LA ONU: ¿NACIDA MUERTA?
| Nacimiento | Sistemas anteriores | ¿Diplomacia Pública? | Permanentes y Floreros | ||
| ¿Buenos v. malos? | ¿Veto o no veto? | Un Perdedor | La Asamblea General | ||
| Pregunta retórica | Los Desafíos | ¿Reforma? |
NACIMIENTO: Según la Historia "oficial" de la ONU el término "Naciones Unidas" fue acuñado por Franklin D. Roosevelt, Presidente de los Estados Unidos, y utilizado por primera vez el 1 de enero de 1942 - o sea, unas tres semanas después del ataque japonés a Pearl Harbor - cuando representantes de 26 naciones aprobaron la "Declaración de las Naciones Unidas" en la cual aquellas se comprometieron a seguir luchando juntos contra las Potencias del Eje y que ninguna de ellas concluiría una paz por separado. Que bonito. Lo malo es que no es verdad y que el dato es una auténtica manipulación histórica. Es verdad que Roosevelt se inventó el término pero lo uso por primera vez unos 3 meses antes de Pearl Harbor en un momento en que la segunda guerra mundial era todavía la segunda Gran Guerra (europea) y cuando Estados Unidos era todavía un mero observador de una guerra ajena. Por lo tanto el término tuvo una cierta intención sarcástica ya que muchas de estas naciones supuestamente unidas estaban ocupadas por los países del Eje y, por aquel entonces, parecía estar a la vista de que iban a convertirse simplemente en provincias de los países ocupantes. Con lo que sabemos de la personalidad de Roosevelt es perfectamente posible que la misma "Declaración de las Naciones Unidas" no era nada más que un sutil ejercicio de sarcasmo y un brindis para la galería. Al fin y al cabo los únicos países importantes en la ecuación fueron los "aliados" y especialmente los "Tres Grandes": Estados Unidos, Gran Bretaña y la Unión Soviética. Los demás eran simples floreros. Esta división fue posteriormente, una vez terminada la guerra, copiada en la "Carta de las Naciones Unidas" firmada el 26 de junio de 1945 por 50 países y ratificada el 24 de octubre del mismo año.
SISTEMAS ANTERIORES: Ya en dos ocasiones anteriores se había intentado establecer un "sistema permanente y amplio de seguridad general" y elaborar instrumentos para "resolver crisis internacionales, evitar guerras y codificar normas de conducta en tiempos de guerra". La primera fue la Conferencia Internacional de Paz (La Haya, 1899) que no logró evitar la primera guerra mundial, la segunda la Sociedad de las Naciones - concebida durante la primera guerra mundial y establecida en 1919 ( ¡observad la total similitud con la ONU!) que cesó su actividad al no haber logrado evitar la segunda guerra mundial.
¿DIPLOMACIA PÚBLICA?:Como hemos visto los primeros dos intentos de crear foros para resolver los crisis internacionales no lograron evitar las guerras y nos podemos plantear la cuestión si esto fue por ineficacia - o sea por un defecto que en principio podía ser rectificable - o porque la mera existencia de un foro internacional público con luz y taquígrafos termina por provocar conflictos que pretendía evitar. El dilema entonces es si la diplomacia discreta y secreta funciona mejor que la abierta y pública. Y hay fundadas razones para pensar que un foro público y, por lo tanto, mediático, sea la peor forma para negociar las crisis. La explicación de esta aparente paradoja es la tendencia casi genética del homo sapiens de adoptar en cualquier tipo de negociación actitudes maximalistas para tener un buen margen de maniobra en el toma y daca. Igual que en el mercado inmobiliario de segunda mano el propietario-vendedor normalmente infla el precio de venta en un 20% a sabiendas que casi todos los compradores pretenden negociar, de igual forma en la diplomacia las respectivas posiciones siempre se exageran para a través de una larga negociación llegar a una posición intermedia aceptable para las partes implicadas. Esto no tiene ninguna importancia mientras que las negociaciones sean secretas o, por lo menos, discretas. Los participantes conocen las reglas de juego desde tiempos inmemoriales. Pero todo cambia cuando las negociaciones entran en los foros internacionales y dejan de ser secretos y, todavía peor, discretos. Posiciones maximalistas que simplemente formaban parte del juego diplomático de toma y daca, se convierten por arte de magia (mediática) en política oficial de los respectivos gobiernos implicados hasta tal punto que cualquier cambio de postura por parte de estos es casi considerado por los votantes o poblaciones como un acto de alta traición y que ha significado la muerte política de más de un gobernante. (Tomese como ejemplo la crisis cubana del año 1962 en donde Jruschov prometió, más o menos, la humillación de Estados Unidos - la imagen en la que golpeó su mesa en la Asamblea General de la ONU con uno de sus zapatos en un ataque de "furia", ha entrada en la antología de la mal llamada "Política Internacional"- pero cuando para evitar una guerra tuve que acudir a la diplomacia clásica y dar marcha atrás, su destino político estaba sellada y fue apartado del poder en un santiamén, o lo que fuese la terminología soviética adecuada.)
