DE MAQUILLAJE, CACHONDEO, PERJURIO Y MONTESQUIEU.
| Reforma judicial | Indultos | Perjurio | UMontesquieu | Resultados |
Llama la atención que el primer Gobierno Aznar, cuando gobernaba en minoría, tuvo más iniciativa, y se mostraba más activo y combativo, que ahora disfrutando de una mayoría absoluta. Tanto miedo tienen a que la oposición les pueda acusar de aplicar el rodillo - ya sabemos lo del ladrón y su condición - que la actitud del Gobierno, en su afán de llegar a más y más consensos, se convierte cada vez más en una auténtica bajada de pantalones con el lógico resultado de quedarse con el culo al aire. Si no, analicemos un poco lo que ha pasado con el consenso sobre la Reforma Judicial. Los aspectos principales de la reforma en cuestión debieran ser, por positivos, totalmente admisibles por parte de todos los partidos de la oposición, y lo son, menos para el PSOE que buscaba, como siempre, su contrapartida exigiendo un cambio total en la reforma que el Gobierno quiso hacer de la Ley de 1985 sobre la forma de elección de los consejeros del Consejo del Poder Judicial. ¿Y qué hizo el Gobierno frente a tal atropello?; ¿darle al PSOE con la puerta en las narices, para que una vez aprobada la reforma judicial éste tratase de explicar a su electorado el por qué de su negativo a votar a favor de una reforma a todas luces positiva? ¡Ni hablar! Al contrario, haciendo dejación de los principios que supuestamente han defendidos durante los últimos años, se rindieron sumisamente a los servidores del "Gran Hermano" (un extraño híbrido llamado Felipe Polanco) y aceptaron el consenso vaciando la reforma de la elección del Consejo del Poder Judicial de todo su contenido. ¿En qué consiste el consenso? En cambiar el concepto original de la elección de 12 consejeros por parte de los propios jueces (la mitad por parte de las asociaciones proporcionalmente a su afiliación, la otra mitad por parte de los jueces no afiliados) a un sistema por el cual, de la misma forma, los jueces propondrán 36 "candidatos" para que después el Parlamento elija entre ellos. Un auténtico maquillaje en la mejor tradición de Max Factor. Hubiera sido otra cosa si hubieran añadido que el Parlamento eligiera de entre los 36 "candidatos, 12 Consejeros
¡al azar! Entonces sí se hubiera solventado la acusación de corporativismo, siempre inherente a la elección de los Consejeros por los propios jueces (ver, para un sistema neutral y equitativo: Reforma del Poder Judicial). Pero sin este añadido, no cambia absolutamente nada. Como no se puede llegar a la mayoría de tres quintos sin la concurrencia del PSOE, estos van a insistir en proponer sus 5 consejeros más afines, o sea el mismo sistema de cuotas de antes, ya que frente a esta posición de fuerza el PP lógicamente no va hacer de "Quijote" y no va a tener más remedio que hacer lo mismo para no entregar el control del Consejo otra vez a los felipistas. No es sorprendente el alborozo de "Jueces para la Democracia" (tan progres y tan apiñados al PSOE), ya que, de haber llegado a colocar quizás un consejero si la elección hubiera dependido de los jueces, ahora ven sus posibilidades de repente multiplicadas por 3 o 4.Para mayor inri, hubo que incluir también un trato especial para Barrionuevo y Vera - no importan los desmentidos, la coincidencia es demasiado evidente- para que los pobrecitos no tuvieran que pasar el "estigma" de pasar ninguna noche más en la cárcel. Un auténtico cachondeo, pero esta vez no por parte de la Justicia sino por parte de Instituciones Penitenciarias, o sea del Gobierno. Rubalcaba (el principal representante de la vieja guardia en la nueva cúpula del PSOE) tuve que emplearse a fondo en este asunto para evitar que Barrionuevo y Vera se cabreasen definitivamente y empezaran a tirar de la manta acusando a los máximos responsables del GAL y de tantos otras crímenes y corruptelas. Los mismos responsables que, cuando tuvieron que acudir a los respectivos pleitos como testigos, mintieron como bellacos (o como ¿Belloch?) cometiendo perjurio con un descaro asombroso.
