EL HECHO RELIGIOSO Y EL MONOTEÍSMO JUDEOCRISTIANO (II)
| Justificación | Filioque | La Donación | Vicario de Cristo | Elecciones papales | |
JUSTIFICACIÓN: En la primera parte de este ensayo hemos visto no solamente cómo el cristianismo es un plagio descarado de varios religiones mucho más antiguas, sino como el tronco supuestamente principal del cual ha descendido, el Judaísmo, también es un plagio. Es curioso ver como la Iglesia se ha defendido desde sus inicios, y a través de los siglos, contra estas acusaciones. Como no podía negar la evidencia se inventó algo así como el delito de "preplagio",una verdadera curiosidad jurídica. Según esta hilarante teoría, Satán que se había enterado del designo de Díos de enviar a su hijo a la tierra para salvar a la humanidad del pecado original y, para fastidiarle, se había anticipado a ÉL creando muchas religiones "paganas" (satánicas) falsas y les había hecho ¡tan parecidas al cristianismo posterior para confundir a los creyentes! No obstante, el cristianismo había demostrado su superioridad de Revelación Verdadera ya que había logrado exterminar a aquellas religiones falsas y diabólicas. El problema inherente al "preplagio" es la admisión implícita que Díos nunca ha sido tan Todopoderoso ni tan Omnipotente como siempre nos han tratado de convencer.
FILIOQUE: La Iglesia, incapaz de definir la Trinidad de forma que no pudiese ser refutado por los unitarios - Biblia en mano- no tuvo más remedio que desarrollar la doctrina de la "fe ciega".Cualquier creyente que no aceptaba "ciegamente" las doctrinas y dogmas de la Iglesia y se atrevía a cuestionarlas sería condenado como hereje a la tortura y la muerte. Pero ya sabemos que lo que en un momento dado es la ortodoxia, con el tiempo se puede convertir en herejía y al revés. El concepto de la Trinidad no fue ninguna excepción a esta regla y si el concepto original era ya incomprensible y estrafalario, la Iglesia, en su inmensa sabiduría, logró empeorarlo todavía más. Todo empezó en el Concilio (local) de Toledo (587) cuando los prelados reunidos trataron de enfatizar la consustancialidad del Díos Padre y del Díos Hijo para mejor combatir el arrianismo visigodo reinante en España ( Recaredo se convirtió al catolicismo y lo impuso a sus seguidores en 589), añadiendo la palabra Filioque al Credo. El termino latino en cuestión se traduce al español como " y el Hijo", y cambió el Credo (y el concepto de la Trinidad) de la siguiente forma:
"Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, (y) que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria".
Parece que de repente la Trinidad se ha convertido en un matrimonio gay incestuoso (padre e hijo) con una descendencia concebido de forma asexual.
Exportado desde España, el Filioque fue adoptado por los francos. Carlomagno lo defendió hasta el extremo de acusar al imperio bizantino de haberlo omitido maliciosamente del Credo, lo que provocó la intervención del Papa Leo III (795 -816) prohibiendo cualquier interpolación o alteración del Credo Nicea-Constantinopla. Además ordenó la grabación del texto del Credo en latín y griego en dos placas de plata que fueron colocados en el muro de la Iglesia de San Pedro en Roma. No obstante, los francos siguieron en sus trece lo que provocó la convocación del Séptimo Concilio de Constantinopla (879-880). Este Concilio reafirmó el Credo del año 381 y prohibió tajantemente cualquier añadido al mismo. Prohibición suscrito por el Papa Juan VIII y los Patriarcas de Constantinopla, Antioquía, Jerusalén y Alejandría, y el Emperador Basilio I. ¿Resultado?; los francos, muy tozudos ellos, seguían usando el Filioque y lo exportaban a otros tribus germánicos no obstante las amenazas de excomunión y las acusaciones de herejía. ¿Quien ganó el pulso? Como es lógico, el Sacro Imperio Romano, el protector militar de la Iglesia. El Filioque fue usado por primera vez en Roma durante la coronación en 1014 de Enrique II como emperador, sin ninguna protesta por parte del Papa Benedicto VIII. A partir de aquel momento el Filioque fue añadido al Credo. ¿Que conclusión podemos sacar de todo esto?
