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EL ESTADO DEL MUNDO
No sé muy bien si el mundillo del fútbol es una alegoría del gran mundo o a revés. Pero está claro que se parezcan mucho. El mismo afán de sus dirigentes en satisfacer la incesante demanda de sus hinchas, el mismo despilfarro del dinero ajeno durante décadas, el mismo endeudamiento, la misma falta de transparencia y el mismo camino a la suspensión de pagos y la quiebra. Las cuentas de los clubes son muy opacas, pero existe la impresión generalizada de que la inmensa mayoría de los de primera y segunda división están en una situación tan precaria como las autonomías ex-socialistas y que la deuda total es del orden de los 5000 millones de euros. No es sorprendente entonces la amenaza de huelga de los futbolistas. Parece chocante ver a las grandes estrellas con contratos multimillonarios y libres de impuestos apoyándola, pero según ellos lo hacen por pura solidaridad. Si de verdad fueron solidarios podían aceptar alguna rebaja de sus descomunales ingresos y mejorar la hacienda de los clubes. El porcentaje de los grandes contratos es muy pequeño pero se comen una parte descomunal de los presupuestos dejando a la inmensa mayoría de los jugadores las migas. Muchos no pasen de los 50-100.000 euros/año sin estar libre de impuestos, y los retrasos en el pago, especialmente en segunda división, son una constante. Es sorprendente con que afán muchos critiquen los sueldos multimillonarios de algunos banqueros y, al mismo tiempo, justifican sueldos más altas, y además libre de impuestos, para un grupo de veinteañeros cuyo único mérito es chutar bien. No he conocido ningún banquero que se haya podido retirar a los 30 años, con 40 o 50 millones en el banco.
Pensando lo bien, el mundillo futbolístico no es tanto una
alegoría sino simplemente las demandas insaciables de sus seguidores, el
mismo despilfarro, el mismo endeudamiento, la misma descerebrada carrera hacia
la quiebra.
Lo único que falta para que deja de ser una alegoría y se
convierte en un clon sin más, es cuando los clubes, para solventar sus déficit,
no recorten sus gastos, sino pretenden aumentar sus ingresos exigiendo más
dinero a las televisiones y sus hinchas. Conque a la larga se quedarán
probablemente sin unos ni otras. Todo en perfecta imitación de aquellos
partidos políticos que piensan que el remedio a la crisis sea aumentar los
impuestos. Muy comparable al trabajador que ganando 50.000 euros al año, gasta
70.000 y que, cuando ya no puede obtener más prestamos, no decide apretarse el
cinturón bajando sus gastos a 40.000 para poder amortizar, poco a poco, su
deuda, sino muy al contrario pide un fuerte aumento de sueldo. Después el
descerebrado se enfade mucho cuando su empresa no satisfaga sus apetencias. La economía está muy mal, en parte por culpa de
gobiernos y bancos centrales que ignoraban el calentamiento de los mercados
inmobiliarios, la famosa burbuja, en parte por culpa de los políticos que han
acostumbrado a sus votantes a más y más servicios sociales, muchos innecesarios
aparte de costosos, y en parte por culpa de los propios ciudadanos gastando por
encima de sus posibilidades. La situación en Grecia es casi terminal no
obstante los drásticos ajustes aprobados por el parlamento. Ajustes que
hubieron podido salvar la situación si hubieron sido efectuados hace 3 o 4
años. Me temo que ya es demasiado tarde, y que para salvar Grecia y no hundir
el euro, sus acreedores van a tener que aceptar una quita de al menos un 50%.
Como sí de un impuesto indirecto sobre patrimonio se tratase. Esto afectará no
solamente a buena parte de los bancos y inversores privados extranjeros - en
especial alemanes y franceses- pero también en gran parte a bancos y inversores
locales conque gran parte del ahorro de la clase media griega desaparecerá
por "arte" de décadas de despilfarro y mal gobierno de los dos
grandes partidos políticos, tal para cual.
Como es lógico los contribuyentes de los países de la eurozona
que siempre han hecho sus deberes presupuestarios con bastante acierto como, en
orden descendente, Holanda, Austria, Finlandia y Alemania, están de forma
visceral en contra de tener que salvar los desmanes financieros de los PIGS
(Portugal, Irlanda y Italia, Grecia y España) manirrotos (la sigla, cerdo en
inglés, es un verdadero insulto para los pobres suido paquidermos que son casi
los únicos animales domésticos totalmente aprovechables). Los países en
cuestión se han dado cuenta con retraso que el euro no les llevaba a la
tierra prometido como políticos ilusos les habían vendido. En el 2000 indiqué
que sería mejor dejar el euro como una moneda virtual, de referencia
(parecido al anterior ECU), basando su valor en el promedio ponderado de una
cesta de monedas nacionales, ya que convertirlo en una única unidad monetaria
común sin haber impuesto antes un sistema fiscal, contable y legal común, era
como poner el carro delante del caballo.
