ENCUESTAS SOBRE LA DEMOCRACIA

Durante los meses de Julio y Agosto el periódico "El Mundo" ha hecho una serie de encuestas bajo el título genérico "Chequeo a 30 años de Democracia". Cómo ya me había ocurrido con otras encuestas político-sociológicas (LOS ESPAÑOLES Y LAS ENCUESTAS) me he maravillado de las muchos contradicciones en las respuestas. En una encuesta sobre los partidos políticos no tuve nada que objetar a la contestación a la mayoría de las preguntas pero hay uno en donde se nota una enorme confusión mental. En la pregunta se pide situar los partidos ideológicamente en una escala de 1 a 10, siendo 1 la extrema izquierda y 10 la extrema derecha. Está claro que el centro político coincide aritméticamente con el 5,5. No es sorprendente que los encuestados sitúan al PP ligeramente en el centro-derecha con una puntuación de 6,24, o sea 0,74 puntos por encima del 5,5. Lógicamente colocan al PSOE en el centro-izquierda con el 4,45, o sea 1,05 puntos por debajo del 5,5%. Es interesante que el PP sea considerado más cercano al centro que el PSOE hasta para los propios votantes socialistas y que nadie considera el PP un partido de extrema derecha por mucho propaganda socialista en este sentido (es posible que no sea así si los encuestados erróneamente piensan que el centro está situado en el 5). Donde las respuestas toman un claro aspecto surrealista es en relación con la ideología de CiU, PNV y CC, partidos claramente democristianos y bastante más conservadores que el PP, que sorprendentemente sean considerados como situado a la izquierda del PSOE. Parece que los encuestados piensen de que si el nacionalismo español es considerado más bien de derechas entonces por contraposición el nacionalismo periférico debe de ser cosa de izquierdas. Una idea quizás reforzada por el juego que los partidos en cuestión hagan con cierta frecuencia a favor de partidos nacionalistas de extrema izquierda como ERC o la ilegal Batasuna, sin que la gente se de cuenta que la coincidencia está en el nacionalismo y no en el izquierdismo. 

En lo que se refiere al terrorismo etarra, la mayoría de los votantes tanto socialistas (76,3%) como populares (59,1%) están de acuerdo en que haya que negociar un nuevo Pacto Antiterrorista entre todos los partidos en vez de restaurar la vigencia del actual. Un sorprendente cambio de actitud ya que hace solamente un año el 80% estaba a favor de restaurar el actual. No se si este cambio de opinión es fruto de la ingenuidad, el olvido o el desconocimiento, pero parece que la mayoría en cuestión no se dé cuenta que entre "todos los partidos" están IU, EA, PNV y ERC que estaban, y siguen estando, contra la vigente LEY DE PARTIDOS y si hubiera sido por ellos Batasuna, el brazo político de ETA, seguiría  siendo un partido legal con representación parlamentaria. ¿Que "Pacto Antiterrorista" se pudiera negociar con semejantes socios? 

Hay dos encuestas, uno sobre el terrorismo y otra sobre la Guerra de Irak, de alguna forma relacionadas. En la primera a la pregunta:"¿ Considera  que el riesgo de un nuevo atentado islamista es mayor, menor o igual que antes del 11-M?", nada menos que el 73,5% considera que sea igual (54,3) o mayor (19,2), (el director del CNI considera que la amenaza islamista es ahora mayor). No obstante, en la otra encuesta, posterior, el 55,5% considera que el 11-M no se hubiera producido si España no hubiera participado en la (pos) Guerra de Irak. Aparte de que la propia sentencia sobre el 11-M descartara completamente cualquier relación entre Guerra y Atentado, parece que la gran mayoría del 73,5% antes mencionado se ha hecho una paja mental con los dos asuntos. Porque una de dos, o el 11-M era "culpa" de la política de Aznar y entonces el riesgo de un nuevo atentado tendría que ser ahora mucho menor, o no tenía nada que ver - aceptando que era un acto de la guerra que los islamistas han declarado a Occidente-, y entonces sí el riesgo sería igual o mayor. Aquí vemos los efectos esquizofrénicos del agitprop socialista de los últimos años. 

