos que forman parte de nuestro tipo de vida, desde coches a neveras, desde televisores a ordenadores, desde agua corriente a calefacción central, desde transportes a telefonía móvil, estos, y muchos más, se han universalizados en Occidente solamente en los últimos 50 años y en España en los últimos 25. Si echamos la vista atrás no es muy difícil, para personas de cierta edad, recordar las campesinas con sus largos vestidos negros y un pañuelo en la cabeza tan comunes hace 50 años en España, Italia, Portugal y Grecia. Ay, ¡ que desmemoriados somos!
Para lograr nuestros avances hizo falta una larga lucha contra nuestros propios oscurantistas, una larga lucha para separar Estado e Iglesia, una larga lucha de laicos y creyentes con convicciones democráticas contra el conservadurismo "cristiano" totalitario. Esta lucha no ha ni remotamente terminado y el conservadurismo siempre está en espera de cualquier flaqueza para reafirmarse. Por otra parte nuestros políticos y los representantes del gran capital se han dado cuenta hace tiempo de que la democracia como representación del Estado de derecho es el sistema perfecto para el control social de la población. Especialmente si el concepto de "democracia" se traduce en la practica en el derecho al voto ejercitado cada cuantos años. Con sistemas más o menos bi-partidistas en los cuales cada uno de los grandes partidos no está solamente – ferozmente- controlado por una cúpula dominante que se asegura de una lealtad casi ciega por parte de sus representantes por controlar las listas electorales, sino que además, grosso modo, representa casi los mismos intereses con diferencias casi anecdóticas, nuestra democracia occidental es un inmenso timo en donde en cada elección el electorado tiene el sagrado derecho a cambiarlo "todo" (la famosa "alternancia") para que en esencia todo queda igual. No hay duda que nuestros Estados de Derecho funcionen razonablemente bien, menos cuando hay importantes intereses "de estado", comerciales o financieros por medio en cuyo caso se aplica el consabido dicho de que "algunos son mucho más iguales que otros", y la supuesta igualdad de los ciudadanos frente a la Ley se convierte en ilusoria. Pero ya lo dijo Churchill: "La democracia es el sistema menos malo existente". Lo que implicaba que ni siquiera es buena, para no hablar ya de excelente. No obstante en este momento nos daríamos con un canto en los dientes si pudiéramos mantener lo que tenemos.
Una de las cosas más sorprendentes relacionada con el ataque a las torres gemelas es que no haya sido mencionada la importancia simbólica de la fecha del 11/9. Fue en otro 11/9, de 1922, cuando la Liga de Naciones proclamó el Mandato Británico en Palestina como primer paso hacia la aplicación de la Declaración Balfour a favor de un Estado Judío en aquella tierra (vea:
Los Judíos y Palestina ),y desde entonces es considerado una fecha negra, un día infame, por los palestinos en particular y los árabes en general. Es francamente dudoso que el terrorismo "islámico" oscurantista hubiera existido, por lo menos en su forma virulenta actual, si no fuese por el cáncer del problema israelí-palestino. Un problema que en gran parte no se ha resuelto durante los últimos 50 años por culpa del apoyo político, económico y financiero incondicional de Estados Unidos a Israel, a todas luces excesivo. Si no hubiera sido por este apoyo, Israel no solamente no hubiera tenido más remedio que llegar a acuerdos con los palestinos, sino se hubiera quebrado hace muchos años. Es perfectamente sabido que parte de los subsidios recibidos son usados después por los Israelíes- en un vaivén maquiavélico - para la financiación ilegal de las campañas electorales de políticos afines, o comprados, en Estados Unidos. No hay lobby más fuerte y más eficaz que el lobby judío. Ya lo dijo recientemente ( 3/10/2001) Ariel Sharon: " No os preocupáis por las presiones americanas. Os diré algo con toda claridad. Nosotros, el pueblo judío, controlamos a los Estados Unidos, y ellos lo saben" . El entreguismo americano frente a Israel es de tal magnitud que raya en el masoquismo si tomamos en cuenta que Israel no deja pasar ninguna oportunidad para morder la mano amiga que le alimenta. Los israelíes les han robado uranio enriquecido para su armamento nuclear, vendido sus secretos militares a los chinos, han en el pasado hasta atacado instalaciones militares norteamericanos tratando de echar la culpa a egipcios y libios etc. etc. Muchos de estos actos hostiles han salido en la prensa estadounidense para ser silenciados con sorprendente rapidez. El Mossad es considerado como el servicio de inteligencia - y también la organización terrorista -más eficaz del mundo. Se enorgullece de haber penetrado todas las organizaciones palestinas y árabes, y sería sorprendente si no hubiera tenido información previa sobre lo que se estaba cociendo con relación al 11/9. Hay indicios de que así fue; por ejemplo la cancelación a última ahora de la visita de Sharon a Washington prevista justamente para el día 9 o la sospechosa especulación a la baja contra las acciones de varios líneas áreas y aseguradoras por parte de un grupo de traders judíos de la Bolsa de Chicago el viernes de la semana anterior. Puede que sean solamente coincidencias pero hay una perversa lógica en la sospecha si consideremos que Bush es el primer Presidente norteamericano en mucho tiempo que no debe nada a los