MIEMBROS PERMANENTES Y FLOREROS: Ya hemos visto que una vez terminada la guerra, la división entre los países que habían ganada la guerra y los países floreros fue copiada en la "Carta de las Naciones Unidas", documento fundacional de la Organización de las Naciones Unidas, la ONU. Desde el principio el único poder real dentro de la ONU está en el Consejo de Seguridad compuesto por cinco miembros permanentes -Estados Unidos, Gran Bretaña, USSR (ahora Rusia),China y Francia - con derecho de veto (!) y otros diez miembros elegidos de forma rotativa por los países de la Asamblea General. Esta es un organismo creado exclusivamente para dar la sensación a la inmensa mayoría de los países que pertenecen a ella (191) como si tuvieran alguna influencia sobre los asuntos del mundo y que sus opiniones tienen algún peso en los asuntos internacionales. No es de sorprender entonces que también los miembros rotativos del Consejo de Seguridad sean meras comparsas de los miembros permanentes, meros floreros para satisfacer los ingenuos egos de los estados secundarios.
¿BUENOS CONTRA MALOS?:La ONU fue concebida para impedir agresiones futuras, para mantener la paz y para controlar a los "malos". Supuestamente los impulsores de su fundación serían los buenos, encargados de mantener el orden mundial. El problema fue que los impulsores fueron los vencedores de la 2ª guerra mundial y entre ellos había uno que desde luego no era nada bueno sino tan o más criminal que los vencidos - la USSR - y otro, Francia, que ni siquiera era vencedor. El pacto de no-agresión de 1939 entre Hitler y Stalin y la subsiguiente división de Polonia entre Alemania y la USSR ya había demostrado que ésta era, por lo menos potencialmente, tan agresor como aquel. La Alemania nazi y la USSR comunista eran en esencia dos bandas mafiosas que habían llegado a un acuerdo temporal para dividir un territorio ajeno y una vez conseguido esto solamente esperaban la primera oportunidad auspiciosa para echarse la una al cuello de la otra. No hay duda de que en junio del ´41 los auspicios favorecieron a los alemanes después de que la confianza de Stalin en el poderío militar soviético se había tambaleado tras la guerra con Finlandia en la cual el Ejército Rojo, no obstante haber atacado a los fineses sin una previa declaración de guerra y de contar con una superioridad de 5 a 1, había a duras penas logrado doblegar al ejercito finés en más de 3 meses (30/11/39 - 12/3/40) y un desgaste enorme en hombres y material. Este relativo fracaso fue el resultado de los denominados Procesos de Moscú (1936-´38) en los cuales Stalin, además de eliminar a casi todos sus antiguos camaradas en la cúpula del partido, se cargó a la flor y nata de la oficialidad del Ejército Rojo. Que posteriormente Estados Unidos y Gran Bretaña admitieron que jueces y fiscales soviéticos - notorios por haber prostituído todos los conceptos del derecho en estos procesos farsálicas- participaron en los Procesos de Nuremberg fue un ejercicio de hipocresía sin par en la historia universal. Siguiendo con el símil de las bandas mafiosas el hecho sería comparable a que si un juez en Estados Unidos admitiese en un juicio contra una familia mafiosa como fiscal a un representante de otra familia rival. A estos extremos nos lleva el nefasta adagio de que el "enemigo de nuestro enemigo es nuestro amigo".
