Imprimir

EL MATRIARCADO EN EL ANTIGUO EGIPTO Y SU PROYECCIÓN HACIA EL PRESENTE

Clima y origen Matriarcado Época dinástica Reino nuevo Culto mariano El Presente

Este año el periódico EL MUNDO ha publicado sus "Reportajes de la Historia", un intento de popularizar la historia usando un formato periodístico. Todo muy ameno- en ocasiones hasta divertido- pero al mismo tiempo muy, si no demasiado, clásico y ortodoxo. El formato es diferente, pero la esencia sigue siendo la misma: enseñar la historia basándose en personajes mas o menos emblemáticos, conquistas y batallas. Creo que para los no estudiosos y poco duchos en la materia, un enfoque sociológico de la historia, explicando, por un lado, como, y por que razones, surgieron las antiguas civilizaciones, y, por otro lado, la vida diaria de la gente en sus múltiples facetas, seria la mejor forma de darse cuenta de los altibajos del progreso a través de los milenios.

En el tratamiento dado tanto al antiguo Egipto como a la antigua Grecia, llama poderosamente la atención el enfoque totalmente patriarcal, como si ni Toynbee ni Graves hubieron existido nunca. Ya sé que durante los últimos 25 siglos las actitudes patriarcales han sido las políticamente correctas, pero en plena época del feminismo los historiadores (o por lo menos ¡las historiadoras!) pudieron ser algo más imaginativos y explorar los indudables indicios de los posibles origines matriarcales de las civilizaciones en cuestión. Las ideas que voy a exponer a continuación son, desde luego, especulativas pero tienen la ventaja de poder explicar, no solamente hechos históricos y hasta mitológicos que bajo el enfoque patriarcal siempre han sido pasados por alto, sino también parte de la Historia occidental de los últimos 2 milenios.

ORÍGENES DEL EGIPTO PREHISTÓRICO.

Durante el último periodo glacial (75.000 a. C-10.000 a. C) el aspecto del Norte de África era muy diferente al actual. Gracias a las altas presiones árticas las lluvias Atlánticas fueron desviadas hacia el Sur, con el resultado de situar la zona lluviosa centroeuropea actual encima del Mediterráneo y el Norte de África, llegando hasta Arabia, Mesopotámia y Persia. El desierto sahariano de ahora era entonces una inmensa sabana arbolada con precipitaciones regulares, ríos y lagos, una temperatura suave y constante, y enormes manadas de herbívoros de todas las especies. Un auténtico paraíso terrenal para sus habitantes (es interesante que nuestra palabra sabana tiene su origen en una palabra del persa antiguo que literalmente significa "paraíso"). Se ha calculado la población mundial al principio de este periodo en algo menos de 2 millones, aumentando lentamente a 4 millones allá por el décimo milenio a. C. De esta, más o menos, 200.000 correspondería a la inmensa sabana de 4 millones de kilómetros cuadrados, o sea, la típica densidad paleolítica de 1 por cada 10-20 Km. cuadrados. La vida de esta gente tiene que haber sido una autentico "dolce far niente", con solamente una pequeña fracción de su tiempo dedicado a la búsqueda de raíces y frutas silvestres y la recogida de carroña dejado por los animales predadores. (Hay muchas pruebas que cuando la caza es muy abundante, leones y otros cazadores solamente comen los bocados más apetitosos de la presa, abandonando el resto. Es lógico, entonces, que el hombre se convirtió, en omnívoro, no como cazador sino como carroñero). Una vida fácil, pero al mismo tiempo rutinaria y monótona.

Al terminar la época glacial, la alta presión ártica se desplazó poco a poco hacia el Norte resultando en un desplazamiento similar de las lluvias atlánticas desde el Mediterráneo hacia Europa Central. La desertización del Norte de África fue un proceso lento y gradual (todos los cambios meteorológicos naturales lo son) pero a principios del 7º milenio a. C. la situación se había hecho insostenible y forzó la migración de la población. Una parte siguió la lluvia y se adentro en Europa, otra parte se desplazó hacia el Sur hasta encontrar una sabana subsahariana similar por lo menos a lo que había sido el Sahara solamente mil años antes, un tercer grupo terminó en Nubia y el Sudan. Finalmente la parte más oriental bajo hasta el infierno del Valle del Nilo. 

