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LA MUJER Y EL PODER CORPORATIVO Y POLÍTICO

 

Hay una tendencia en la sociedad española de comparar perales y olmos o, dicho de forma más cruda, de confundir el culo con las témporas. Esto ocurre típicamente cuando se compara las mujeres españolas incorporadas a puestos de responsabilidad y dirección (un 2%)con los porcentajes en los países más avanzados de la UE (20%) y en EE.UU. (30%). El problema es que las magnitudes no son comparables. En España la mujer se ha incorporado al mercado laboral con mas de 30 años de retraso y, todavía, la relación entre hombres y mujeres en la población activa y ocupada es de 2 a1. Igualmente la mujer se ha incorporado masivamente en la Universidad solamente a partir de finales de los años 70,y las primeras grandes promociones tienen ahora 45 años o menos. Todavía demasiado jóvenes para ya ocupar un porcentaje significativo de los puestos de mayor responsabilidad. A partir de los próximos anos su incorporación a estos puestos será cada vez más acelerada para llegar a porcentajes comparables a EE.UU. a finales de esta década.

El tema de la representación política de las mujeres es igualmente surrealista. Se pretende aumentar la cuota femenina al 50% de los puestos con posibilidad de salida, siendo la justificación el derecho de las mujeres a una discriminación positiva. Nos parece muy bien si por lo menos la militancia femenina en los partidos nacionales fuese algo superior al 40%. ¡Pero no es así! El promedio entre los principales partidos es de poco más del 25%, o sea, si la cuota del 50% prosperase las militantes tendrían una ventaja de 3 a 1 en relación con sus colegas masculinos. Esto no es discriminación positiva sino llana y sencillamente DISCRIMINACIÓN MASCULINA (con mayúsculas). No sería solamente discriminatorio pero casi imposible de llevar a la practica. Los dos principales partidos ocupan cada uno más o menos 80.000 puestos electivos, y la propuesta implicaría que una de cada dos de sus mujeres, o a lo sumo dos de cada cinco, ocuparía uno de estos puestos. Parece que los políticos que han inventado esta maravilla están convencidas que los méritos y calidades intelectuales y de liderazgo de las féminas son infinitamente superiores a los de los hombres. Me parece importante que la mujer ocupa su parte proporcional de los derechos y obligaciones, pero a través de su incorporación progresiva a la militancia de los partidos.

 

 

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© 5/2000