Fue sorprendente que Roosevelt nunca se diera cuenta del peligro inherente del apoyo excesivo - en dinero y material - a la USSR, ya que la destrucción de los alemanes en el frente oriental por parte de los rusos implicaba la destrucción de un monstruo y el crecimiento simultaneo de otro. Churchill sí se daba cuenta pero no tuvo más remedio que callarse. El apoyo a la USSR se debiera haber limitado a lo justo para de esta forma asegurar el mutuo agotamiento de alemanes y rusos. Esto había ocurrido en la 1ª guerra mundial y de igual forma que entonces este agotamiento mutuo había resultado un cambio de régimen en los dos países, el resultado en la 2ª guerra pudiera haber sido lo mismo. El no haber querido aprender de la historia convirtió la USSR en un superpoder que no tardó ni 2 años en realizar el sueño de Hitler en apoderarse de todo Europa Oriental, aprovechándose de su derecho de veto en la ONU. EL enemigo del enemigo se había convertido de "amigo" en enemigo.
¿VETO O NO
VETO?:Desde el nacimiento mismo de la ONU el gran dilema fue "veto o no
veto". Un dilema de tal calado para la misma operatividad de la
organización que casi hubiera sido mejor no tratar de resucitar la Sociedad
de Naciones bajo otro nombre y supuestamente más eficaz.
Uno de los problemas de la Sociedad había sido de que no obstante que el
presidente Thomas Woodrow Wilson había sido instigador de la idea y
miembro de la comisión que elaboró su pacto de constitución, el Senado de
Estados Unidos nunca llegó a ratificarlo por su oposición al Artículo X, que
establecía la necesidad de que todos los miembros respetaran la independencia
territorial de los demás estados, incluso en el caso de acciones conjuntas en
respuesta a una agresión. Durante las dos décadas siguientes, los
diplomáticos estadounidenses apoyaron las actividades de esta organización y
acudieron a sus reuniones de forma extraoficial, pero Estados Unidos nunca
llegó a ser miembro oficial.
Otro problema fue que los acuerdos del Consejo de la Sociedad, que igual
que el Consejo de Seguridad actual estaba constituido por miembros permanentes y
temporales, debían aprobarse por unanimidad lo que implícitamente daba
a cada uno de sus miembros - tanto permanentes como temporales, tanto poderosos
como insignificantes - virtualmente un derecho de veto.
La "gran" novedad de la ONU - que en gran parte había adaptado la
estructura de la Sociedad y heredó en 1946 (año de la disolución de
esta) sus bienes y organizaciones - fue sustituir la aprobación por unanimidad
por una de mayoría simple y al mismo tiempo otorgar el derecho de veto a
los miembros permanentes. O sea, se cambiaba un sistema de derecho de veto
implícito de todos los miembros por otro de derecho de veto explícito de las
grandes potencias. Y de los dos más grandes uno, EE.UU, no había sido miembro
de la Sociedad, y el otro, USSR, había sido expulsado de la misma en 1939 por
su ataque a Finlandia. ¡ Vaya
mejora!
