Imprimir

ES LA ECONOMÍA, TONTO

La famosa exclamación americana dirigida a políticos que hablan de todo menos de lo que verdaderamente importe al electorado es completamente aplicable a Zapatero, Solbes y los demás "luminarios" del Gobierno y del PSOE. Ya llevan varios meses aplicando la actitud del avestruz que cuando está en peligro mete la cabeza en la arena con la vana ilusión de que no viéndolo deja de existir. Ya llevan algún tiempo negando los augurios de una posible recesión, llamando alarmistas y antipatriotas a los que piden que el Gobierno haga algo para si no prevenirlo por lo menos limitar los daños. Pero nada. Solbes culpa el aumento de precios a las propinas de un euro dejadas por los consumidores en los bares porque  son tan tontos que todavía no están familiarizados con la nueva moneda, o se encoge de hombros con la reciente caída de las Bolsas diciendo que no hay que exagerar, que no es para tanto. Hablan de lo fuerte que es el barco de la economía española y que vamos a superar a Francia en un par de años. Hace 5 o 6 años se burlaban de Aznar cuando dijo lo de "España va bien" en una época de vacas gordas y ahora ellos dicen más o menos lo mismo cuando se cierna una larga época de vacas muy flacas. Se vanaglorian de que España  es ya supuestamente la octava economía del mundo cuando la verdad es muy diferente:

La economía española esta a punto de convertirse en la ........ 15ª
En crecimiento económico real  19º
En competitividad 39º
Tasa de inflación                  :la más alta de Europa 
Tasa de paro                       :la segunda más alta
Tasa de temporalidad laboral      :la más alta de Europa

El estado de la economía española es comparable al de la tasa de inflación, más oficial que real. Nuestro mandamás económico es exactamente lo que parece, un buen contable. Claro, un contable contabiliza, o sea registra, los datos pero no toma nunca decisiones y Solbes no es en este sentido excepción alguna. La contabilidad se base en un extenso número de criterios todos aplicables dentro de unos márgenes estrictos pero bastante amplios. En general las empresas insisten en aplicarlos con sentido común o sea ni demasiado restrictivos ni todo lo contrario. Pero hay muchas excepciones. Empresas privadas que para pagar menos impuestos aplican los criterios constantemente para minimizar sus beneficios y empresas cotizadas en bolsa que para influir positivamente en su cotización usan sus criterios contables para maximizar sus beneficios declarados. Todo esto sin duda dentro de los limites legales, pero el ejemplo sirve para ver con que facilidad un gobierno puede presentar unos números más favorables que la realidad lo que si no es ilegal si es de dudosa moralidad. No me sorprendería - igual como ocurrió en 1996, con el mismo contable - si el PP se encontrara con unas cifras mucho peores que los publicados por el "Desgobierno de España" si ganase las próximas elecciones generales . No sería sorprendente si el tan proclamado superávit fuese en realidad un déficit contable.  

Otro tanto ocurre con la inflación. Hace algunos años se cambió la cesta de compra en la cual se base el calculo del índice de inflación. Con el criterio que en una economía avanzada el precio de la alimentación tiene cada vez menos importancia en los presupuestos familiares se daba preponderancia a elementos como coches, electrodomésticos, televisores, ordenadores, etc. Como todos estos elementos tienen tendencia a bajar de precio mientras suben sus volúmenes de venta, se neutralizaba y camuflaba en gran parte el vertiginoso aumento de los precios de los otros elementos de la cesta. El sentir de la calle fue cada vez más que un euro de 2007 valía apenas 100 de las antiguas pesetas del año 2002 en todo lo que se refiere al gasto diario. Al fin y al cabo los elementos tecnológicos de la cesta son pequeños inversiones financiables a plazos  de los cuales se puede prescindir en caso de necesidad. Se puede dejar de comprar un coche o televisor nuevo, no se puede dejar de comer o de pagar el recibo de la luz. El impacto de la inflación de los productos básicos - más o menos un 11% anual antes de las últimas subidas - ha sido especialmente duro para las capas más humildes de la población para las cuales llegar al fin de mes se ha convertido en una auténtica hazaña. 