En aquellos remotos tiempos el Valle del Nilo no se parecía en nada a la imagen que nos ha llegado desde la época dinástica, bastante parecida a la actual. Cuando los migrantes de la sabana bajaran allí se encontraron con una autentica selva pestilente. Las inundaciones anuales del Nilo habían creada unas extensas marismas con aguas estancadas. Allí había crecido un monótono "bosque" de papiros que habían alcanzadas alturas de hasta 10 o 20 metros. Una selva impenetrable llena de serpientes, escorpiones, mosquitos etc.etc. El mismo Nilo era un río infranqueable por culpa de los miles, si no decenas de miles, de hipopótamo y cocodrilos. Sabemos que fue así por que su replica exacta sigue existiendo, unos 2000 Km. al sur de la primera catarata, en la región el Sudd en el Sudan. Allí, en los márgenes del Bahr el Jebal (la primera parte del Nilo blanco) existe un territorio igual a lo que fue el Valle del Nilo hace 8000 años. Nadie vive aquí, nadie se ha molestado en domarlo y cultivarlo. Y por la sencilla razón, que aquí, contrario a lo que ocurrió en Egipto, la sabana sigue existiendo a pocos kilómetros de distancia. Las tribus locales, los Dinka y Shilluk, son descendientes directos de aquellos habitantes de la sabana sahariana que en tiempos de la desertización y el "éxodo" se habían desplazados en dirección suroriental para topar, eventualmente, con la sabana sudanesa. Allí, hasta hace muy poco tiempo, han seguido con su forma de vida ancestral durante casi 8 milenios. Pero, más aún, los estudios antropológicos comparativos han demostrado que estas tribus son casi idénticas en aspecto, estatura, proporciones craneales, y raíces lingüísticas a los más remotos Egipcios.

Hay una lógica tendencia entre la gente a pensar que las civilizaciones se hayan establecidas en lugares bendecidos por la naturaleza. Nada mas lejos de la verdad. Todas las civilizaciones conocidas han surgidas como respuesta a un reto de la naturaleza. Así surgió la civilización egipcia, como respuesta al reto de domar la selva acuática del Valle del Nilo, a convertirlo en tierra habitable y, eventualmente, cultivable.

Los más o menos 50.000 individuos que se instalaron en la margen occidental de la selva en cuestión, llegaron poco a poco, en clanes familiares de 30 o 40 personas, durante un periodo bastante alargado en el tiempo. Ocuparon, probablemente, una franja de 2 o 3 kilómetros lindante con los extremos selváticos- con la humedad justa para mantener una estrecha sabana -desde el Delta hasta la primera catarata. Una franja de una longitud de 800 Km. por una anchura de 3 Km., o sea, unos 2500 Km. cuadrados. ¡Una densidad de 20 por km. cuadrado! Algo totalmente insólito en aquellos tiempos. Con la progresiva desertización de la sabana la densidad había, lógicamente, aumentado desde aquella de 1 por 10km.cuadrados del 10º milenio hasta 1 por km. cuadrado del 7º, pero un aumento de esta densidad por 20 tiene que haber creado no ya solamente un problema de supervivencia pero hasta un autentico trauma "psicológico". Lo más probable es que lograron crear asentamientos fijos de 300-500 personas (10-15 clanes familiares) a lo largo del Nilo y así formar las primeras organizaciones sociales. Como la sabana lindante no les podía sostener no habrán tenido mas remedio que hacer continuas- y peligrosísimas- incursiones en la selva acuática. Una vida auténticamente penosa. Sin duda fueron salvados gracias al maravilloso descubrimiento de la agricultura. Ahora sí, domar la selva tenia razón de ser, y 100 generaciones se dedicaron, en un esfuerzo titánico, a cortar papiros, inventar y construir canales de drenaje y de irrigación, avanzar 200 metros por generación, llegar al río, cruzarlo y empezar de nuevo en la otra orilla. Un esfuerzo de dos mil años que en la mitología posterior fue atribuido a los dioses.

Durante estos dos milenios la población había aumentado poco a poco. La agricultura no solamente podía sostener mas gente, sino el mismo sistema de irrigación exigía cada vez mas mano de obra. Esto no significaba un aumento de densidad, al contrario. Cuando, al final del 5º milenio, todo el Valle del Nilo quedo cultivado, el territorio habitable se había multiplicado por 10 (15 Km. de anchura en cada orilla.)hasta los 25.000 Km.cuadrados, mientras, con una población de, más o menos, 300.000 habitantes, la densidad había bajado durante estos dos milenios a 12 por Km. cuadrado. Si a esto añadimos el enorme aumento de la producción agrícola, hay que llegar a la conclusión que el aumento del nivel de vida durante este tiempo tiene que haber sido del orden de 100 veces, si no más. Un excelente punto de partida para lanzar la civilización posterior.

 

ORIGEN DEL SISTEMA MATRIARCAL

No hay ninguna duda que la agricultura no solamente fue un invento femenino, sino que durante milenios quedo bajo el control absoluto de las mujeres. Ya en la sabana la mujer había ocupado una posición de privilegio, por la simple razón de ser portadora única del milagro de la procreación.