La idea de un eurobono para salvar a algunos países de
convertirse en insolventes ya ha sido descartada por la simple razón de que las
principales agencias de rating han avisado que en caso de su creación lo
van a calificar al mismo nivel del bono basura griego y no, como algunos habían
tontamente esperado, como el bono alemán. Parece que la solución va a ser
permitir al BCE comprar bonos soberanos a mansalva. Como el BCE no tiene dinero
para ello, lo va a "crear" o "imprimir" de la nada, lo que
solventará los problemas a corto plazo, pero a la larga va a crear importantes
tensiones inflacionarias resultando en el aumento de la tasa de interés, con su
efecto negativo sobre la recuperación económica. A corto plazo una relativa
salvación; a medio plazo un largo estancamiento.
Por otros lugares la situación no está mejor. Con Obama, el
clon negro de Zapatero, la situación de Estados Unidos se parece mucho más a la
de España que a la de Alemania, para no hablar ya de los otros tres países
antes mencionados. Es casi cómico que tanto Obama como su Secretario del
Tesoro, Geithner, se han atrevido a dar consejos a Europa. Han aceptado con
gran renitencia unos recortes de dos billones (esp.) de dólares en el déficit
para lo próximos 10 años, equivalente a 200.000 millones /año. Una auténtica
gota en el mar del déficit federal, y que como único resultado tendrá que a
diez años la deuda soberana se quedase en 26 billones en vez de 28. Cinco años
más de Obama, en el caso de que ganase las elecciones presidenciales de finales
del 2012, y Estados Unidos se quedará bajo mínimos. Los demócratas, erre que
erre, se resisten en cortar y racionalizar sus sistemas de salud, de pensiones
etc. hasta a sabiendas que los gastos crecen al 8% anual lo que indica de que
en menos de 35 años se comerán en 100% del PIB conque habrá una población muy
sana muriéndose de hambre. Las cifras son como son e ignorarles es de lo más
temerario, si no suicido.
Hace un año muchos todavía pensaban que las economías
emergentes, los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) iban a salvar
la economía mundial. Pero los indicios indican que no sea así. Por ejemplo,
China ya tiene no solamente su burbuja inmobiliaria, pero además un burbuja de
activos, otro de crédito, aparte de una burbuja de capacidad industrial y una
inflación a punto de convertirse en galopante. Su dependencia de los mercados
extranjeros es tal, especialmente de Estados Unidos y Europa, que,
parafraseando, si éstos padecen una fuerte gripe, China termina por tener
neumonía. Ningún país puede soportar a largo plazo crecimientos de más del 10%
anual sin crear enormes problemas sociales por el desigual reparto de los beneficios.
Probablemente cualquier país debe de limitar su crecimiento a un máximo del 5%
si no quiere terminar por crear más desventajas que ventajas.
Hace poco un analista famoso escribió que la deuda total
mundial, soberana, corporativa y privada, es superior a la suma de todos los
activos financieros, los valores inmobiliarios, y el valor bursátil de todas
las empresas cotizadas. No dudo que sea una exageración pero si solamente fuese
verdad al 80% existe la posibilidad de que, teóricamente, el mundo entero está
a punto de entrar en suspensión de pagos. Los bancos centrales, que
probablemente están al tanto de estas cifras, tienen que estar en un estado de
pánico. La única solución al dilema de que se plantea será bajar
artificialmente el valor de todas las deudas, por ejemplo al 50%, creando una
inflación alta del 10-15% durante un lustro. Parece que están en este camino,
considerando que, no obstante que esta inflación ya está levantando cabeza, los
bancos centrales se niegan a tomar la principal medida
antiinflacionario: subir la tasa de interés.
En España, después de la disolución de parlamento y la
convocación oficial a elecciones generales, Zapatero se ha quedado, en la
práctica, como Presidente en funciones, más bien disfunciones, con lo que el país
se ha quedado con un gobierno virtual incapaz de hacer frente a cualquier
emergencia que puede surgir en los próximos meses. Pero hasta si no ocurriese
nada, la izquierda ya se está preparando para armar camorra antes de las
elecciones y especialmente después si Rajoy ganase las elecciones con mayoría
absoluta. La huelga de los profesores de secundaria es un ejemplo de lo que
ocurrirá después de las elecciones. © 8/2011 Volver a POLÉMICA