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VIVIR DEL CUENTO Y A COSTE DEL CONTRIBUYENTE.
Muchos se habrán sorprendido durante el último lustro de
la entrega total de la gente del cine a Zapatero, de su adoración y hasta
adulación al hombre del talante, como si casi todos - salvo algunas honrosas
excepciones -, fueran militantes socialistas de toda la vida. Solamente hemos
empezado a entenderlo cuando nos hemos dado cuenta de la realidad financiera del
cine español y que casi toda su gente trabaja y come gracias a la benevolencia
del hombre de la ceja; y ya sabemos que no se juega con las cosas de
comer. Hace poco salió a la luz que el subsidio al cine, unos 82
millones de euros, es superior a los ingresos por taquilla de todas las
películas españoles. Además, de esta taquilla de 80 millones solamente la
cuarta parte corresponde a la película como tal y el resto va a su
distribución y exhibición. Pero esto no es todo, a los 82 millones de subsidio
hay que añadir 20 o 30 millones que viene de parte de TVE como participación
en la producción , o sea una participación que también viene financiada por el
erario público. Parece que ya quieren obligar a las televisiones privadas a
aportar sus granos de arena. Sumando, sumando, podemos decir que el total de los
subsidios y aportaciones oficiales o semioficiales significan el 85% de
los ingresos del cine español. Como el otro 15% se lo llevan las pocas
películas que tienen éxito, los ingresos de la inmensa mayoría de las
películas provienen exclusivamente del erario público. La realidad del cine español es vergonzosa. El año pasado
se produjeron, grosso modo, 170 películas de los cuales unas 45 no fueron
distribuidas y otras 25 solamente tuvieron 100 espectadores. No hay más
información pero podemos pensar que la inmensa mayoría de las demás,
probablemente 90, también se quedaron bajo mínimos sin llegar a más de 10.000
espectadores. Un cineasta de prestigio defendió el sistema con la observación
de que todos los años se hicieron 6 o 7 películas muy buenas. No se lo que
pretendía decir con esto. ¿Que hay que hacer muchas malas para que salgan
algunas buenas? Creo más bien que hay que llegar a la conclusión de que hay
mucha gente que se gana bien la vida con un falta total de talento y mérito.
Todo les sale fácil a las productoras; presentan un guión y un presupuesto inflado - si la
historia trata de la Guerra Civil según los canones de la Memoria Histórica,
miel sobre hojuelas -, les dan el subsidio, se ocupan de producir la película
por menos, sin importarles mucho la calidad, y ya tienen su beneficio asegurado.
Todo esto en imitación perfecta del sistema introducido por Tito en la
Yugoslavia del pasado y que tuvo nefastas consecuencias. Los subsidios siempre
terminan por joderlo todo. Si un futuro gobierno lo aboliese, la industria
cinematográfica española se hundiría sin remedio. Por cierto, las 170
películas producidas el año pasado convierten a España en la mayor productora
mundial por población. Asombroso. La nueva ministra de cultura, ex presidenta de la Academia y
por lo tanto juez y parte, ha aumentado para alegría de los suyos el subsidio
en 8 millones asegurándose de esta forma la servil adulación de los cineastas
al gran macho interplanetario. Una forma de vender el alma al
Mefistófeles "cejacircunfleja". Hay algo profundamente inmoral en que el gobierno, por
razones partidistas, financia con el dinero de todos los contribuyentes a
películas que estos mismos contribuyentes no pueden ni ver en pintura. Volver a
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6/2009