CAMINO DE LA DEPRESIÓN
Si rectificar es de sabios habrá que considerar tanto a Zapatero y Solbes como "supersabios" ya que durante los últimos 18 meses han rectificados sus pronósticos económicos una semana sí y otra también. Quizás habrá que añadir que rectificar todo el tiempo es de tontos y de indocumentados. Hace ya tiempo manifesté que Solbes es en esencia no solamente un mero contable sino, mucho peor, un contable malo y manipulador. Manipulador a secas es Zapatero cuyas consideraciones económicas avergonzarían a un estudiante de economía de primer curso.
Parece no obstante que ha logrado comer el coco a la mayoría de sus votantes que parecen dispuestos a seguirle hasta el mismísimo infierno. Por lo menos hasta el momento parecen creer en sus mentiras y en sus promesas - continuamente fallidas - de que la recesión es culpa de los mercados financieros, de que España es una inocente victima y que a partir de principios del 2010 todo irá bien. Las cifras que el antiGobierno ha presentado desde el punto de inflexión de la economía en marzo del 2007 no han levantado en su momento mucha crítica por parte de los medios de comunicación y estos, en su gran mayoría, siguen proclamando sus cifras manipulados, con una sorprendente sumisión, no obstante que sean absolutamente prepósteras. Pensar que el PIB solamente ha bajado un punto desde que la crisis empezó - mientras que Alemania admite más de un 3%, Estados Unidos más del 6% y Japón más del 10% - es de locos peligrosos. Considerando que la producción industrial en España ha caído un 20%, la construcción más de un 50%, la hostelería y restauración por lo menos un 15%, y hasta el turismo ha bajado en ingresos, una recesión de solamente un punto implicaría que otras actividades hubieron subido bastante para, más o menos, equilibrar las caídas indicadas. Las busco y no las encuentro, todo está bajo mínimos. La cruda verdad es que entrábamos en recesión hace un año y ahora estamos en menos 5 y acelerando la caída. A final de este año entraremos en una depresión con una caída del PIB de un 10% y un desempleo rozando los 4,5 millones con que el crecimiento económico, tanto como la creación de empleo, de la primera legislatura de Zapatero se habrán totalmente desvanecidas y han demostrado ser puro humo virtual, "Apalancamiento", calentamiento y endeudamiento. Igual que estar deprimido en las personas es un estado psicológico pasajera, lo mismo pasa en la economía con las pequeñas recesiones. Y igual que en las personas una depresión es una enfermedad casi siempre de larga duración, así también una depresión económico es una enfermedad de todo el sistema con un pronóstico reservado. La Gran Depresión en Estados Unidos no fue curada por el New Deal de Roosevelt - las investigaciones han demostrado que muchas de sus programas la empeoraban - sino por la II Guerra Mundial que se llevó la depresión por delante.
La situación en España va a demostrar cada vez con más crudeza que el invento del Estado de las Autonomías fue una auténtica locura (La Constitución del ´78 y las Autonomías) que ha dado lugar a unos niveles de ineficiencia y despilfarro que hace 30 años no nos podíamos haber imaginado. Existe una proliferación de normativas autonómicas y locales incompatibles que junto con un vertiginoso aumento del número de funcionarios hasta 3 millones - lo que dentro de poco significará nada menos que el 20% de los ocupados - ha burocratizado el país cada vez más y se ha convertido en un pesado lastre para la economía. De estos 3 millones sobran por lo menos 2, de los cuales gran parte son auténticos "parados con empleo" ya que están mano sobre mano. Otros, con más vergüenza, tratan de justificar su empleo creando un papeleo totalmente superfluo con que solamente logran aumentar la burocratización. El hecho de que muchas pequeñas empresas, restaurantes, bares y hasta cines y teatros funcionan durante años con licencias de apertura provisionales sin nunca lograr una definitiva es, entre otras muchas, prueba del malfuncionamiento de las administraciones públicas. El exceso de funcionarios es muy desigual entre autonomías. Mientras que la Comunidad de Madrid con una población actual de 6,5 millones tiene 120.000, Andalucía con ahora escasamente un 20% de habitantes más tiene nada menos que 500.000 funcionarios, o sea aprox. un 300% más. El colmo es Extremadura donde uno de cada tres trabajadores es funcionario. Son cifras desastrosas ya que, aparte de que gracias a esto el PSOE se asegura el poder en las dos comunidades por los tiempos de los tiempos basado en clientelismo y parasitismo, el costo de este exceso en por ejemplo Andalucía es de de unos 7000 millones de euros/año. No es sorprendente entonces que los gastos en sanidad y educación per cápita tanto en Andalucía, Extremadura y algunas otras autonomías son mucho más bajos que en Madrid y Valencia. Un ejemplo: en Andalucía se ha construido un hospital nuevo en los últimos veinte años, en Madrid veinte en los últimos cinco.