intereses judíos que durante la campaña electoral del año 2000 se alinearon al 100% a favor de Gore. Dejar ocurrir lo que ocurrió tendría entonces para los judíos la misma justificación que cuando, supuestamente, Roosevelt dejó que ocurriera Pearl Harbour porque necesitaba un fuerte revulsivo para que los americanos se dejasen involucrar en la II Guerra Mundial.Las secuelas del ataque terrorista del 11/9 han sido mucho más importantes de lo que ben Laden y sus secuaces nunca pudieron haber soñado, no solamente en su aspecto material (vea:Torres en llamas/exito ni soñado) sino también en su aspecto psicológico y político. Como la esencia de la clase política es abarcar más y más poder- y al diablo con los principios- el ataque a las Torres Gemelas fue una oportunidad única para meter la sociedad americana en cintura y, como es lógico, no tardaron ni días en aprovecharla. Creando un clima de histeria y patriotismo, la Administración Bush a través del Attorney General (Ministro de Justicia) John Ashcroft - representante del fundamentalismo protestante más ultra - logró que el Senado aprobase una Ley de Seguridad (con solamente un voto en contra) tan dictatorial de que pocos semanas antes hubiera sido considerada como un ataque frontal a la Constitución, las libertades cívicas y los derechos humanos (un camino entusiasticamente imitado por Tony Blair en el Reino Unido). Entre otras cosas los poderes del FBI y de la CIA han aumentado vertiginosamente lo que no mejorará su casi proverbial falta de eficacia sino solamente su capacidad para silenciar cualquier disidencia. Se ha creado un clima tan enfermiza que criticar al Presidente es considerado casi como apología del terrorismo y falta de patriotismo. Ya se sabe: " El patriotismo es el último refugio del canalla". Si el propósito de ben Laden fue herir de muerte la democracia occidental lo habrá logrado no directamente sino indirectamente a través de las leyes adoptadas últimamente. Pretender defender la libertad restringiéndola casi a perpetuidad es totalmente demencial. Con más sentido democrático se pudiera haber declarado un estado de excepción restringido durante un plazo limitado. La libertad y su defensa no pueden ser mutuamente excluyentes, sino, al contrario, hay que hacerlas aceptablemente compatibles. La seguridad total es un concepto ilusorio; la vida es peligrosa por definición y tratar de abolir el peligro es tanto como abolir la vida misma.
La lucha contra el terrorismo de cualquier índole va a ser larga y necesita de un esfuerzo constante y de unos servicios de inteligencia eficaces y mundialmente coordinados. La guerra en Afganistán está muy bien para liberar el país de los Talibanes, pero de esto nadie se ha preocupado durante los últimos seis años. Al contrario, cuando hace cinco años representantes del Gobierno talibán estuvieron en Dallas negociando para otorgar una licencia a varios compañías petrolíferas para la construcción de un oleoducto desde Uzbekistán, a través de Afganistán, a Pakistán y el Mar Arábigo, las compañías en cuestión dijeron a las claras que la posición de la mujer en Afganistán les importaba un bledo. No hay duda que cualquier gobierno nuevo será bastante menos "islámico" y caótico que el de los Talibanes, pero no hay que pensar que los chicos de la Alianza son unos santos. Pero la cosa no termina con la derrota de los talibanes, ni con la captura y ejecución de ben Laden -nadie quiere tener que juzgarlo - y parte de sus seguidores. Habrá muchos lugartenientes de ben Laden ansiosos y dispuestos a tomar el mando de los miles de terroristas repartidos por el mundo; la lucha está solamente en sus comienzos. Aparte de cambiar totalmente de enfoque político versus el tercer mundo, aparte de tener que hacer inversiones multi-billonarias, habrá que dedicarse en cuerpo y alma a captar la colaboración del Islam verdadero, a captar a sus ulemas y sabios y concienciarles de que el oscurantismo de los supuestos "integristas islámicos" es todavía más peligroso para el Islam que para Occidente.
Hay una opinión bastante generalizado de que un movimiento como el talibán solamente pudiera haber ocurrido dentro de una religión tan "atrasada" como el Islam, pero como casi siempre la verdad es otra. Un movimiento bastante similar con orígenes "cristianos" tuvo lugar a mitades del siglo XIX en China. El Taiping (Reino Celestial) fue creado y liderado (1850) por un visionario carismático cantonés, Hong Hsiu-chuan, un pequeño funcionario imperial educado en una misión baptista. Hong era un típico megalómano esquizofrénico que se proclamó Rey Celestial (igual que el mulá Omar se proclamó "Principe de los creyentes") y hermano de Jesús, con el cual mantenía "conversaciones a diario". El movimiento con su extraña base "cristiana" - gracias al cual tuvo la entusiasta ayuda de grupos protestantes estadounidenses - y vagamente socialista, tuvo un éxito sorprendente y logró formar un gran ejército muy superior a los de los Manchúes, con el cual lograron ocupar casi un tercio del territorio chino. Su credo fue la liberación del pueblo chino (como Mao después) pero el "Reino celestial" se convirtió rápidamente en uno de las dictaduras más inhumanas de la Historia. Los Taiping fueron finalmente derrotados en 1864 después de haber ocasionados más de 20 millones de victimas. ¡No hay nada nuevo bajo el Sol!
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POLÉMICAã
10/2001