Zapatero sigue manteniendo, no obstante, que no pasa nada y que solamente habrá una desaceleración del crecimiento que bajará del 3,5% al 2,7%. O sea algo casi imperceptible. Porque algo menos de crecimiento implicaría algo menos de crecimiento del empleo, la construcción de 22.000  viviendas más que el año pasado en vez de 28.000, la venta de 200.000 coches más  en vez de 250.000 etc.etc. Todo esto son fantasías zapaterianas. La construcción ya ha bajado un 40% y la previsión solamente en este capítulo es de 300.000 parados en los primeros 6 meses del año. A esto hay que añadir las casi 40.000 agencias inmobiliarias que ya han echado el cierre lo que probablemente implica 80,000 parados más. La venta de coches ha bajado más de un 20% en los últimos meses, la facturación en la restauración un 30% y otro tanto ocurre en todo la venta al menor. La mayoría de los analistas  consideran que tanto EE.UU y el Reino Unido han entrado ya en una recesión lo que va a tener efectos tanto sobre la exportación española - con un aumento del déficit por cuenta corriente  el cual ya es el más alto del mundo (13,5%) como porcentaje del PIB - como sobre una fuente de ingresos tan importante como el turismo. Ya dije hace meses (El fin de la burbuja y la crisis que viene), con algo de exageración, que nos esperaba una recesión que podía llegar al 5% del PIB - o sea más bien una depresión - y estoy llegando a la conclusión que no exageraba para nada. Ya se sabe: una gripe en EE.UU significa una pulmonía en España y mientras que la primera se cura en general en poco tiempo, la segunda tarda mucho más y puede llegar a ser mortal. 

Las Bolsas ya llevan muchos meses en un preocupante estado de volatilidad. Un sorprendente bajón un día y una igualmente sorprendente recuperación alcista el día después y así día tras día y semana tras semana. Estas fluctuaciones son una típica señal de un mercado bajista y la recuperación es siempre inferior a la bajada anterior. Históricamente cuando el mercado se normaliza el bajón haya sido de por lo menos un 30% y estamos en camino a ella con un pérdida del 20% desde mitades de Octubre. No obstante esta pérdida es solamente una parte del alza exagerado de los últimos 5 años. En este periodo la Dow Jones, el Nasdaq y el S&P 500 han subido en promedio nada menos que un 80% mientras que la economía estadounidense solamente haya crecido un 25%. Todo esto confirma que en tiempos de bonanza la Bolsa sube exageradamente mientras que, de igual forma, cuando hay miedo a una recesión la bajada es exagerada. 

En Estados Unidos se han tomado ya medidas más bien dudosas. Por una parte la Reserva Federal ha recortado la tasa de interés en un 0,75% y seguro que van a añadir por lo menos un 0,50% más - olvidándose que una tasa demasiado baja a partir del 2002 fue en gran parte culpable de la situación en que nos encontramos -, lo que ha tenido un impacto positivo, pero pasajero, en la Bolsa atizando al mismo tiempo la inflación. Controlar la inflación es una de las funciones principales de los bancos centrales y no la de animar una Bolsa que al fin y al cabo solamente representa la economía real de forma virtual. Durante los últimos cinco años la bolsa se ha hecho adicta a unos intereses bajos y a un exceso de liquidez y cuando por abusar en demasía el cuento se acabó y el paciente entró en un estado de síndrome de abstinencia, necesario para su curación, viene la Reserva Federal y para que los mercados no sufren demasiado les da otra inyección de lo mismo. 

El Gobierno Bush por su parte pretende estimular la economía con una inyección de liquidez al consumidor por un total de 150.000 millones de dólares (el 1% del PIB) en forma de un reembolso de impuestos de unos 1200 dólares por familia que va a tener poco impacto ya que probablemente será usado para amortizar parte de la deuda familiar y por lo tanto no va a hacer nada para el consumo. Hubiese hecho mucho más para la economía si el dinero se hubiera dedicado al mantenimiento y la construcción de las infraestructuras. Diez mil presas y siete mil puentes están en peligro de colapso con la consecuente posibilidad de una larga secuencia de desastres. Prevenirlas sería mucho más barato que padecerlas y además sería la forma más adecuada de absorber el creciente paro en la construcción.

  Es interesante que el dúo Zapatero-Solbes no han tardado ni dos días en presentar algo parecido, pagadero a todos los contribuyentes, y presentándolo como un invento suyo, al mismo tiempo manteniendo la contradicción que la economía española va viento en popa. Bush lo destina al menos al 50% más necesitado de la población y lo ha hecho 10 meses antes de la campaña presidencial de Noviembre y de acuerdo con el Congreso, mientras que Zapatero lo hace en la precampaña electoral y promete pagarlo 3 meses después de las elecciones, dando un claro mensaje electoral:"Mire que bueno soy, si me votais os daré pasta". Esto se llama comprar votos en la vieja tradición caciquil de principios del siglo pasado. Como los votantes populares paguen, grosso modo, el 70% del IRPF, podemos considerar que Z está tratando de comprar votos en gran parte con el dinero de los votantes populares.  

