EL NUEVO MILENIO
Ante la polémica suscitada sobre el comienzo del tercer milenio, quisiéramos aportar nuestro granito de arena. La polémica se centra en la existencia, ó no, de un año cero. Los detractores defienden que en el Sistema Decimal, ó sea un sistema en base 10, el año 2000 es el último año del segundo milenio, igual que el 10 es el ultimo número de la primera decena ó el 100 el de la primera centena. Los defensores nos vienen con el argumento que el primer año de vida de una persona se termina en su primer cumpleaños y que este primer año es su año "cero". El problema consiste en que no estamos simplemente ante un hecho aritmético sino ante un hecho histórico. Vamos a ver si la historia nos puede iluminar.
Antes del invento del Sistema Cronológico Cristiano (Anno Domini, el año del Señor -AD- mal adaptado al español como d.C.-después de Cristo) en el mundo romano regía el Sistema Cronológico de la Era Romana (ER), empezando con el año de la fundación de Roma. En el año 1278 ER (mas tarde 525 AD) Dionisius Exigus inventó la Cronología Cristiana, un sistema que pretendía empezar de nuevo a partir del nacimiento de Jesús (y no ¡después!). Dionisius tuve que enfrentarse a varios problemas importantes. No se sabía ni el año en que Jesús había nacido, ni la edad que tuve al morir, y ni siquiera el año exacto de la crucifixión. Lo único que se sabía es que la muerte de Jesús debía de haber ocurrido entre los años 786 y788 ER. El bueno de Dionisius cortó por lo sano y arbitrariamente eligió el año 787 ER como el año de la crucifixión, y además atribuyó a Jesús - también de forma arbitraria- la edad de 33 años, la edad de Alejandro Magno, el gran héroe de la antigüedad. Con el tiempo el número 33 se había convertido en mítico y mágico. No iba a ser Jesús menos que Alejandro. Faltaría más.
Solo faltaba entonces sustraer 33 de 787 para convertir el año 754 ER en el Glorioso Año 1 AD. Vemos pues - con todas las arbitrariedades que se quiera (hoy en día, por razones astronómicas relacionadas con el fenómeno de la "estrella de Belén", se ha establecido el año de nacimiento de Jesús en el 6 a. C.)-que, según la tradición cristiana, el año 1 AD es el año del nacimiento de Jesús. Lógicamente el primer año del tercer milenio (cristiano) debe coincidir con el bimilésimo aniversario del Nacimiento, o sea el año 2001 AD. (El uso español del d. C. crea confusión ya que da la impresión que el año 1 fuese el año después del Nacimiento). También podemos dar una alegría a los defensores de la existencia del año "cero" ya que el año 1 AD es el primer año de la vida de Jesús ó sea el año "cero" en que tanto han insistido. El error fundamental que cometieron fue pensar que el año 1 AD forzosamente tuve que ser el de su primer cumpleaños en vez del de su nacimiento.
Tampoco tomaron en cuenta que el sistema fue creado artificial y retroactivamente, y que el año 1 AD es el resultado de una simple sustracción.
Hay otro hecho, aparentemente inocente, que mucho después creó una verdadera aberración aritmética. En los dos primeros siglos del Cristianismo, el día del nacimiento coincidía con la Epifanía ó sea el 6 de enero. Si el nuevo sistema cronológico hubiese existido entonces, la fecha exacta del nacimiento de Jesús hubiera sido: el 6 de enero de 1 AD. Pero alrededor del año 1098 ER (mas tarde 345 AD) la Iglesia romana adelantó la Natividad (ó por lo menos la celebración de la misma) al 25 de diciembre (del año) anterior, o sea la fecha del nacimiento cambió al día 25 de diciembre del año ¡753 ER! Este circunstancia, motivada por razones políticas para coincidir con las fiestas invernales (solsticio de invierno) de los grandes competidores religiosos del Cristianismo en aquellas fechas- Mitras y Deus Invictus - parece cronológicamente de poca importancia. La fecha anterior y la nueva, semana más, semana menos, coincidían lo bastante con el 1 de enero del año 1 AD, para no crear problemas. Pero ya verán lo que pasó algunos siglos después.
En el año 721 AD se le ocurre al monje Beda cambiar el sistema cronológico ER - que todavía tenía vigencia para todas las fechas anteriores al año 1 AD -creando el sistema a. C., una simple vuelta de calcetín del sistema anterior. No se sabe cuantas generaciones de monjes se han dedicado a cambiar todas las fechas de la antigüedad, pero no era nada difícil convertir el año 1 ER en 753 a. C. y el 753 ER en el año 1 a. C. El resultado fue cambiar la fecha del Nacimiento del 25-12-753 ER al 25-12- 1 a. C, o sea el 25 de diciembre del año ¡-1!. Qué aberración aritmética: ¡-1 + 1999=2000! De repente el bimilésimo aniversario del nacimiento de Jesús cambia al 25 de diciembre del año 1999, y por lo tanto: ¿el principio del tercer milenio al 1 de enero del año 2000?
Basta de números. Creo que lo más sensato sería seguir la tradición. No cabe duda que nuestros remotos antepasados festejaron la entrada al segundo milenio la noche del día 31 de diciembre del 999! Pocos de los cristianos de entonces sabían contar más que los dedos de las dos manos, y menos aún entendían de cronología o de historia; pero todos, todos, sin excepción, sentían la atracción mágica de los tres 000. Poco ha cambiado desde entonces.
Nota: He usado la terminología ER (Era Romana) en vez de la más correcta A.U.C.("ab urbe condita")
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Þ POLÉMICA
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2/2000