¡Lo que vale prestar juramento para defender la Constitución! (Parece que Dios no les ha exigido nada, quizás está dejando el castigo al diablo, porque el responsable principal se parece cada vez más al retrato de Dorian Gray).Lo del perjurio en España es verdaderamente sorprendente; hay abogados con mucho experiencia que están convencidos que la inmensa mayoría de los testigos mienten por sistema y vicio, y no recuerdan un perjuro que haya sido acusado de oficio por la Fiscalía del Estado. En otros países europeos la consideración y el castigo del perjurio son diametralmente opuestos a las de España. En Inglaterra, por ejemplo, el perjurio es considerado como un ataque frontal a la línea de flotación de la Justicia, y, por lo tanto, es considerado como un delito de extrema gravedad y castigado en consecuencia. Existe también un paralelismo político; mentir a la Cámara de los Comunes es considerado como el peor delito político y lleva al ostracismo absoluto. Comparemos el caso de Belloch, que mintió descaradamente al Congreso de Diputados sobre la supuesta extradición de Roldán negociada con el Gobierno de Laos, y que al final demostró ser un burdo engaño, con el de Profumo (en Inglaterra), que mintió a la Cámara de los Comunes sobre sus relaciones sexuales con la prostituta de lujo Christine Keeler (1963); a aquel no le pasó absolutamente nada, éste tuve que dimitir del Gobierno, dejar su escaño parlamentario, y se convirtió en un paria político/social.
De todas formas, el trato exageradamente privilegiado dado a Barrionuevo (ex-carlista y ex-vicesecretario-general del SEU (sic) convertido en Ministro del Interior
¡socialista! ) y Vera, no tiene demasiada importancia. No hay que olvidar que todavía tienen varios pleitos pendientes y, por mucho que el meloso Bono ya haya sugerido el indulto para todos, bajo el lema de mirar al futuro, una vez condenados no hay que pensar que el Gobierno les va a indultar ad infinitum. Lo verdaderamente preocupante es el consenso sobre la forma de elección del Consejo del Poder Judicial. Cuando hace ya muchos años Guerra proclamó la muerte de "Montesquieu" - una observación tan antidemocrático, que debiera haberle descalificado como político para siempre - no llamó desgraciadamente mucho la atención, probablemente porque no solamente el gran público, sino también la mayoría de los Diputados, exclamaron: Monte ¿quién?, y se quedaron tan panchos. Los que sí entendieron de qué hablaba Guerra tuvieran la esperanza de que, con el tiempo otros, en un futuro más o menos lejano, rectificarían tanto despotismo. Vana esperanza, Montesquieu, por lo menos en España, está muerto y enterrado.ã 6/2001
Nota: Los augurios del principio del artículo se están cumpliendo con una exactitud asombrosa. Las elecciones de los 36 candidatos aspirantes han dado los siguientes resultados: 14 por parte de la APM ( por mucho la asociación mayoritaria entre los afiliados), 5 por parte de la Asociación Francisco de Vitoria (moderada), 5 por parte de la JPD( progresistas) y 12 por parte de los no afiliados. Si la elección posterior hubiera sido equilibrada, las 12 plazas que deben ser ocupadas por jueces, se hubieran divididas de la siguiente forma: 5 para la APM,4 para los no afiliados, y 3 entre las otras dos asociaciones según el número de sus afiliados (creo que en este caso 2 hubieron caído a favor de "Francisco de Vitoria y solamente 1 a favor del JPD). El resultado verdadero demuestra claramente que el nuevo sistema no haya cambiado de ninguna forma la politización del sistema anterior. El consenso entre los dos partidos mayoritarios ha dado lugar al siguiente resultado : 6 de la APM (PP, una sobre representación de casi un 20%),3 de los no afiliados( divididos entre los 2 partidos, uno PP, uno PSOE y uno de consenso; con una infra-representación del 25%), 3 del JPD (PSOE, con una sobre representación del ¡200%!), mientras que los moderados se han quedado sin ninguno. Como era de prever las otras 8 plazas, a elegir directamente por el Congreso y el Senado, han sido divididos según los más estrictos criterios partidistas.
24/7/2001
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