Nos puede parecer sorprendente y hasta increíble, pero la verdad es que durante la inmensa mayoría del tiempo de la especie humana en la tierra no se relacionaba el acto sexual con el embarazo. Quizás no es tan sorprendente ya que no existe ninguna relación causa/efecto directo entre los dos hechos. La demostración visual del embarazo es meses posteriores al acto sexual. Es lógico entonces que el embarazo fue atribuido a la relación intima entre la mujer y la Diosa Tierra. Aquí tenemos el origen más remoto del matriarcado posterior.

Con el tiempo la Diosa Tierra fue sustituida por las Diosas agrícolas, o mejor la DIOSA AGRÍCOLA. Aparentemente hubo muchas, con nombres diferentes en cada pueblo y hasta dos en el mismo pueblo (de la siembra y de la cosecha), pero igual que en el catolicismo haya, aparentemente muchas Vírgenes (del Pilar, del Rocío, de Guadalupe etc.) el creyente sabe perfectamente que hay solamente una Virgen bajo muchas manifestaciones diferentes. Hablamos entonces de LA DIOSA, a secas. Indudablemente, su representante humano fue una mujer, la más poderosa, la más sabia. Con el tiempo la posición de Gran Sacerdotisa -auténtica Reina suprema -se convirtió en hereditario.

Los seres humanos prehistóricos vivieron bajo un estado mental y psicológico de auténtico terror. Con sus muy limitados conocimientos no estuvieron muy seguros que el sol iba a salir el día después, ni la luna la noche siguiente. Por no saber, tampoco sabían si el Nilo iba a subir en el futuro, inundando y fertilizando el campo. Clarísimamente, todo estaba en las manos de la Diosa. Con un estado mental así, no fue sorprendente el desarrollo de un sistema de sacrificios humanos para aplacar de antemano la posible ira de la Diosa. Este sistema tomó la forma de una víctima propiciatoria en la figura de un "Rey" ritualmente sacrificado. Este Rey fue elegido por la Alta Sacerdotisa como su pareja sexual (es dudoso usar el termino "marido" ya que oficialmente no fue el padre de sus hijos, un termino inexistente. El role masculino en la vida de los hijos de la representante de la Diosa fue cumplido por sus tíos maternos), y en el principio estos Reyes fueron "tanistas" o sea semestrales, coincidente con las dos cosechas anuales. El Rey nuevo, elegido por la Alta Sacerdotisa- de entre los jóvenes voluntarios para el puesto- antes de cumplirse el "reinado" del anterior, mataba en la fecha establecida al rey "viejo" -convenientemente drogado- en una lucha ritual. La sangre y la carne del rey sacrificado fueron esparcidas por los campos para aplacar a la Diosa y garantizar una buena cosecha. (¡Este rito fue miles de años después convertido- por una sociedad patriarcal- en el mito de Edipo, una tragedia incestuosa!)Puede sorprender que hubo voluntarios para el puesto, pero, poder sacrificarse por la comunidad no era solamente un enorme honor que convertía el elegido en un semidiós- con la seguridad de la resurrección- sino le aseguraba durante su "reinado" una autentica vida de "rey".

Como los seres humanos tenemos una innata tendencia a timar a los dioses, el sistema evolucionó de un "Rey" semestral, a uno anual, después a uno bienal hasta llegar al septenio. Los sacrificios intermedios fueron sustituidos por sacrificios animal. Como esta evolución no daba lugar a ninguna catástrofe parecía que ó la Diosa se dejaba timar fácilmente, ó se contentaba con un sacrificio humano esporádico. La evolución era muy importante porque el sistema semestral fue excesivamente costoso. En aquellos remotos tiempos hubo probablemente hasta 300 pueblos ("reinos") de hasta 2000 habitantes cada uno. Sacrificar cada año y en cada pueblo 2 de sus mejores jóvenes, no era muy rentable. Podemos calcular que la evolución bajaba los sacrificios de 600 al año en todo Egipto hasta 300 cada septenio. Y aun más, ya que por conquista o fusión pacifica el número de "reinos" disminuyó continuamente hasta llegar por la mitad del 3º milenio (3500 a. C.)a solamente dos, Egipto Alto y Egipto Bajo, los sacrificios bajaron finalmente a 2 por septenio en todo el país.

 

DESARROLLO POSTERIOR EN LA ÉPOCA DINÁSTICA

Ha sido ampliamente demostrado que en las sociedades matriarcales la posición del hombre es infinitamente mejor que la de la mujer en sociedades patriarcales. Es verdad que la mujer representaba la legitimidad, ella era la cabeza de su familia y los hijos eran exclusivamente suyas, pero al mismo tiempo el hombre cumplía muchas funciones que -quizás en compensación- eran también exclusivamente suyas. Que la mujer tuvo como su principal apoyo masculino al mayor de sus hermanos varones no era un sistema muy satisfactorio, y parece que poco a poco se llegó a una forma de emparejamiento, una especie de pseudo matrimonio, donde la mujer escogió un amante/pareja, sino de por vida por lo menos durante un periodo largo de tiempo. Este hombre ("marido") desde luego no era considerado como un padre "biológico" de los hijos de ella, pero bien puede haber sido llamado "padre" como termino de respeto.  

