Imprimir

¿INVESTIDURA O CRUCIFIXIÓN?

Crucifixión La Sonrisa Nombramientos La Retirada La Comisión

INVESTIDURA: Lo que pasó el 15 y 16 de abril durante la sesión de investidura de José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno ya había sido orquestado durante la apertura del nuevo Congreso de Diputados con la constitución de los grupos parlamentarios. En flagrante incumplimiento del reglamento de la Cámara tanto ERC, IU como Coalición Canaria, que no reunieron los requisitos necesarios, fueron asignados grupo parlamentario propio. El propósito era doble; por una parte garantizaba el voto a favor de la investidura de Zapatero de los grupos favorecidos, y por otra aseguraba que la investidura se convertía en la crucifixión de Aznar y, por extensión, de Rajoy y el Gobierno Popular de las últimas dos legislaturas. El discurso de investidura de Zapatero no era de ninguna forma la presentación de un programa de gobierno coherente sino una sarta de ambigüedades en donde prometía todo lo imaginable y también todo lo contrario, no muy sorprendente ya que durante la campaña electoral había tensado mucho la cuerda sabiendo que si vas a perder nadie te va a pedir cuentas. Pero después del atentado del  11M,  y las elecciones tres días después, todo el panorama política había cambiado y Zapatero se encontró insospechadamente en una auténtica encrucijada. Había que disfrazar, fuese como fuese, la debilidad del discurso de investidura  y para esto había que evitar en lo posible cualquier análisis sosegado y cualquier crítica del mismo. 

CRUCIFIXIÓN: Rubalcaba - apodado el "malvado" por sus propios compañeros; una especie de Fouché socialista - lanzaba su consigna: no criticar a Zapatero sino criticar, vilipendiar y difamar toda la labor de Aznar y de sus gobiernos. A esta labor todos los grupos parlamentarios se apuntaban con fervor, incluido CiU y PNV y los pequeños partidos de Grupo Mixto que en la votación posterior se abstuvieron. La creación de los tres grupos parlamentarios que he mencionado antes, tenía como resultado que se doblaba casi el tiempo parlamentario dedicado a la "crucifixión" - el tiempo de intervención de un grupo parlamentario independiente es muy superior a lo que correspondería a este "grupo" si estuviese incluido en el grupo mixto - hasta tal punto que cuando le tocaba el turno a Rubalcaba, como portavoz de grupo socialista, éste se podía tomar el lujo de bajar el tono de la confrontación - justamente él, que había organizado todo el tinglado - dando la falsa impresión de ser un hombre tolerante y comedido.  Era la demostración de lo que muchos ya habían intuido: el nuevo talante no era ni más ni menos que la puñalada por la espalda con una amplia sonrisa.

A Aznar le acusaron de todo: desde ser autoritario, haber bajado el nivel de las libertades, la manipulación de la televisión pública, hasta ser profundamente antidemocrático. Todos negaban que los resultados electorales del 14M tenían algo que ver con el atentado del 11M y la manipulación posterior del mismo durante la jornada de reflexión. Todos, hasta partidos como CiU, IU y CC que proporcionalmente habían perdido mucho más votos que el PP, defendieron que la victoria del PSOE era el resultado del profundo deseo de cambio de la sociedad, el deseo de un nuevo talante. Sorprendente, ya que las últimas encuestas sociopolíticos publicados  el día 5 de marzo demostraron más bien lo contrario, Rajoy ganaba por goleada: más creíble (41-34), más preparado (55-22), más eficaz (43-26) etc. Zapatero solamente ganaba en el apartado de "más simpático", lo que demuestra como la gente se deja timar por  una eterna sonrisa. Gracias al 14M tenemos ahora el Presidente de gobierno menos creíble, menos preparado, menos eficaz y más sonriente. 

LA SONRISA: La capacidad de sonreír es un atributo exclusivamente del homo sapiens sapiens compartido por ninguna otra especie, y la sonrisa es por lo tanto de gran importancia en la identificación y socialización de los seres humanos. Los bebés responden a una sonrisa desde muy temprana edad y les es tan reconfortante como el latido del corazón y el pecho de su madre. Reaccionamos tan positivamente a una sonrisa que ésta se ha convertido en el arma principal de todos los timadores, sociópatas y otros canallas que se aprovechan de la credulidad humana para sus fechorías. Los cineastas lo han intuido siempre y hay literalmente centenares de películas en donde el malo esboza una eterna sonrisa que se convierte poco a poco en una mueca y un rictus amenazante. Este no es tanto el perfil de Zapatero sino el de su eminencia gris, Rubalcaba, que desde  su entrada en la vieja guardia de Felipe siempre ha mostrada una sonrisa enigmática e inquietante. La sonrisa de Zapatero es más comparable con el rabito de un cachorro tan ansioso de agradar que no deja de moverlo.  

