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¿EDUCACIÓN PARA UNA CIUDADANÍA MARXISTA?

¿Es necesario una asignatura escolar para educar la juventud para la ciudadanía? Se podía haber llamado menos bombásticamente "educación cívica", pero no hay duda de que cuando la educación familiar- no confundir con la instrucción intelectual - parece haber desaparecido en gran parte de los hogares españoles hacía falta algo para complementar  esta carencia. Es obvia la necesidad de una asignatura cuyo objetivo principal debiera ser la enseñanza de valores cívicos y democráticos, de la cortesía y el respecto a los demás, de la tolerancia con el derecho de los demás a tener ideas discrepantes mientras que quepan dentro de la Constitución y el Derecho, el rechazo a cualquier tipo de violencia etc.etc. Dicho esto es obligatorio plantearse la pregunta: ¿Y que más? Para dar una respuesta sensata es conveniente mirar al pasado y ver de donde venimos.

Durante el franquismo el estado era confesional y las leyes y prohibiciones se acoplaban a las exigencias de la Iglesia sin ninguna posibilidad de discrepancia. Por lo tanto la moral sexual impuesta incluía la indisolubilidad del matrimonio, la inmoralidad de las relaciones sexuales prematrimoniales, la prohibición del aborto y de la comercialización de productos anticonceptivos y otros tabúes similares. Desde la transición el estado se ha secularizado considerablemente y todas las antiguas prohibiciones han desaparecidas poco a poco en contra de una cerrada oposición de la Iglesia que todavía no ha entendido, o por lo menos, para no generalizar, sus prelados no han entendido eso de la separación de Estado e Iglesia. Pero aparte de esto, gran parte de los alumnos en el país, los que acuden a las escuelas concertadas, están expuestos a un continuo lavado de cerbero, basado en el catecismo, en el que cualquier persona a la izquierda de la Iglesia ultramontana, incluyendo los liberales de centro y centro-derecha - todos los que no son de misa y comunión semanal - son teñidos de rojos peligrosos. También los niños que sean educados en este ambiente tienen derecho a que les amplíen su horizonte y que, para una mayor tolerancia, sean expuestos a otros puntos de vista, simplemente para darse cuenta de su existencia, y que estos merecen tanto respecto como los suyos propios. Por esta razón siempre me he opuesto a la enseñanza de "Religión" en la escuela y creo que esta asignatura debiera de ser sustituido por otra de "Historia de las religiones universales". El catecismo para la parroquia. 

Creo que quede claro que un poco de aire fresco para quitar las telarañas de los ojos de los alumnos vendría muy bien. Lo malo es que las intenciones del gobierno zapaterista son bien diferentes. Pretenden sustituir un sistema autoritario eclesiástico por otro marxista. Si hubieran querido crear una asignatura explicativa, equitativa y neutral en vez de una manipulada, parcial y sectaria, hubieran formado una comisión interdisciplinaria de reconocidos expertos para acordar un libro de texto que explicase las diferentes corrientes de opinión sobre ética y moral sexual sin tomar partido por ninguna en particular. Es lícito contrastar la ética y la moral sexual católicas con las laicas explicando que prohibir afecto a todos mientras que admitir no obliga a nadie. La legalización del divorcio no obliga a creyentes practicantes a divorciarse, ni la legalización del aborto a abortar, ni legislar la homosexualidad obliga a nadie convertirse en gay. Una educación sexual anatómica, fisiológica y aséptica - desde luego no hay que convertirla en un manual sexual con sexo oral y anal incluido -conviene también a chicos y chicos que han jurado virginidad hasta el matrimonio y nos les obliga a relaciones sexuales prematrimoniales. Hay muchas opciones en la vida y todo el mundo tiene derecho a conocerlas, a escoger las suyas libremente y según sus propios criterios morales, pero no tienen derecho a condenar a los demás por seguir criterios diferentes. O sea, con toda delicadeza y sin imponer nada, se puede explicar lo que todo el mundo debiera conocer. 

¿Han hecho algo de esto? Por el momento han admitido, para evitar demasiada polémica en un periodo preelectoral, un sinnúmero de manuales que van desde lo más marxista a lo más católico. Las discrepancias en esta disparidad de textos son tales que durante el primer año la inclinación ideológica de la asignatura depende de la del enseñante. En unos el aborto es un derecho de la mujer, en otros es indigno e inmoral; en unos heterosexualidad y homosexualidad son equiparables, en otros la orientación es casi homófobo. Visto la infinita variedad de los textos uno se pregunta por qué el Gobierno se ha molestado en inventar la asignatura en cuestión y la única explicación posible es que lo que importa por el momento es echarla a rodar para una vez ganada las elecciones imponer un manual único que poco tendrá que ver con el que he sugerido más arriba.

Para ver en que dirección un manual gubernamental nos puede llevar hay que centrarse en algunas perlas filosóficas que ya han aparecido en algunos textos:

Libertad: Hacer lo que te dé la gana. (Sin duda de inspiración muy libertaria).

Comunismo: Sistema político que llevó la libertad y la democracia a Rusia y muchos otros países. (de la mano de los mismos que alaban a Castro y Chaves). 

Hay otros donde se echa la culpa del 11M directamente a Aznar, se reinventan la Historia de España, se describe la II República como la más democrática del mundo etc.etc. Solamente falta proclamar a Z como el Gran Hermano orweliano. Tanto criticar a la Iglesia para terminar imitándola del lado opuesto. Denos tus hijos a educar y les adoctrinamos para ser sumisos marxistas. Es sorprendente como los extremos siempre se tocan y como los socialistas cuando pretenden arreglar algo siempre lo empeoran por el lado contrario. Esto ya ocurrió con los gobiernos de Glz. cuando éste proclamaba que iba  a terminar con la corrupción franquista. El resultado fue que bajo el eslogan: " ahora nos toca a nosotros", la aumentaron al cubo y la convirtieron en epidemia nacional.

¿Es peor el lavado de cerebro marxista que el católico? Sin ninguna duda ya que la gran mayoría de la población ya está completamente inmunizada contra las imposiciones clericales y que considere que se puede ser un buen creyente sin seguir sus disciplinas sexuales y discrepando de muchos de sus actitudes ultramontanas.     

 

 

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ã 11/2007