Igual de desastroso son los sindicatos obreros que nos han tocado. Muy antifranquistas y democráticos de boquilla y al mismo tiempo defensores a ultranza de la legislación laboral franquista sin estar dispuestos a admitir que el mundo ha cambiado mucho en los últimos 30 años y que lo que fue bueno entonces se ha convertido en un auténtico lastre para la economía y la salud de las empresas. Existen gracias a los subsidios del estado, han impuesto a delegados liberados en las empresas - cobran por no trabajar - cuya tarea principal parece ser fastidiar a la mano que les da de comer, critican todo empleo que no sea fijo mientras que al mismo tiempo en sus propias centrales y delegaciones este empleo brilla por su ausencia. Siguen pidiendo aumento de sueldos en plena crisis y se niegan a aceptar la posibilidad brindada por algunas empresas de bajar todos los sueldos para poder evitar despedir parte de la plantilla. Piden partidas presupuestarias para aumentar la cantidad y la duración del subsidio del paro en vez de inversiones destinados a prevenir la destrucción del empleo y relanzar la economía. La legislación laboral vigente tiene, además de impedir cualquier flexibilidad, un nefasto efecto colateral. Las principales víctimas del despido son los trabajadores jóvenes - el paro entre ellos supera ya el 30% -, con pocos años en la empresa y cuyo despido sale gratis o, en el caso de tener un empleo fijo, mucho más barato que el de los trabajadores mayores. Muchos de estos mantienen su empleo por el momento ya que su despido implicaría el pago de una indemnización de hasta 2½ años de sueldo, lo que multiplicado podría llevar a muchas empresas a la quiebra. Si la depresión tarda más de cinco años muchos de los jóvenes despedidos serán en el futuro desplazado por la nueva hornada de entonces.
Por otra parte las medidas del gobierno han sido nefastas. En vez de bajar fuertemente los impuestos tanto personales como empresariales lo que hubiera revitalizado la economía, se han desviado por el camino del aumento del gasto en general y el de los servicios sociales en particular lo que en una economía en caída libre solamente lleva a un enorme aumento del déficit y de la deuda pública. En una situación de recesión/depresión los paquetes de estímulo tienen que tener un balance positivo, o sea, cada euro gastado tiene que tener un efecto multiplicador de por lo menos 2 o más. Los 45.000 millones gastados hasta ahora por el gobierno de Zapatero no han tenido ni remotamente este efecto; según el FMI solamente la octava parte ha llegado a la economía real con que no ha habido estímulo sino despilfarro. Considerando que las Administraciones Públicas (gobierno, autonomías, ayuntamientos) deben más de 30.000 millones, en gran parte a pequeñas y medianas empresas, pagar estas deudas hubiera tenido un efecto mucho más positivo. Es curioso, por infausto, que el paquete de 8.000 millones destinado a los ayuntamientos no puede ser usado para pagar deudas y al mismo tiempo exige la creación de empleo a las empresas que pujan por los contratos con que probablemente tengan que despedir por un lado (pagando indemnizaciones) para poder contratar por el otro. Una idea absolutamente demencial, aparte de que sea dudoso que empresarios que no han podido cobrar de los ayuntamientos durante años de vacas aparentemente gordas ahora están dispuestos a fiarse si no es contra pago por adelantado. De todas formas, en el mejor de los casos, el único resultado de un plan que solamente durará unos 8 menos será frenar algo el aumento del paro durante el periodo en cuestión sin resolver nada a largo plazo.
El paro roza ya los 3.500.000 con un aumento aparente del 50% desde junio del año pasado. Digo aparente porque la situación real es mucho peor ya que de los 2 millones de parados anteriores una buena parte, probablemente entre un 30 y 40% , eran parados solamente a efectos del INEM y que estaban registrados simplemente por mantener sus derechos dentro de la Seguridad Social y que en realidad se estaban ganando la vida con chapuzas o dentro de la economía sumergida. Estos fueron los primeros en perder sus ingresos conque en términos reales el paro ha subido de aprox. 1.3 a 3.5 millones o más del 150%.
¿Y que decir del "Sistema financiero más sólido del mundo(mundial)"?. Hombre, otra mentira. La aparente solvencia de los bancos españoles es el resultado de que no tengan la obligación legal de valorar sus activos cada trimestre a precio de mercado, contrario a lo que estipulan todos los Bancos Centrales Occidentales. En España no se hubiera quebrado Lehman Brothers como en Estados Unidos. Como es lógico está posición no se puede mantener eternamente y Fernández Ordóñez ya ha empezado a avisar que habrá que aumentar los 200.000 millones de avales dados a los bancos. Los más tocados dentro del sistema bancario son las Cajas de Ahorro, auténticos juguetes en manos políticas dentro de las Autonomías, que están endeudadas hasta las cejas con la banca extranjera y si logran renovar los créditos interbancarios, una auténtica incógnita, van a tener que costear un fuerte aumento del diferencial. Tendremos pronto la primera caja en la UVI (¿CMM?) y seguirán más antes de finales de año.