La encuesta sobre amnistía y memoria histórica demuestra como la redacción de las preguntas puede influir en las respuestas. La pregunta sobre si la recién aprobada Ley de Memoria Histórica hacía justicia a las victimas de la II República fue contestada de forma negativa tanto por el 54,9% de votantes populares como comunistas. Una coincidencia sospechosa y casi surrealista. Solamente hay una explicación posible, los dos grupos se referían a etapas distintas de la II República. Los populares a la republicana-socialista de 1931/33, el semestre frentepopulista del ´36 y el periodo de la Guerra Civil con una república cada vez más sovietizada; los comunistas a la centro-derecha de noviembre 1933 a febrero 1936 y su supresión de la "Revolución de Octubre" (1934), el fracasado intento de golpe de Estado por parte de la izquierda revolucionaria.

En la encuesta sobre las lenguas cooficiales, solamente el 42,3% de las respuestas a la pregunta más general consideran que éstas estén en una posición privilegiada frente al castellano, o dicho de forma menos tortuosa que el castellano está siendo discriminado. Parece que esto fue el resultado de un ataque pasajero de lo "políticamente correcto" de muchos socialistas ya que en las repuestas a preguntas más específicas lo refutaron completamente y quedó claro que la inmensa mayoría de los encuestados estaba dividida entre la exigencia a un bilingüismo real en las CCAA con idioma coofical, o dar preferencia al castellano. Con porcentajes de hasta un 80% entre las dos posiciones. Esto ya se intuía de antemano y la encuesta fallaba por no dar también los resultados parciales en las CCAA aludidas, ya que el problema lingüístico solamente tiene solución real si la suma de aquellas dos posiciones es también mayoritaria en ellas. 

Hay una encuesta sobre medios de comunicación que es una auténtica perla del despropósito. Por un lado el 49% considera que los medios hayan mostrado su independencia en los grandes acontecimientos, pero una vez dicho otra vez lo políticamente correcto los encuestados se sueltan el pelo y el 75,6% cree que los medios estan al servicio del Gobierno de turno según los favores recibidos, el 75,7% que estan al servicio de los intereses económicos de sus dueños y el 84,4% que estan solamente ansiosos de conseguir sus audiencias; está claro que más o menos la mitad de los que consideran a los medios como entes independientes tienen un extraño concepto de la independencia ya que para ellos puede incluir el partidismo político y los intereses económicos. 

Para terminar, unas observaciones relacionadas con la encuesta sobre "La ley electoral". En esta encuesta se pide opiniones sobre cambios del sistema electoral que no han sido públicamente debatidos y de los cuales los encuestados no entienden bien sus implicaciones. Las opciones eran: 1. Un diputado por cada distrito 2. Una lista por provincia como ahora 3. Un sistema de doble voto (provincial y nacional). Las respuestas a favor fueron respectivamente el 16,7%, el 28,9% y el 38,2%. Cuando se habla de un diputado por distrito (circunscripción) hay que explicar muy bien que estamos hablando de un sistema mayoritario puro que favorecerá todavía más a los grandes partidos que el actual, además de a los partidos nacionalistas, mientras que el doble voto llevará en la provincia al voto útil. El 77,3% quiere poner límites al nacionalismo estableciendo un mínimo de votos (presumo que se refieren a un porcentaje mínimo de votos) para tener representación en el Congreso. Si se estableciera el mismo 3% ahora aplicable en las provincias la representación parlamentaria se quedaría limitada a 4 partidos: PSOE, PP, IU y CiU, y a 3 si CiU perdiera solamente el 3% de sus votantes. En LA POLÉMICA SOBRE LA REFORMA ELECTORAL he considerado todas las variantes posibles y además la preocupante posibilidad de que en este caso todas los pequeñas partidos nacionalistas se juntaron en una Alianza Electoral (nacionalista) lo que tendría efectos nefastos..Por otra parte, el doble voto es innecesaria - se puede perfectamente sumar los votos obtenidos por un partido en todas las provincias y considerarlos la "lista nacional" -, aparte de promover a un cierto fraude electoral ya que en el ámbito provincial primaría el voto útil. Estoy de acuerdo con Rosa Díez en aumentar el número de diputados a 400, pero no con el sistema que proponga. Prefiero 200 escaños según circunscripciones mayoritarios, lo que daría por una vez a todos los votantes su propio representante, y 200 escaños adjudicados proporcionalmente según la suma de todos los votos obtenidos en las 200 circunscripciones. Para más detalles vea: Reforma sistema electoral. (5/2000)  

 

Volver a Þ POLÉMICA

Ó9/2008