Primero, que la Iglesia siempre ha seguida caminos torcidos y que en cada momento histórico ha estado dispuesta a sacrificar, cambiar o adoptar sus credos y dogmas más queridas por razones puramente terrenales, políticos y oportunistas. Lo que hoy es ortodoxo, mañana puede ser herejía; lo que hoy es herejía mañana puede convertirse en dogma. Más todavía, estas posiciones opuestas pueden ser defendidas por los mismos sacerdotes y hasta por los mismos Papas.
Segundo, que para justificar todos estos cambios la Iglesia ha tenido que re-escribir la historia casi continuamente; desde mantener el cuento de la conversión de Constantino para no tener que admitir que un emperador "pagano" impuso el Credo de Nicea, hasta falsificar los acontecimientos y publicar como Credo de Nicea- Constantinopla el texto con el Filioque añadido, asumido siete siglos después. O sea, proclamar como Credo Nicea-Constantinopla lo que debiera ser llamado Credo toledano o franco. Con más desfachatez si cabe, el Séptimo Concilio de Constantinopla, cuyas conclusiones fueron aprobadas y suscritas por el Papa Juan VIII, fue rechazada posteriormente en el siglo XII con el argumento de que era exclusivamente un concilio bizantino en el cual Roma no había participado.
Tercero, que el fraude piadoso no siempre ha dado los dividendos esperados. Uno de los ejemplos más alucinantes es la Donación de Constantino.
LA DONACIÓN DE CONSTANTINO: Por el nombre de "Donatio Constantini" se conoce un documento falso, supuestamente atribuido al Emperador Constantino, por el cual grandes privilegios y ricos bienes fueron otorgados al "Papa" y a la Iglesia católica. El documento llevaba el título de "Constitutum domni Constantini imperatoris" y estaba dirigido por Constantino al "Papa" (sic) Silvestre I (314-335). Consistía de dos partes, en la primera,"Confessio", el emperador relata su conversión y bautismo por parte de Silvestre y su posterior curación milagrosa de la lepra. En la segunda parte,"Donatio", Constantino otorga - aparte de muchas distinciones para los clérigos principales (clerici cardinales),palacios, iglesias, bienes, - unos privilegios asombrosos para el "Papa": primacía sobre los patriarcas y todos los obispos, derecho a los mismos honores imperiales que el mismísimo emperador, y el gobierno de Roma y de todas las ciudades, provincias y distritos de Italia y los territorios occidentales ("tam palatium nostrum, ut prelatum est, quamque Romæ urbis et omnes Italiæ seu occidentalium regionum provinicas loca et civitates"). Para no infringir en los derechos otorgados (más bien cedidos) Constantino comunica que hará una nueva capital en Bizancio y se limitará a gobernar los territorios orientales.
Todo este documento está en flagrante contradicción con la historia romana y eclesiástica del siglo IV y es más falso que una moneda de 10 euros. Solamente hay que leer la introducción del "Donatio": " Concedemos a nuestro santo padre Silvestre, sumo pontífice y Papa universal de Roma, y a todos los pontífices sucesores suyos que hasta el fin del mundo reinarán en la sede de San Pedro, etc." ,para darse cuenta de la falsificación. Silvestre era solamente obispo de Roma y de una de las muchas sectas cristianas, hubo otros cinco como el pertenecientes a sectas diversas (arrianos, monofisistas y otros) y el obispo "católico" romano solamente adoptó los títulos de Papa y sumo pontífice a finales de siglo (vea: Siricio ). La introducción en cuestión es, más o menos, una copia de las usadas a partir del siglo V. De igual forma, en el "Confessio" hay referencias a la doctrina de la Trinidad que solamente fue promulgado en el año 381. El documento que apareció por primera vez a mitades del siglo VIII fue aceptado como auténtico durante muchos siglos y solamente en 1440, Lorenzo Valla, un polígrafo italiano, demostró la falsedad del documento ("De falso credita et ementita Constantini donatione declamatio" ),opinión después compartida por muchos otros investigadores y finalmente admitida por la Iglesia en el siglo XVIII. Hoy en día la falsificación es tan evidente y tan burda que parece sorprendente que logró engañar tanto tiempo a tanta gente. No es solamente que el cuerpo del "delito" está escrito en un latín infame con errores gramaticales