FRANCIA, UN PERDEDOR: Si la inclusión de la USSR como miembro permanente en el Consejo de Seguridad era inevitable y de cierta forma necesaria ya que era mejor tener el futuro enemigo cerca y por lo menos expuesto al escrutinio mediático, la inclusión de Francia era solamente explicable como dádiva para la megalomanía de Charles de Gaulle. La "Francia Libre" no era la Francia legal sino un puro invento de un escaso número de refugiados. Después de la derrotara del ejercito francés en junio de 1940, el primer ministro francés Paul Reynaud presentó su dimisión y su sucesor, el mariscal Henri Philippe Pétain, el gran héroe francés de la 1ª guerra mundial, firmó un armisticio con Alemania en el cual aceptó la ocupación alemana de los territorios situados al norte del río Loira y toda la costa atlántica hasta la frontera con España. De esta forma más del 50% del territorio francés pasaría a ser zona ocupada, pero en el resto del territorio el Estado francés seguiría en pie y mantenía la administración de las colonias. El 10 de julio, la Asamblea Nacional sometió a votación una ley que abolía la Constitución republicana existente y confería plenos poderes al mariscal Pétain: la propuesta fue aprobada mayoritariamente. O sea, el máximo poder legislativo de la 3ª República votado en las elecciones de 1938 certificó el nuevo gobierno de Vichy que por lo tanto tuvo plena legitimidad. La Francia oficial y legítima era colaboracionista y en consecuencia uno de los perdedores de la guerra. Por mucho que la literatura y el cine han manipulado la resistencia francesa como un acto heroico de toda la población francesa, la cruda verdad es que aquella implicaba solamente a una mínima parte de los franceses de la cual la mitad fueron comunistas que solamente se incorporaron a partir del ataque alemán a la USSR y que desde luego no luchaban para la libertad sino más bien para Stalin y el paraíso comunista. El inmenso favor que Estados Unidos hizo, al terminar la guerra, a De Gaulle en particular y a los franceses en general, no tuvo como contrapartida ni siquiera una mínima actitud de gratitud sino, muy al contrario, parece haber reestimulado el resentimiento antiamericano que ya se hizo evidente después de la 1ª guerra.
LA
ASAMBLEA GENERAL: En el momento de la fundación de la ONU las democracias
occidentales no formaban ni el 20% de los 51 países fundadores. Los demás eran
países comunistas, latinoamericanos o árabes, con en gran parte regímenes
totalitarios, dictatoriales o absolutistas. Con el aumento de 51 a 191 naciones
nada ha cambiado: escasamente un 20% de países verdaderamente democráticos,
otro 20% de seudo-democracias y el 60% restantes dictaduras de hecho. A la vista
de tal panorama no es sorprendente que la idea fundacional de mantener el orden
mundial haya sido desde el principio una farsa. Es verdad que desde el año 1945
no hemos sufrido otra guerra mundial pero esto no ha sido gracias a la
existencia de la ONU sino al equilibrio de terror (nuclear). La ausencia
de una guerra mundial de ninguna forma significa que se haya establecido
un orden mundial, muy al contrario ya que desde 1950 el mundo ha visto más
guerras que en ningún otro medio siglo de su historia.
Milagrosamente la ONU ha funcionado de vez en cuando:
1.COREA: El ataque norcoreano
al sur el 25 de junio de 1950,fue considerado por el Consejo de Seguridad una
violación de la paz y exigió la retirada de las tropas norcoreanas al norte
del paralelo 38. En otras dos resoluciones, el Consejo estableció un mando de
la ONU bajo los auspicios de Estados Unidos y pidió a las naciones miembros que
proporcionaran unidades militares que ayudaran a repeler el ataque armado a
Corea del Sur. Todo esto fue solamente posible gracias a la ausencia del
delegado soviético - lo que evitó su veto a las resoluciones - por haber
abandonado el Consejo 6 meses antes como protesta por la ocupación continuada
del escaño permanente de China por parte de los nacionalistas en detrimento de
los intereses del nuevo gobierno comunista. Es significativo de la debilidad de
la ONU que no obstante que la China comunista había tomado partido a
favor de Corea del Norte y que sus tropas habían luchado contra las de la ONU,
ésta la admitió poco después como miembro permanente del Consejo.
2.OTROS CONFLICTOS: Se han realizado operaciones de paz en Oriente Próximo
desde 1956 y en Chipre desde 1964. En África se mantuvieron algunas tropas en
el Congo (llamado Zaire entre 1971 y 1997) desde 1960 hasta 1964. Posteriormente
se han enviado misiones de paz a Angola, Sahara Occidental, República de
Sudáfrica, Mozambique, Somalia, Camboya, y Bosnia-Herzegovina durante la guerra
de la antigua Yugoslavia. Casi sin excepción estas operaciones fueron
realizadas con mucho retraso, después de decenas de miles de muertos y
centenares de miles y hasta millones de personas desplazadas de sus hogares. Lo
que demuestre que la ONU nunca ha prevenido o evitado conflictos armados sino se
ha limitado a ratificar, y de cierta forma legalizar, los hechos consumados
resultantes de la violencia.