No hay duda que la palabra "madre" es un termino muchísimo más antiguo que su equivalente masculino, y que la palabra "padre" en casi todos los idiomas - antiguos y hasta modernos -parece el resultado de una contracción con un significado muy diferente al actual. Imaginemos por un momento que los antiguos Egipcios hablasen español, en este caso el origen de la palabra "padre" pudiera haber sido, por ejemplo, la siguiente contracción: p(areja de la m)adre. Si esto parece demasiado rebuscado, podemos encontrar un paralelismo en el Judaísmo. El nombre del Patriarca Israel -origen del nombre del antiguo Reino y de la República actual- era una contracción de "Isch Rachel", literalmente "hombre de Raquel"(uno de los muchos indicios de un remoto origen matriarcal de una sociedad que, después, fue casi un prototipo del patriarcado).

Con este ambiente social era lógico que también cambiase la posición del rey/sacrificio. A partir de su tenencia sestearía, sus poderes, ya auténticos poderes ejecutivos, habían aumentados considerablemente. Eso sí, controlados muy de cerca por la alta aristocracia, mujeres y hombres -todos ellos descendientes directos de una larga línea de Altas Sacerdotisas-que formaban la autentica clase dominante del Reino. Parece que ya anterior a la unificación del Norte y Sur la tenencia del Rey se había convertido en vitalicio, o por lo menos cubriendo el tiempo que viviese su Gran Esposa. Es en aquellos momentos que el rey/sacrificio se convirtió verdaderamente en ¡Faraón!

Hasta aquí la hipótesis sobre el origen de la sociedad egipcia y de su desarrollo religioso. Las ideas aquí expuestas no pretenden ser totalmente originales, ya que se basen parcialmente en los estudios histiográficos de Toynbee, en los estudios mitológicos de Graves y en los estudios comparativos sobre el hecho religioso de muchos. Se plantea ahora la cuestión de sí en la sociedad egipcia posterior, o sea, en la época dinástica (Época Tinita, Reino Antiguo etc.)podamos encontrar indicios para apoyar la hipótesis propuesta, y si hay hechos históricos aparentemente inexplicables (o pasados por alto por parte de los historiadores patriarcales) sobre los cuales esta misma hipótesis pudiera arrojar luz.

La respuesta es positiva, hay indicios y hay hechos que exigen una explicación.

Uno de los hechos más sorprendentes en el periodo que va desde la Época Tinita hasta la VI Dinastía del Reino Antiguo, más o menos 800 años, es que entre los 45,o más, Faraones no hay ninguna repetición de nombre. No hay la más mínima indicación de lazos familiares entre ellos. Este hecho, lógico en una sociedad matriarcal, seria totalmente sorprendente en un sistema patriarcal. En este el descendiente lleva normalmente el nombre de su padre, su abuelo, su bisabuelo o de un antepasado más lejano, y se diferencia de ellos por un número ordinal. En una monarquía patriarcal los nombres de los Reyes se limitan en un periodo de 800 años a quizá 7 o 8. Se puede objetar diciendo que los nombres en cuestión no fueron nombres propios sino nombres ceremoniales, pero esta tradición se estableció mucho más tarde, con números ordinales y todo, muy parecido a la tradición papal. Si no hubo lazos familiares entre los faraones hay que llegar también a la conclusión que los cambios de Dinastía no ocurrieron por falta de herederos masculinos directos, con el consiguiente cambio a favor de un ramo familiar colateral, sino por falta de descendencia femenina directa por parte de la Gran Sacerdotisa reinante. Otro indicio más es él titulo atribuido a la mujer del Faraón. En un sistema patriarcal lo normal hubiera sido llamarla "esposa del Gran Faraón" pero lo que encontramos es lo contrario, la Gran Esposa del faraón. Un clarísimo eufemismo ya que probablemente, como en muchos otras sistemas matriarcales, el nombre de la Gran Sacerdotisa era, por sagrado, tabú.