y léxicos por doquier, sino que el documento está lleno de referencias históricas y dogmáticas que datan de uno a varios siglos después de Constantino. Aparte de todo esto hay un problema de fechas. El documento no está fechado (la Iglesia mantenía durante mil años que había sido firmado en ¡313!) pero si hubiera sido auténtico solamente podía haber sido firmado entre el 18 de septiembre y el 8 de noviembre del año 324. Constantino compartía el poder desde 311 con su co-emperador Licinio que regentaba la parte oriental del imperio. Fue solamente después de la batalla de Chrysópolis (un pueblo situado enfrente de Bizancio al otro lado del Bósforo) el 18 de septiembre de 324, en la cual derrotó definitivamente a Licinio, cuando Constantino se convirtió en emperador único y por lo tanto el primer momento en que estaba en posición de "ceder" el poder de alguna parte de su imperio a alguien. Por otra parte Constantino inauguró la fundación de Constantinopla (la antigua Bizancio, la Nueva Roma) el 8 de noviembre del mismo año (las obras no empezaron hasta 326 y terminaron en 330). Había estado en Oriente desde principios de 324 y no volvió a Roma hasta después del Concilio de Nicea en 325, concilio al cual Silvestre ni siquiera acudió. Pensar que un emperador que había luchado durante 18 años para unir las dos partes del Imperio bajo su mando, iba a ceder la mitad, que había sido su trampolín para obtener el poder absoluto, a un oscuro obispo de una religión que no era la suya, era de locos o de gente con pocos conocimientos históricos y menos idea de lo que fue el panorama político del siglo IV. El único dato verdadero en el documento fue el hecho de que Constantino gobernó el Imperio desde Constantinopla ya que estaba convencido que era la parte más vulnerable. La división definitiva del Imperio ocurrió en 395, cuando Teodosio fue sucedido por sus hijos, Arcadio en Oriente y Honorio en Occidente. A partir de aquel año las dos partes seguían caminos diferentes y, contrario a los temores de Constantino, Oriente logró sobrevivir mil años más que Occidente.
La pregunta es:¿ quien se inventó el documento y con que propósito? Entre los estudiosos del tema hay un consenso mayoritario de que el documento fue elaborado entre 752 y 795. Algunos prefieren atribuirlo al papado de Zacarias (742-751) bajo la hipótesis de que había servido en las negociaciones del Papa con Pipino, otros prefieren el papado de Pablo I (757-767) y el documento había servido para reforzar la posición de este Papa en Italia, mientras que los demás lo fechan en el papado de Adriano I (772-795), un Papa dispuesto a usar cualquier medio para consolidar los estados pontificios en Italia. También hay historiadores que consideran que como los francos fueron a corto plazo los mayores beneficiarios del documento es posible y hasta probable que su origen fue en algún monasterio franco.
No importa demasiado ni el origen ni la fecha exacta, lo que sí es evidente que la razón de su aparición fue el juego geopolítico de la segunda parte del siglo VIII. Tomando en cuenta los intereses tanto del papado como los de los francos en aquel periodo, parece razonable aceptar como fecha más probable el año 750 para que el documento pudiera haber servido para justificar la deposición de Childerico III, último monarca de la dinastía Merovingia, por Pipino el Breve. El abuelo del tal Pipino, Pipino de Heristal, mayordomo de palacio de Austrasia, había virtualmente usurpado el poder a los débiles reyes de la dinastía Merovingia y se había convertido en una especie de "shogun" franco dejando al rey de turno un papel meramente ceremonial. Este poder de gobernante fue heredado primero por su hijo el legendario Carlos Martel y después por su nieto. Deponer a Childerico era lógico pero nada fácil. Los francos eran muy apegados a sus tradiciones, y Childerico no solamente conservaba la investidura real sino, según la leyenda, los Merovingios fueron considerados descendientes directos de Jesucristo. Coronar en estas condiciones a Pipino necesitaba una justificación muy poderosa y es plausible que la "Donatio" fue elaborado para cumplir esta función. No hay que olvidar que establecía claramente el concepto de la supremacía del poder religioso sobre el temporal.