La crisis internacional a que nos estamos enfrentando ha sido provocada en gran parte por el enorme aumento del precio del crudo desde los US$ 10/barril del año ´99 hasta los casi US$ 100 actuales. Este aumento ha implicado continuas transferencias de enormes cantidades de dinero de los países consumidores a los países productores. Entre estos hay bastantes países pequeños como  Qatar, Bahrein, los Emiratos y otros, que por muchas obras que hagan solamente logran invertir una pequeña parte de estos fondos en su propio país y con el resto han inundado, a través de sus fondos soberanos, el mundo de liquidez financiera. ¿ Que hicieron los bancos centrales para canalizarlo de forma positiva? Absolutamente nada. Dejaron el problema a la banca internacional. ¿Y que hicieron los bancos? Bueno, en vez de decir a los fondos soberanos que se buscasen la vida, que buscaron sus propios oportunidades de inversión, se metieron locamente en un enorme lío financiero, ávidos de lo que ilusamente consideraban beneficios rápidos y abundantes. No se daban cuenta que se estaba creando una burbuja crediticia que a su vez creaba una burbuja inmobiliaria y otra bursátil con un enorme impacto sobre la economía familiar de centenares de millones de personas. Es casi un sarcasmo que los fondos soberanos que fueron originalmente parte del problema se han convertido, con sus inyecciones de capital en algunos de los bancos más grandes del mundo, en parte de la solución. Cuidado con estos fondos porque si siguen el camino recorrido durante los últimos 7 años terminaran por controlar la economía occidental en menos de 30 años.                

 El exceso de liquidez no solamente está en el origen de los subprimes hipotecarios en EE.UU y las hipotecas al 100% ,y hasta al 120%, en España con efectos nefastas a medio plazo - en EE.UU los precios de las viviendas han bajado ya un 7,5% y la previsiones para 2008 y 2009 son respectivamente un 15% y 10% más, conque a finales del 2009 habrán, antes de inflación, perdido por lo menos un tercio de su valor - sino también con la brotadura de tanto OPA que hemos visto en los últimos años. Hay varias formas de juntar dos empresas. La más racional es a través de una fusión. Proceso que aparte de ser amistoso crea entidades más grandes y más competitivos y que se basan financieramente en un intercambio de acciones. Las OPAs son bien distintas. Aparte de ser casi siempre hostiles, se basan en la adquisición en efectivo de las acciones de una empresa por otra, en general a precios inflados - una buena prima por encima del valor de cotización - sustituyendo de esta forma deuda por capital. La compañía resultante es mucho más grande pero al mismo tiempo endeudada hasta las cejas. Esto le ha ocurrido a la empresa inmobiliaria Colonial que de repente no solamente no puede pagar el servicio de su deuda por falta de ingresos sino que además se encuentra que los bancos han, por culpa de la crisis inmobiliaria, bajado la valoración de sus activos en un 40%. No es sorprendente que la cotización de la empresa ha dado un bajón cercana al 80%, con lo que es muy posible que no tendrá más remedio que declarar suspensión de pagos o a su vez ser "opado".  Un "justo" castigo para tanta imprudencia y loca ambición. 

Desgraciadamente hemos creado en los últimos 30 años una economía cuyo motor principal está basado en el consumismo a ultranza y su resultante endeudamiento familiar. Como es lógico la crisis actual va a provocar una restricción del consumo, un aumento del paro que va a resultar en todavía menos consumo y así va a crear una espiral de imprevisibles consecuencias. Hay economistas que apuestan a que la economía global no se va a resentir gracias a los dragones asiáticas obviando el impacto de una recesión estadounidense sobre ellos. No hay que olvidar que la suma de las economías china e india solamente significa la tercera parte de la norteamericana. Pero ya dijo Galbraith que a los economistas se les puede dividir en dos grupos; " Unos que se han dado cuenta que no tienen idea y otros que ni siquiera han llegado a tanto".  

Hay muchísimas razones para que votantes socialistas cambiasen su voto o se abstuvieran en las próximas elecciones. Pero parece que muchos no están por la labor y están tan mentalizados que votaran socialista no obstante cualquier reserva que puedan sentir hacia Z. Considerando que la mayoría de los votantes socialistas son "milenistas" - estos que tienen que llegar al fin de mes con menos de mil euros y que van a sentir la crisis más que nadie - si Zapatero ganase la elecciones habrá que pensar que muchos de ellos además de mentalizados sean masoquistas.  

Hace poco, dos día antes de que la bolsa sufriera el bajón más fuerte de su historia, Zapatero pronosticaba que la economía iba viento en popa, igual como que dos días antes del atentado a la T-4 había asegurado que durante el año 2007 la seguridad de los españoles iba a mejorar mucho. Hay que admitir que el hombre tiene un olfato digno de admiración. O es gafe o no tiene ni remota idea de lo que habla. ¡Que peligro!      

 

 

© 1/2008

Volver a  POLÉMICA