Al terminar la VI Dinastía nos encontramos con el Primer Periodo Intermedio, un típico periodo de graves problemas(2160-2040 a. C.)El periodo se inicia con la llamada VII Dinastía que duró menos de 70 días y en la cual se han contado hasta 30 faraones. La "explicación ortodoxa" es que no se tratase de verdad de "faraones", sino de príncipes locales que cogieron el poder en sus diferentes provincias o pueblos durante muy cortos periodos de tiempo; o sea, pretenden, que repentinamente y casi por arte de magia hubo una anarquía total, la cual, después de 70 días, desapareció, sin duda también por arte de magia. Poco convincente. La intuición nos dice que algo muy grave debería de ocurrir en aquellos tiempos para justificar lo que parece una autentica orgía ritual de sangre. En un sistema patriarcal podemos entender que un faraón nuevo pudiera ser derrotado por un contrincante en pocas semanas o hasta días, pero ¿30 en 70 días?. ¡Ni hablar! No obstante, en un sistema todavía esencialmente matriarcal, 30 sacrificios rituales para expiar culpas, para tratar de aplacar la ira de la Diosa, tienen su lógica. Cabe preguntarse ¿cómo se había manifestado esta ira? Lógicamente, fue algo relacionado con el sostén mismo de la sociedad Egipcia........ el Nilo. Algo aterrador, algo que podía terminar con toda la civilización tan arduamente creada durante mas de 3 milenios. La única catástrofe natural que responde a este criterio seria un prolongado periodo de sequía, o sea, una ausencia de las inundaciones provocadas por la subida anual del Nilo. Una catástrofe que exigía medidas excepcionales. La Diosa había echado el guante, ya no estaba dispuesto a aceptar el incumplimiento de las obligaciones rituales que la sociedad Egipcia había asumidas voluntariamente en el pasado, ya no estaba dispuesta a dejarse timar. Había que rectificar. Daba la impresión que la Diosa no estaba dispuesta a aceptar la tenencia vitalicia de los Faraones/sacrificios, y no había mas remedio que readaptar la septenaria. Como la cronología de que dispusieron no habrá sido demasiado exacta hay que llegar a la conclusión que considerasen 30 sacrificios suficientes para reequilibrar el sistema ritual. Durante los restantes 120 años del Primer Periodo Intermedio se reinstaló, aparentemente, la septenaria; ¡19 Faraones! (VIII, IX y X Dinastías).

El lector, sin duda, me echará en cara que no haya ninguna referencia histórica de tal catástrofe y no le falta razón. Efectivamente no he encontrado ningún dato referente al tema en ningún tratado histórico. No obstante no hay que olvidar que la mayoría de los historiadores se vanaglorian en la presunción de ser gente de letras, con poco respeto para las ciencias. Y es justamente en las ciencias donde encontraremos el dato para confirmar la hipótesis. Los estudios geomorfológicos fluviales sobre el Nilo demuestran claramente que los niveles de las inundaciones bajaron poco a poco a partir del principio del 3º milenio culminando en un bajón brutal en el periodo 2180-1950 a. C. Durante este periodo la desertización del Valle del Nilo llegó a mas del 30%. Considerando que durante el milenio la población había aumentado de un millón a dos (el 50% de la población de todo África), el periodo habrá sido de grandes hambrunas y penurias. La coincidencia de fechas es asombrosa. El Periodo Intermedio empezó cuando la sequía había llegado ya a un punto culminante (20 años después de su inicio) y terminó cuando lo peor ya había pasado (90 años antes de su terminación). Hay un dato interesante; el último "Faraón" de la VI Dinastía, Nitocris, ha sido considerado, habitualmente, como mujer. Si esto fuese verdad, tenemos entonces una Gran Sacerdotisa que hubiera decidido tomar el poder ejecutivo en sus propias manos por razones de extrema importancia. No seria demasiado arriesgado considerarla como la fundadora de la VII Dinastía y, por lo tanto, como responsable directa de los sacrificios "reales" durante los famosos (o, si quieren, infames)70 días. He puesto la palabra "reales" entre comillas, por considerar que estos sacrificados de reales tenían más bien poco. A estas alturas, con los dioses masculinos (Seth, Horus, Re, Osiris) en plena ascendencia, hubo pocos jóvenes, guapos y de buena familia, dispuestos a ofrecerse voluntariamente para el puesto. Lo más probable es que se perpetró otro timo a la Diosa, y que las víctimas propiciatorias, los sacrificios, fueron viejos, moribundos y hasta convictos, quienes, después de haber sido bien comidos y mejor bebidos, fueron casados con la Gran Sacerdotisa en un simulacro de boda seguido inmediatamente por un sacrificio ritual. Todo muy legal sin duda. Fueron inscritos en el registro real como Faraones y tuvieron derecho a la reencarnación. No sería sorprendente si después de esta experiencia la "Gran Esposa de 30 Faraones" abdicó en favor de otra (VIII Dinastía) y se retiró para hacer unos bien merecidos ejercicios espirituales.