Fuese como fuese la razón, Pipino fue ungido rey por el legado papal, el arzobispo Bonifacio, y se convirtió en el primer rey de la dinastía Carolingia. Pepino por su parte cumplía con el ya antiguo deseo de los papas de crear un estado papal y derrotó a los lombardos, que ocupaban gran parte del norte de Italia, en 754, y fue coronado por el Papa Esteban II en el mismo año como recompensa. Cedió al Papa territorios en los que estaban incluidas Ravena y otras ciudades. Esta cesión, denominada "la donación de Pipino" (sic), constituyó la piedra fundacional de los Estados Pontificios, y fue muy protestada por el emperador bizantino que consideraba los territorios conquistados como suyos y a los lombardos como sus vasallos. A Pipino se le dio el título de Patricius Romanorum: Protector de los Romanos.
El negocio les
había salido redondo a los dos: la legitimación papal de un golpe de estado y
una donación falsa por una donación
verdadera. La coincidencia de los términos no puede ser simplemente fruto del
azar. No fue este el único uso del documento;
el Papa Leo III se basaba en él para coronar, por sorpresa, a Carlomagno emperador, el día de
Navidad del año 800 en la basílica de San Pedro. Carlomagno había aumentado por entonces
su reino original con muchos territorios (los marcados en verde oscuro en el
mapa) y se había de hecho convertido en emperador. No hay duda que deseaba el
título, hasta entonces reservado al emperador bizantino, pero tampoco hay duda
que no lo quiso recibir del Papa, ya que este acto de cierta forma ratificaba la
ascendencia del Papa sobre los gobernantes terrenales y planteaba la cuestión:
¿ Si la coronación se convierte en atributo papal, también lo es la
destitución del coronado?.Para León III la "Donatío" convertía al Papa
en el único poder que podía transferir el título imperial ("translatio
e imperii") a Carlomagno. Esta coronación era el preludio del
posterior IMPERIO SACRO ROMANO GERMÁNICO.
VICARIO DE CRISTO: No obstante, la falsificación no logró que Carlomagno y los demás reyes o reyzuelos occidentales prescindieron de su título de Vicario de Cristo en sus respectivos territorios. Bien es verdad que lo usaron en su sentido terrenal de Vicario del Rey de Reyes. Durante varios siglos más los papas tuvieron que contentarse con el título de Vicario de Pedro (y Pablo).(El Patriarca de Constantinopla lo tuvo mucho peor; durante muchos siglos su posición en el Imperio bizantino se semejaba al de un subsecretario de asuntos religiosos). Los papas todavía tardaron hasta el siglo XI antes de apoderarse del tan ansiado título de VICARIO DE CRISTO pero no en su sentido terrenal sino en el sentido divino de vicario de Díos. El término se empezaba a usar por primera vez bajo el Papa Adriano IV (1154-1159), único inglés en alcanzar el pontificado, y fue impuesto definitivamente por Inocencio III (1198-1216). En un pasaje que forma parte del derecho canónico, éste declara que el pontífice romano es "el vicario en la tierra, no de un mero hombre, sino del mismo Dios;" y también: "ahora pueden ustedes ver quién es el servidor que es puesto sobre la familia del Señor; verdaderamente es el Vicario de Jesucristo, el sucesor de Pedro, el Cristo del Señor; puesto entre Dios y el hombre, de este lado de Dios, pero más allá del hombre; menos que Dios, pero más que el hombre; quien juzga a todos, pero no es juzgado por nadie" . Juan XXII, en principios del siglo XIV, iba al extremo de dejarse llamar "Dominuin Deun nostrum Papam" ("Nuestro Señor Dios el Papa"). Pero todo esta megalomanía no era nueva, ya en el siglo IX el Papa Esteban V había manifestado: "Los papas, como Jesús, son concebidos por sus madres al ser cubiertas por el Espíritu Santo. Todos los papas son una especie de hombres-dioses, con el propósito de ser más capaces de servir las funciones de mediadores entre Dios y la humanidad. Todos los poderes del cielo y de la tierra les son concedidos."
