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¿Español o Castellano?

En los últimos días se ha criticado por doquier a Camilo José Cela por su supuesto "auto plagio" (sic) por haber pronunciado en el II Congreso Internacional de la Lengua Española un discurso ya usado varias veces en el pasado. La crítica carece de todo sentido ya que el discurso en cuestión no es ni más ni menos que la lectura de un ensayo escrito que plasma las opiniones de Cela sobre la lengua mayoritaria de España y Hispanoamérica y que por lo tanto forma parte de su obra. Pretender que en cada ocasión debiera cambiarlo, o sea rescribirlo, es tan estrafalario como exigirle que en cada nueva edición de uno de sus novelas debiera hacer una versión nueva y diferente.

Donde si se le puede criticar al escritor es en su cerrada defensa del término "Español" en detrimento del "Castellano". Esto le lleva al contrasentido conceptual de hablar del "español y otras lenguas españolas" lo que implicaría, llevando la frasecita a sus últimas consecuencias, la existencia del español "español", español catalán, español vascuence y español gallego. Si se insista en preferir la denominación de "Español" sobre la de "Castellano" entonces habrá que decir que en España se habla el español y otras lenguas ibéricas, o, en caso contrario, hay 4 cuatro lenguas españolas, el castellano etc.

Lo interesante es que el termino "español" no es exactamente un invento castellano, muy al contrario, fue un rey extranjero Felipe V que si no lo inventó si lo impulsó  con la creación en 1713 de la Real Academia de la Lengua, llamado generalmente "Española", por mucho que, por lo menos en sus principios, su misión oficial fue velar por la pureza de la lengua "Castellana". De todos formas el cambio oficial del nombre a Real Academia Española no tuvo lugar hasta bien entrado el siglo XIX cuando también sus publicaciones cambian "lengua castellana" por "lengua española". Siempre me ha llamado la atención que los más apasionados defensores del apelativo "español" no sean los castellanos sino los castellanohablantes periféricos, como si de un auténtico complejo mental lingüístico se tratase, lo que les lleva a usar una sarta de argumentos absolutamente peregrinos como hacer una comparación con la conversión del toscano en italiano. Y digo peregrino porque los casos no son ni remotamente comparables ya que el toscano fue uno de los muchos dialectos (no lenguas) italianos –italiano en el sentido geográfico y no político (el italiano es anterior a la existencia del Estado Italiano) - y alcanzó su preponderancia durante el siglo XIV, dada la situación geográfica central de la Toscana, y de que Florencia fuera la ciudad más influyente, por ser centro comercial de máxima importancia. Además, el toscano es el dialecto que menos se aparta morfológica y fonológicamente del latín clásico. Hacer la comparación del español con el alemán y el francés llevaría al mismo resultado.

No obstante se puede hacer una comparación válida al revés, no para justificar el uso del apelativo "español" sino el del "castellano". Para esto solamente hay que mirar al Reino Unido. Igual que los romanos nunca se inventaron el "romano", ni los ingleses, ni los escoceses, ni los galeses, ni siquiera los grandes escritores irlandeses de habla inglesa, han tenido el más mínimo interés en inventar la lengua "británica", lo que no hubiera gustado a nadie en las islas. En España, que por cierto se pudiera haber llamado "Reino Unido" (o "Corona Unida") antes que las islas británicas, los detractores del apelativo "español" son por un lado los castellanos y por otra parte los hablantes de las otras lenguas españolas (sic). Haber convertido el castellano en español, creó un gran resentimiento ya que de cierta forma implicaba que Castilla era España y los demás "reinos" simples apéndices. Son estos tipos de resentimiento el caldo de los nacionalismos separatistas.

No me quepa duda que, puestos a elegir, también en Hispano América se preferiría el término "Castellano" por dos razones; por ya no tener "Castilla" connotaciones políticas y por hablar variantes del mismo, incluyendo muchas veces un léxico actualmente en desuso en España.

Dicho todo esto, no hay que olvidar que la Constitución Española lo deja muy claro. En el Título Prelimar, artículo 3, no se menciona para nada el "español" sino el "castellano" como lengua oficial de España: 

Artículo 3

  1. El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

  2. Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

  3. La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

Más claro imposible. Parece que Cela- sorprendente en un antiguo Senador Real y Académico - y tantos otros, nunca se han molestado en leer la ¡Constitución! 

 

 

 

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ã 10/2001