Si analizamos ahora El Reino Medio (2040-1778) vemos que los años de la XI Dinastía coinciden con la ultima parte del periodo de sequías y por esto quizás no es sorprendente que se mantuve "religiosamente"(sic) la septenaria; 8 Faraones en poco más de 50 años. Una vez terminada la época de hambruna y penurias, hay un evidente relajamiento y una vuelta a un sistema vitalicio durante la XII Dinastía(1990 -1778 a. C.)Aquí de nuevo nos encontramos con una gran catástrofe, un periodo de enormes inundaciones(1800-1750 a. C.). tan nefastas como las grandes sequías. Esta catástrofe nos lleva directamente al Segundo Período Intermedio (1778-1567 a. C.). A estas alturas ya no tiene que sorprender a nadie que aquí también el último Faraón fue una mujer: Sebekneferu. Ella también inaugura una nueva Dinastía, la XIII. Es verdad que esta dinastía no-tenia nada que ver con la VII del Primer Período Intermedia, aquí no hubo una repentina orgía de sangre, pero durante su persistencia de 120 años (1778-1660 a. C.)hubo 60 Faraones con una tenencia media de 2 años, una auténtica vuelta a los valores originales del matriarcado. Normalmente el Segundo Período Intermedio tenia que haber terminado aquí ó antes, si no hubiera sido por el problema añadido de los Hyskos (Pastores, una contracción de "heqau khasut" o "príncipes extranjeros"). Estos fueron un pueblo asiático nómada que se había asentado en los bordes orientales del Delta del Nilo- durante la XII Dinastía- para pastorear sus rebaños, y habían vivido al margen de la sociedad egipcia. Con el tiempo se aprovecharon de la debilidad del Reino durante el Segundo Período Intermedio para ocupar la ciudad de Avaris en el Delta y desde esta posición de fuerza se extendieron poco a poco hasta conquistar Memphis en 1675 a. C. y, allí, su líder Salitis se declaró Faraón de Egipto Bajo (Norte) y fundó una nueva Dinastía la XV. Esto significa que la XIII que hasta entonces había gobernada (por lo menos en nombre) todo Egipto, desde aquel momento solamente controlaba el Egipto Alto, donde fue seguido por las dinastías XVI y XVII. (Hay que aclarar que la XIV Dinastía realmente no ha existido nunca, se trata de una relación de príncipes que ocuparon, más o menos independientes, el poder en el pequeño territorio de Xois). Los Hyskos fueron finalmente batidos y expulsados al final de la XVII Dinastía, dando lugar a la reunificación.

Hasta aquí los puros hechos históricos. Lo importante del punto de vista de este ensayo es la influencia que tuvieron los Hyskos en relación con un concepto totalmente nuevo para los Egipcios, el de la Paternidad. Los Hyskos, como todos los nómadas, formaban una sociedad totalmente patriarcal.

Se ha demostrado de sobra que el origen remoto de las tribus nómadas siempre es una agricultura de supervivencia. Los cazadores habrán domesticado a los perros, atrayéndoles con carne sobrante, pero para domesticar a herbívoros hacia falta algo muy diferente. Solamente los agricultores podían atraer herbívoros hambrientos con cebada y paja. La necesidad de domesticar rebaños de ganado es únicamente explicable en caso de cambios climatológicos en donde la agricultura es cada vez menos productiva. Una vez lanzado con su ganado a la eterna búsqueda de pastos, la posición de la mujer bajo muchos enteros por el fracaso de la revolución agrícola, de la que tan solo ella pudiera ser responsable. Además, por su continuo contacto con el ganado, los hombres, con el tiempo, se dieron cuenta que la procreación no fue solo cosa de hembras pero también de machos. A partir de allí la Diosa fue poco a poco desplazada por los Dioses masculinos. Los cambios de este tipo pueden tardar muchas generaciones, y hasta muchos siglos, pero al final quedan reflejados en un cambio total de cultura. El reto principal a que tuvo que enfrentarse la sociedad patriarcal era el de la "paternidad legítima". La mujer no necesitaba pruebas de su maternidad, el niño salía de sus propios entrañas. Pero, el padre, ¿cómo pudo asegurarse que el niño en cuestión fuera de él y no de otro hombre? La solución adoptada fue convertir la mujer en una autentica propiedad, estrechamente vigilada para impedirla cualquier contacto con hombres ajenos a su familia. De esta forma la ancestral libertad sexual de la mujer bajo el sistema matriarcal, fue convertida, bajo el patriarcado, en esclavitud procreativa.