Lo
sorprendente de todos estos títulos es que son, dentro del cristianismo, abiertamente blasfemos y la
negación total de los Evangelios que todos estos papas supuestamente tendrían
que haber defendido con todo su alma. La palabra "VICARIO"
significa: persona que SUSTITUYE o REEMPLAZA
a otra, tomando su lugar, con idénticos poderes y facultades. La Iglesia
adaptó este significado a sus propósitos para hacer la siguiente definición:"Vicario
de Cristo significa"Hacer las veces de Cristo", enseñando, gobernando, dirigiendo,
animando y sirviendo a todos los fieles. Cristo "ya" murió, resucitó
y subió al cielo, pero deja en su lugar aquí en la tierra al Papa, que tiene
una especial asistencia del Espíritu Santo para poder cumplir con esta misión
de representar a Cristo." El ya entrecomillado ha sido
introducido de forma casi subliminal, como si nada, pero es una salida total de
los Evangelios.
Es lógico considerar que alguien solamente necesita un
substituto, un vicario, si él mismo no está. Pero según las supuestas Escrituras
Sagradas, Jesucristo
prometió estar con sus discípulos “todos
los días, hasta el fin del mundo.”
(Mat. 28:20).Él estaría presente en medio de ellos cuando se reunían en Su nombre:“Donde
están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo, en medio de ellos..”
(Mat. 18:20),y recibirían respuesta a los pedidos hechos al Padre, en el nombre de Jesús..."Y todo lo que pidáis
en mi nombre yo lo haré".., “Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.”
(Juan 14:13-14). O sea, no solamente Jesús no necesita ningún vicario, pero
parece que los creyentes no necesitan ningún intermediario, ningún Papa,
ningún sacerdote para poder dirigirse a Jesús o al Díos Padre. Parece que
hasta la "Santa" Iglesia, por lo menos en su actual forma de
institución jerárquica, sobra por completo. Cuanto había cambiado la Iglesia
- en su sentido original de reunión de los fieles en donde los presbíteros y
los obispos fueron elegidos por el "Pueblo de Díos" y representaban a
este - desde sus lejanos origines, para convertirse en una institución
totalitaria en la cual el Papa, obispo de obispos, representaba directamente a
Díos (Padre y Hijo y Espíritu Santo) para de esta forma mejor poder aterrorizar
a los ingenuos fieles (¡
que dientes más largos tienes, abuelita....!).
La única que no parece necesitar ningún representante -aparte de algunas curanderas y visionarias que han tratado de atribuirse este papel - es la Virgen. Sorprendente, ya que ella, mucho más que Jesús, es la principal receptora de los pedidos, anhelos, rezos, procesiones, oraciones, velas, rosarios, novenas, peregrinaciones, invocaciones, etc. por parte de los (¿las?) esperanzados fieles creyentes.
LA SUCESIÓN Y ELECCIÓN DE LOS PAPAS: La Iglesia reconoce 259 papas a partir de Pedro (que nunca salió de Medio Oriente). Contando desde Siricio, el primer Papa de verdad, podemos reducir la lista a 218. La lista de los mil años siguientes contiene numerosos lagunas, y periodos en que hubo dos, y hasta tres papas rivales, cada uno de los cuales reclamaba para sí la autoridad papal y ejercía o trataba de ejercer el poder. Veintinueve de ellos son referidos como “pretendientes.” Hubo un periodo de cuarenta años en que los "falsos" ( no más falsos que otros) papas usurparon el trono papal sin que ningún concilio se atrevía a tomar posición por uno u otro. Y a esto se llama ¿sucesión ininterrumpida?
A partir de la caída del Imperio la elección cayó en manos del populacho de Roma, muchas veces con sangrientas luchas en las calles entre bandas opuestas. No muy edificante pero la causa empeoró mucha más después de la "Donación de Pipino". Esteban II fue sucedido por su propio hermano, Pablo II, 757. Este, consciente de la ambigüedad que significaba la soberanía terrenal para el papado, se proclamó: "Mediator Dei et hominum, speculator animarum" (mediador entre Díos y los hombres, y pastor responsable de las almas). A su muerte en 767, el papado se convirtió durante más de dos siglos en un bocado muy apetitoso para los poderos patricios de Roma. Hubo corrupción, luchas para la sucesión, politiqueo y hasta "pornocracia"(vea:Pornocracia) La degradación llegó a tales extremos que es francamente sorprendente que el cristianismo, por lo menos el catolicismo occidental logró sobrevivir. La única explicación es la falta total de comunicación existente por la cual la inmensa mayoría de los creyentes no se enteraban de lo que pasó en Roma.¿Y los romanos? Los romanos se habían convertido desde tiempos de Julio César en cínicos consumados.
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