  NOMBRAMIENTOS: El primer acto oficial del cachorro fue presentar su gobierno y lo que me llamó poderosamente la atención fue que el gobierno entrante era más un gobierno de las autonomías que un gobierno nacional. Para empezar, el resultado de las elecciones daba al PSOE casi 30 escaños más de los que tenían previstos cuando elaboraron sus listas electorales. La mayoría de estos escaños correspondían a mujeres que habían sido incluidos en las listas para cumplir con la promesa de dar a la mujer una cuota del 40%  pero que no estaban en puestos considerados como elegibles. El resultado fue un auténtico vuelco en la composición del grupo parlamentario socialista en donde las mujeres con 74 escaños obtuvieron, insospechadamente, una representación de más del 45%. Esto hizo casi ineludible un gobierno equitativa entre hombres y mujeres. Todo muy bien y nada que objetar si no fuese por un hecho importante - que debe de haber cabreado enormemente a las diputadas socialistas - el del origen extraparlamentario de la mayoría de las ministras. En una democracia parlamentaria la norma es que la gran mayoría de los ministros  sean diputados o senadores de su partido en las Cortes Generales, una norma que en el gobierno Zapatero no se cumpla ni remotamente. De los 16  ministros solamente 6 son diputados, de los cuales dos ni siquiera pertenecen al PSOE pero fueron incluidos como independientes en las listas electorales (nada menos que la vicepresidenta primera y el ministro de seguridad). Entre los otros 10 hay un ex- presidente autonómico, un diplomático, un independiente (vicepresidente segundo), tres ex-consejeras autonómicas, una ex-concejal autonómica, un ex alto cargo y dos que vienen del ámbito privado. De estos 10 nada menos que 7 son mujeres, o sea de las 8 ministras solamente una, la vicepresidenta primera, es diputada nacional y para mayor inri; independiente. Parece que para Zapatero no hay muchas diputadas socialistas que den la talla, pero por otra parte algunas de las ministras ya han demostrado casi desde su toma de posesión que los cargos también a ellas les viene muy grande. No es de sorprender ya que algunos nombramientos no tienen el más mínimo sentido. Tomamos como ejemplo el de la ministra de Agricultura y Pesca cuya experiencia se centra en la gestión portuaria y, en los últimos años, de un astillero privado pequeño y uno se pregunta lo que esta experiencia tiene que ver con los problemas de la pesca por no hablar ya de la agricultura.

También es significativo que 2 de los 3 ministros independientes (nada menos que la vicepresidenta primera y el ministro de seguridad ) y el nuevo fiscal general son jueces pertenecientes a Jueces para la Democracia la asociación de jueces más politizada dentro de la judicatura (vea: Los Jueces y la Política) - una auténtica quinta columna marxista en la Administración del Estado - lo que en un gobierno que pretende ser de centro izquierda no deja de sorprender. El nombramiento de un juez como fiscal general es también un paso atrás y un agravio para toda la fiscalía.  Cardenal por lo menos era un fiscal jefe en ejercicio y si Zapatero tuviera de verdad este talante tan democrático de que presume bien  podía haber aprovechado la oportunidad de convertir el cargo en un poder independiente del Estado. Para evitar cualquier posibilidad y sospecha de politización y partidismo el fiscal general  debiera de ser elegido - para garantizar su independencia - por una mayoría de tres quintos  de las Cortes Generales de  una terna de candidatos  votado por todos los fiscales de entre los fiscales jefes y de sala de más antigüedad. De esta forma saldría elegido el menos politizado y más independiente. 

LA RETIRADA: Como era de prever el primer asunto en que se volcó el nuevo presidente y su gobierno fue la retirada de Irak. Había que cumplir con la promesa electoral que directa o indirectamente había provocado su victoria electoral. El encargado de ejecutarlo fue el nuevo Ministro de Defensa, José Bono, el populista principal del Reino. Lo que era asombroso no fue el nombramiento sino la aceptación de Bono. ¿Habrá mayor incongruencia que la disposición de este, que junto a Rodríguez Ibarra, es el mayor crítico dentro del PSOE de Maragall y del tripartito, de compartir gobierno con Montilla, justamente uno de los principales artífices del acuerdo que forjó el Gobierno tripartito catalán? Además, el nombramiento fue desde el principio un arma de dos filas. Por un parte interesaba a Zapatero aprovecharse del gancho de Bono, pero de otra parte si en el futuro Bono ya no puede comulgar con los previsibles  acontecimientos en Cataluña y se vea forzado a dimitir por pura coherencia, Zapatero se habrá liberado de un competidor incomodo que se habrá convertido de un barón regional en simple militante de a pie sin base de poder.