 

DESARROLLO A PARTIR DEL REINO NUEVO 

Como consecuencia de los nuevos conocimientos sexuales, los hijos de la Gran Sacerdotisa ya no estaban dispuestos a dejarse arrebatar su lugar bajo el sol por un extraño. Aboliendo el concepto del Faraón como víctima/sacrificio ritual, cogieron el poder ejecutivo, legitimándose a través del matrimonio con la nueva Gran Sacerdotisa, su propia hermana. Este ocurrió ya con los últimos Faraones de la XVII Dinastía y siguió con los primeros de la primera dinastía del Reino Nuevo, la XVIII. Podremos sacar la conclusión que el cambio dinástico de la XVII a la XVIII fue por primera vez un cambio "patriarcal" y no "matriarcal", un cambio por la muerte del Faraón sin decencia masculina en vez de un cambio por la muerte de la Gran Sacerdotisa sin decencia femenina. El primer Faraón de la XVIII Dinastía, Ahmosis (derrotó a los Hyskos y reunificó el País) heredó el trono de su hermano Kamose y se legitimó casándose con su hermana, a la vez viuda de su hermano mayor. Estos matrimonios consanguíneos y incestuosos duraron pocas generaciones, y fueron abandonados, posiblemente, por los problemas genéticos resultantes. Para mantener la legitimidad faraónica se cambió la sucesión gransacerdotisal de hereditaria a electiva, eligiendo como heredera de la Gran Sacerdotisa no a su hija mayor pero, al nacer, a una prima lo más lejana posible. Esta heredera era conocida bajo el titulo de Gran Esposa de Amon. Con este cambio de sistema se terminó básicamente el sistema matriarcal en su más pura expresión. Este no quiere decir que se impuso un sistema patriarcal, parece mas bien que se desarrolló un sincretismo, un sistema mixto. No hay duda que la mujer perdió poder político pero por lo demás no parece que el cambio afectó de ninguna manera su vida diaria. (Mas de 1000 años mas tarde, Herodoto, después de un viaje a Egipto(440 a. C.) se asombró de la posición social de la mujer egipcia,"tan opuesta (sic) a la de la mujer griega"). Hay algunos indicios de actitudes "rebeldes". Podemos, quizás, interpretar la usurpación del poder por parte de la Reina Hatshepsut, en detrimento de su hijastro Tutmosis III, como un intento de restablecer el matriarcado, y por otra parte la creación de un seudomonoteísmo por Akhenatón como un intento de establecer el patriarcado, pero si fue así, ambos intentos resultaron fallidos. Como el sistema patriarcal fue de origen nómada, solamente prosperó, en aquellos tiempos, en los sitios donde lograron asentarse definitivamente, como, por ejemplo, Grecia, Mesopotámia y Palestina. En Egipto la influencia de los Hyskos fue pasajera, y el hombre egipcio nunca desarrolló la idea obsesiva de "la paternidad legitima" tan característica del patriarcado.

La tolerancia esencial del sistema matriarcal queda demostrada con la aparición, durante el 3º milenio a.C., de dioses masculinos. Estos dioses o semidioses, llenaron un vacío espiritual de los hombres que, lógicamente, fueron sus principales seguidores. No parece que estas creencias cambiaran de ninguna forma la fe profundamente matriarcal del pueblo, y por muchos monumentos dedicados a estos dioses/hombres o hombres/dioses no hay duda de la Supremacía de La Diosa. Esta, durante este milenio, fue principalmente identificada como Isis. Uno de los dioses más populares fue Horus, y es interesante que fue considerado hijo de Isis, la cual es retratada en muchas ocasiones con el niño Horus en brazos. Hubo otras muchas diosas, pero hay muchos indicios que todas fueron nada más que manifestaciones diferentes de la misma y única Gran Diosa, o sea, Isis. La palabra Isis es la forma Griega de los hieroglíficos que forman su nombre y que literalmente significan "trono". El trono y, sin duda, el poder detrás del trono.

Saltemos ahora el resto de la historia egipcia, hasta los últimos siglos a. C. cuando el culto de Isis con el niño Horus saltó desde Egipto al mundo heleno/romano. Allí tuvo que enfrentarse a dos competidoras de mucho cuidado provenientes de otras antiguas civilizaciones agrícolas; Astar (Mesopotámia) y Cibeles (Anatolia). Con el tiempo todos las sectas religiosas del Imperio Romano sucumbieron frente al Cristianismo, pero para Isis hubo un destino sorprendente.

 