Ya estamos en la depresión y gastar a lo loco en cosas improductivas solamente va a empeorar las cosas. El déficit público llegará al 8 o 9% al final del año sin haber logrado ningún estímulo positivo. El resultado será que para financiar este déficit en parte, el gobierno va a echar mano de un viejo "remedio" socialista: el aumento de los impuestos, especialmente a los ingresos superiores a 40.000 euros/año, y, por otra parte una bajada de un 10 a 30% en las pensiones, dos medidas con que la depresión se profundizará todavía más. A corto plazo vamos a tener una deflación pero a un plazo medio las problemas en toda la Unión Europea, con su brutales inyecciones de liquidez que en parte serán financiadas con imprimir más y más billetes, creará un alto nivel de inflación igual como ocurrió en los años 70.
El reciente mano a mano entre Zapatero, aprendiz de estudiante de economía de primer año, y todo un Premio Nobel de economía (2008) como Krugman fue verdaderamente surrealista. Mientras que Krugman mantenía que España estaba acercándose a la depresión y que para ajustarse al nivel económico del país los sueldos y los precios debieran bajar por lo menos un 15% - con que todo el avance económico del último año de la segunda legislatura de Aznar y toda la primera legislatura de Zapatero ha sido un puro espejismo-, y hasta dudaba si la entrada en el euro hubiera sido positiva, Zapatero mantenía, como si la cosa no iba con él, que todo se iba a arreglar durante este año.
Ya dudé del euro a finales del 2001 (Desde denarios regis al euro) y estaba sorprendido de que "las autoridades monetarios se han volcado tanto en preparar sus poblaciones para la entrada del euro, han malgastado tanto tiempo en discutir el "redondeo" ,que se han "olvidado", convenientemente, de hablar de lo realmente importante: las ventajas y desventajas de la aventura". Si vemos el resultado las desventajas saltan a la vista. Por culpa del euro se creo una euforia que en gran parte ha sido la culpable de la burbuja inmobiliaria, de la burbuja de las "opas" a base de apalancamientos y de la burbuja crediticia familiar. Con el euro nos sentimos protegidos contra los vicisitudes cambiarios. La repentina libertad de circulación de capitales aumentó enormemente la capacidad de endeudamiento en el extranjero sin ninguna autorización previa y sin ningún control. Con la peseta la burbuja inmobiliaria se hubiera parado en seco en el 2003 por falta de financiación y el endeudamiento familiar no hubiera llegado ni a la mitad. Además la peseta se hubiera depreciado, igual que el dólar, un 50% frente al euro con positivas implicaciones para las exportaciones y un importante freno al exceso de importaciones que hemos padecido. El turismo hubiera aumentado y para los españoles el turismo interior les hubiera salido mucho más barato que lanzarse a lo loco por los 5 continentes con un gasto que en los últimos años logró comerse gran parte de los ingresos por turismo nacional. La principal desventaja hubiera sido el aumento del costo energético (crudo, gas, electricidad) pero esto quizás hubiera tenido efectos positivos para frenar tanto derroche. No es que entrar como tal en el euro fue implícitamente malo -si hubiéramos seguido con la peseta Zapatero ya estaría imprimiendo billetes como Obama está haciendo en EE.UU.-, lo malo fue la falsa sensación de riqueza que provocó dando lugar a un auténtico desmelenamiento. Parte de lo que ha ocurrido después de la entrada del euro fue culpa del segundo gobierno de Aznar por no haber usado la oportunidad de eliminar el dinero negro a finales del 2001 (Dinero negro) y por no haber estallido la burbuja inmobiliaria ya en 2003 lo que hubiera originado una pequeña recesión pasajera y al mismo tiempo hubiera prevenido la actual recesión/ depresión. No dudo que si hubiera ganado las elecciones del 2004, Rajoy (Rato) no hubieron tardado en tomar las medidas oportunas. La victoria de Zapatero en 2004 y el nombramiento de Solbes para regir la economía no solamente frustraban esta posibilidad sino llevó al país a un camino de euforia y autocomplacencia con desastrosos resultados.
Es una ironía del destino que un hombre llamado Zapatero será recordado por haber convertido España otra vez en un país de alpargatas.
© 2/2009
Volver a POLÉMICA