Al principio se daba un plazo hasta el 30 de junio para que una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU pudiera "legitimar" la presencia de las tropas en Irak pero esta actitud cambió rápidamente con vistas a las elecciones europeas del 13 de junio. Había que aprovechar el impacto de una acelerada retirada del contingente español para influir en las europeas y mantener de esta forma el éxito de las generales del 14M, y, con la excusa de que el Consejo de Seguridad nunca iba a aprobar la presencia de tropas en Irak y que por lo tanto esperar hasta el 30 de junio era de tontos y que además lo exigía la opinión pública española, la retirada se efectuó antes de finales de mayo. De que lo exigía la opinión pública era una de las típicas manipulaciones a que nos tiene ya acostumbrado Zapatero. Una encuesta publicada algunas días después de las elecciones generales indicaba que el 17% consideraba que las tropas españolas deberían quedarse, el 39% lo condicionaba a una resolución de la ONU y el 40% exigía el regreso en cualquier caso; o sea 56-40 a favor de quedarse, esto sí con condiciones. No obstante la apresurada retirada ordenado por Zapatero, el PSOE ganó las elecciones europeas solamente por los pelos (24-23). Como era casi previsible, pocos días después, el 15 de junio, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución en la cual se pidió el envío de tropas de los miembros de la ONU a Irak para asegurar la pacificación del país en vista de las futuras elecciones, o sea, sin justificar de ninguna forma la guerra, la ONU  legalizó y auspició implícitamente la pos-guerra. Lo insólito fue - y demuestra la falta de raciocinio tanto de Zapatero como de Moratines - que España, el país que acababa de abandonar a sus aliados y al pueblo de Irak, aprobó la resolución cuando la única postura coherente hubiera sido de votar en contra o, por lo menos, abstenerse. A partir de allí; incoherencia y más incoherencia. ¿ O no es incoherencia que pocos días después Zapatero declaró que el ya conocía el contenido de la resolución antes de ordenar la retirada y la consideraba ¡insatisfactoria!, o que hace pocas fechas, estando en Marruecos, sugiera a los países de la alianza que lo mejor sería que imitasen el ejemplo de España? Lo irónico de todo es que la resolución de la ONU, aprobada por el gobierno Zapatero, legitimó a posteriori la decisión de Aznar de enviar un contingente de tropas españolas a Irak para ayudar en su pacificación y en tareas de seguridad, una vez terminada la acción militar  per se. 

La hipocresía inherente en la retirado quedó demostrada con el posterior envío de tropas adicionales a Afganistán, porque si de verdad la presencia de España en Irak había sido la razón del terrorismo islamista para justificar el atentado del 11 de Marzo qué decir de la presencia en Afganistán, el ¡bastión perdida de Al Qaeda!  A la vista de esto me pregunto si en el caso de que ésta presencia provocase un atentado islamista  también hubiera manifestantes en la calle llamando asesino a Zapatero. 

De todos formas, si Zapatero en vez de un político oportunista y de poco monta hubiera sido un hombre con talante y talento de estadista hubiera tratado todo lo relacionado con el atentado del 11M, las elecciones del 14M y la retirado de Irak, de forma muy diferente. Admitir por lo menos que el propósito del atentado del 11M era claramente influir en las elecciones españolas, y por lo tanto en los asuntos internos de España, y manifestar que él como nuevo Presidente del Gobierno no estaba dispuesto a rendirse a ningún chantaje terrorista y por lo tanto había decidido de mantener la presencia de tropas españolas en Irak con fines de pacificación y ayuda humanitaria, le hubiera dado un enorme prestigio moral tanto en España como en el extranjero. Oportunidad y talante perdido. Ahora Zapatero espera como agua bendita la elección de Kerry en los EE.UU, pensando que Kerry es como él. Grave error (vea: Presidenciales-USA-2004) ya que una Administración Kerry será  tan sospechosa de Zapatero como el propio Bush. Hay una constante casi axiomática en la política exterior estadounidense: "ROMA NO PREMIA A LOS TRAIDORES".

   

LA COMISIÓN: Como ya sabemos las comisiones parlamentarias de investigación padecen el defecto del partidismo, o sea, las opiniones o intereses de la mayoría política dentro de las mismas condicionan indebidamente los resultados de la investigación. En el caso de la comisión que investigue el 11M, dicha mayoría - el PSOE y sus aliados - parecen tener como único objetivo no tanto la investigación de los antecedentes,  orígenes y verdaderos culpables del  atentado - o sea, saber cómo y porqué ocurrió - sino demostrar tanto la responsabilidad, y hasta culpabilidad, político y moral  del Gobierno Aznar por lo ocurrido, como de su supuesta manipulación de la investigación durante los 3 días anteriores a las elecciones. Por su parte la minoría, exclusivamente formado por los representantes del Partido Popular, tenía, y sigue teniendo, indudablemente un interés especial en lavar su honor y demostrar que no había manipulado ni los hechos ni la investigación para su propio beneficio en los 3 días preelectorales.

El asunto traerá mucha cola en el futuro y ya veremos si la victoria electoral haya sido ilícita o meramente inmoral. 

 

ã 10/2004

Volver a Þ POLÉMICA