LOS DESAFÍOS: Los casos en que la ONU ha funcionado, mal que bien, han sido excepciones a la regla general de una apatía total. La ONU no hizo nada por qué no pudo hacer nada, cualquier acción contemplada ha sido siempre saboteada por alguno o varios de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad. El resultado previsible fue que muchos se tomaron, con o sin razón, la justicia por su mano y actuaron como si la ONU no existiese. Las naciones árabes que se lanzaron contra Israel no pédieron exactamente autorización, ni Israel en la situación inversa, ni China cuando invadió Tíbet, ni EE.UU. cuando derrocó los dictadores de Granada y Panamá, ni Argentina cuando invadió las Islas Malvinas, etc. etc. etc. Todas estas acciones fueron debidamente condenadas por la ONU a base de resoluciones de, supuestamente, obligado cumplimiento. Y, como es sabido, todos los países condenados trataban estas resoluciones como papel mojado que no iba con ellos. ¿Y que hizo la ONU en estos casos? ¡Aprobar otra resolución! Y así ad infinitum. A todo el mundo les parecía muy bien, por qué de esta forma cada país se reservaba implícitamente el derecho de actuar de la misma manera si los circunstancias lo "exigieran". El resultado ha sido que la ONU ha estado expuesto durante todo su existencia al menosprecio y la humillación de todos los países que han desafiado sus resoluciones.
Por esta razón se puede
perfectamente defender que la
actuación de Washington en Irak no era tanto ilegal, como la única
forma posible de salvar el honor de la ONU frente a 12 años de desprecio
iraquí y el incumplimiento de nada menos que 17 resoluciones. La única forma
de salvar la ONU de su propia impotencia.
La crítica a los Estados Unidos no debiera de estar dirigida a la acción en
sí, sino a su propensión de usar diferentes varas de medir según su
conveniencia. No pretendo equiparar Israel a Sadam Hussein, pero hay que hacer
hincapié en que aquel haya incumplido tantas o más resoluciones de la ONU
que este, todos relacionadas con la infracción de los derechos humanos y
políticos de los palestinos. Francia, Alemania y otros críticos de la acción
norteamericano hubieran prestado un mejor servicio a la paz si hubieron exigido
como contrapartida a dicha acción la implicación de Washington en obligar a
Israel de negociar un acuerdo de independencia de Palestina, dejando bien claro
que en caso contraria le retiraría su protección y cualquier tipo de ayuda.
PREGUNTA RETÓRICA: El titulo de este ensayo es claramente una pregunta retórica ya que es evidente que la ONU existe. Pero debiera ser igualmente evidente que es como estos niños que nacen con tantas taras físicas que su existencia, generalmente mantenida de forma artificial, se convierte en un continuo sufrimiento tanto para ellos como para su allegados. No nos cabe duda que hubiera sido mejor si no hubieron nacido nunca. De igual forma si no se hubiera resucitado la vieja Liga de Naciones en otro envoltorio el mundo se hubiera evitado mucho sufrimiento innecesario y muchos conflictos artificiales. No es que la ONU haya sido simplemente inútil sino, mucho peor, ha agravado en muchas ocasiones situaciones que de otra forma se hubieran podido arreglar con un arbitraje neutral y bilateral de otros países.
¿REFORMA?: La única reforma posible - totalmente improbable, por otra parte - consistiría en crear un Consejo de Seguridad exclusivamente a base de unos 15 a 20 miembros permanentes. La abolición del derecho de veto y la aprobación de todas las resoluciones por mayoría simple. El problema raya sin duda en la selección de sus miembros, la necesidad de una fuerza propia o cooptada en cada momento y la financiación necesaria para su cometidos. Está claro que el Consejo reformado tendría que incluir una representación aceptablemente proporcional de todos los continentes y al mismo tiempo - ya es rizar el rizo - limitarse a miembros de un probado historial democrático.
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10/2003Volver a POLÉMICA