EL CULTO A LA VIRGEN MARIA

Este culto es una de las ocurrencias más sorprendentes en la historia temprana de la Iglesia Cristiana. No hubo ninguna justificación para este hecho en los Evangelios. La figura de María es bastante borrosa. Ella y el resto de su familia se opusieron totalmente a la misión de Jesús, hasta el punto de considerarle loco (Marcos 3:21). Jesús se aparto totalmente de su familia y mantenía una muy tensa relación con su madre expresado en: "¿Mujer, que tengo que ver contigo?"(Juan 2:4). No obstante, la creciente aceptación de Jesús como el Hijo de Dios, creó una tendencia inclinada a otorgar una posición especial a su madre. Solamente Mateo y Lucas habían hecho una vaga mención de la posible virginidad de María, y esto ni siquiera en sus Evangelios. En esta escasa información se basó el posterior culto a la Virginal Madre de Dios. La veneración de la madre de Dios recibió un fuerte impulso cuando a partir de 312 a. C.(acto de tolerancia por parte de Constantino) la Iglesia Cristiana se convirtió, poco a poco, en Iglesia Imperial, con la consiguiente conversión de las masas paganas del Imperio. Esta gente acostumbrada a milenios de culto a la Gran Madre, La Diosa, La Virgen Divina etc. no podían aceptar sin más el patriarcalismo Judaico integrista adoptado por el Cristianismo primitivo. No es sorprendente que fue en Egipto donde se originó la adoración de María bajo el titulo de Teotokos (preñada de Dios). Más tarde, en el concilio de Ephesus (431 A.D.)esta designación egipcia fue convertida en dogma de la Iglesia. Como vemos fue en Egipto, donde hasta la era Cristiana, Isis (con el niño Horus en brazos) había sido adorada por encima de todas las cosas, en donde se cristalizó el culto a la Virgen María(con el niño Jesús en brazos). O mejor dicho, donde la Diosa Isis se convirtió en la Virgen Maria. Parece entonces, que el destino de Isis fue convertir el Cristianismo primitivo, descendiente directo del Judaísmo monoteísta patriarcal, en una religión sincrética. 

Hasta el siglo XI la posición de la mujer cristiana mejoro mucho con relación a lo que había sido en las sociedades puramente patriarcales anteriores. La mujer tenia derecho a la propiedad, a regir un comercio y, por lo tanto, tenia una cierta independencia. Esta actitud tan liberal de la Iglesia fue, como se demostró después, puramente estratégica. Durante estos siglos la Iglesia estaba en plena expansión, convirtiendo, una tras otra, las tribus y pueblos paganos. Como esta conversión siempre empezó con las mujeres, era muy conveniente que estas se diesen cuenta de que la posición de la mujer en el Cristianismo era muy superior a lo que estaban acostumbradas. No solamente esto, hasta ofrecieron a la mujer conversa la oportunidad de liberarse de matrimonios inconvenientes ya que la nueva religión solamente consideraba válidos los matrimonios cristianos. El Cristianismo siempre fue propensa a romper los matrimonios juntados por otros Dioses (sic). A finales del siglo XI todas las tribus paganas Europeas habían sido convertidas a la fe, y la posición de la mujer cambió drásticamente. No recuperó su semilibertad de siglos anteriores hasta bien entrado el siglo XX. La exterminación de cualquier supuesta herejía, la Inquisición, la caza de brujas (y hasta el mismo concepto de la brujería) fueron instrumentos para eliminar cualquier vestigio "matriarcal" de la faz de la tierra cristiana. No pudieron eliminar la veneración a la Virgen, pero la convirtieron en un eficaz símbolo de consolación para que las mujeres sumisamente aceptaran su destino.

EL PRESENTE

El siglo XX ha visto, por lo menos en la sociedad cristiana/occidental, la superación de los elementos mas extremos del patriarcalismo ("machismo") y la posición de la mujer está en pleno ascenso. La veneración a la Virgen también ha subido muchos enteros, y ya hay iglesias marianistas donde es difícil encontrar un crucifijo al lado de la imagen de la Virgen. Cada vez hay más mujeres que prescinden del vinculo matrimonial para tener hijos (más del 50% en los países nórdicos) y en muchas ocasiones los tienen de padres virtualmente "desconocidos". Si la libertad sexual en el antiguo Egipto fue el resultado de un total desconocimiento biológico, la libertad sexual actual en Occidente es el resultado de lo contrario, unos avances en los conocimientos biológicos impensables hace solamente 50 años. Los dogmas antisexuales de la Iglesia Católica, equiparando sexualidad y procreación y contrarios a cualquier tipo de anticonceptivos, son, por lo menos en Occidente, pasadas por alto. Por otra parte hay una fuerte reacción a este desarrollo en los países islámicos con el avance, anticoránico, del integrismo. El integrismo islámico es una reacción aberrante antifémenina, en el siglo XIV de la Historia del Islam (nota el paralelismo con el Cristianismo), que ha encontrado su máxima expresión en Afganistán bajo la secta de los talibanes. La más extrema forma de patriarcalismo enloquecido en la Historia de la Humanidad. Si, como es predecible, la sociedad occidental se "feminizará" (en el buen sentido de la palabra) cada vez más, con un impacto importante en las Iglesias Cristianas (no sería extraño ver, allí por el siglo XXII- una "Mama" en el Vaticano) las luchas religiosas en el ámbito universal estarán servidas. 

 

 

Volver a Þ POLÉMICA

ã 6/2000