CATALUÑA: LUCHA ENTRE APRENDICES DE BRUJO
Durante la larga precampaña de las elecciones autonómicas catalanas, para no hablar de la campaña electoral misma, los lideres de los dos principales partidos, Mas y Maragall, han librado una intensa pugna para ver quien era más catalanista, quien prometía y exigía más autogobierno, quien era más federalista o hasta confederalista. Igual que tantos aprendices de brujo inexpertos que pensaban que echando más y más ingredientes a la caldera lograrían mejorar el brebaje mágico resultante y se encontraron con la desagradable sorpresa de una violenta explosión que les dejaba malheridos y en pelota, también los dos aprendices de brujo/político en cuestión han logrado, inconscientemente, crear un cóctel tan potente, tan explosivo, que han salido magullados y con sus vergüenzas a la vista de todos.
Cuando el President Pujol anunciaba su retirada había muchos que pensaron que en el futuro se le echará de menos, no obstante sus muchos errores. Uno de los peores fue la selección de su sucesor, un auténtico ejercicio mediático fallido. Ser más guapo y más alto, ser a lo sumo Mas, no implica, por lo menos en este caso, ser más listo sino mucho menos. Por otra parte, Maragall, vástago del catalanismo de izquierdas, está en su madurez volviendo a sus orígenes familiares y ha convertido - por lo menos por el momento y hasta que los militantes lo permitan - el PSC de sucursal federada del PSOE en Cataluña en un partido catalán/socialista, algo así como un "Partido Libre Asociado" (sic) al PSOE, a sea una especie de plan Maragall partidista. A los dos les ha salido el tiro por la culata o, si prefieren, a la catalana. La noche electoral nos ofreció el increíble espectáculo de dos lideres políticos cada uno apuntándose la victoria - uno por escaños, el otro por votos - obviando, como si no tuviera la más mínima importancia, el hecho que los dos habían perdido nada menos que 10 escañas o sea más del 20% de su caudal anterior. ¡Toma huevos!,diría Trillo.
Sin unas encuestas sobre el cambio de voto de antiguos votantes de CiU y del PSOE (corregido por el aumento de participación electoral) es muy difícil saber exactamente en que dirección se ha movido el voto, pero grosso modo podemos intuirlo. Lo más significativo sea probablemente el hecho que Carod Rovira, el líder/führer de ERC, se haya limitado en su campaña en apuntar que su partido es más nacionalista (¡independista! a secas) que el CiU y más izquierdista que el PSOE, y que por otra parte Piqué se ha apuntado a un catalanismo burgués moderado, defensor del Estatuto, y que ICV ha hecho, por lo menos aparentemente, otro tanto por la izquierda. Podemos deducir entonces que el CiU ha perdido votos y escaños por su lado más moderado en beneficio del PP y por su lado más radical e izquierdista a favor del ERC (sin duda una buena parte de sus "Juventudes", que siempre han sido mucho más radicales que CiU como tal). Por su parte el PSOE ha perdido votos y escaños por su lado más catalanista e izquierdista en beneficio del ERC y por su lado más "españolista" e izquierdista a favor de ICV (más o menos al 50%).
Es interesante observar que ERC, una especie de Batasuna catalán pacifista, por lo menos en las formas, ha logrado atraer un porcentaje de voto muy similar a lo que logró HB en sus mejores tiempos, lo que puede indicar que haya llegado ya a su techo electoral. A primera vista ERC es socio imprescindible para cualquier coalición de gobierno sea nacionalista (con CiU) o nacionalista/izquierdista con el PSOE e ICV. Entrar en coalición con el ERC sería tanto para Mas como para Maragall convertirse en Fausto; terminarían por perder su alma político y hacer un daño casi irreparable a sus respectivos partidos. Lo más sensato para ambos sería moderar sus posiciones y pactar una "Gran Alianza". Desgraciadamente los dos quieren ser President, y están perfectamente dispuestos a sacrificar el interés de Cataluña a su ambición personal.
Convertir ERC en el arbitro de la política catalana tendrá consecuencias nefastas para Cataluña. Ya que no obstante ser en cualquier coalición el socio minoritaria tendrá el enorme poder de crear crisis de gobierno y cambiar de aliado si sus dictados no obtienen la respuesta exigida, si no al 100% por lo menos en gran parte. No hay duda que con Carod Rovira detrás (con la sartén por el mango) Mas o Maragall, poco importa, se convertirán en entusiastas defensores si no de la independencia total pero si en algo muy parecido al plan Ibarretxe, tan defendido y aplaudido por aquel.
El catalanismo se base en mitos, fantasías y burdas manipulaciones históricas muy parecidas a los de Arana en las Vascongadas. No muy sorprendente ya que Arana fundó el nacionalismo vasco después de una larga estancia en Barcelona. Tan parecidos son que si no fuese por el hecho diferencial de ETA, los dos nacionalismos hubieron sido considerados hace ya años como auténticos clones. Existe en ambos casos el mito de la prohibición de su idioma, cuando eran justamente la aristocracia y la burguesía vasco y catalán que despreciaron su propio lengua vernácula como poco culta. En ambos territorios el uso del castellano por las clases dominantes es anterior a los Reyes Católicos cuando en Europa el castellano se convirtió ya poco a poco en el lenguaje político por excelencia mucho antes que el francés o el inglés. Además la burguesía catalana tenía siempre muy claro la importancia del castellano para la industria y las finanzas en relación con el mercado "español" y el comercio con las colonias. Contrario a la idea que los españoles se han formado gracias a la incesante propaganda catalanista y el victimismo de Pujol, la burguesía catalana del siglo XIX nunca fue nacionalista, laica, liberal y moderno sino ultra católica, reaccionaria y proteccionista, y que no se apuntó al carlismo desde el principio fue simplemente porqué la prevista desamortización de los liberales les iba a dar pingües beneficios. Odiaban al republicanismo y se apuntaron con gran entusiasmo a la Restauración que les trajo la vuelta al orden y el tan anhelado proteccionismo. Solamente con la crisis del 98 la burguesía catalana "descubrió" su nacionalismo catalán cuando, por culpa de la pérdida de los mercados coloniales, el régimen centralista se convirtió en un estorbo para sus intereses comerciales. El descubrimiento duro poco; los intereses mercantiles llevaron a la burguesía catalana a apoyar a Maura, a Primo de Rivera y a financiar parcialmente el 18 de Julio. Cuando hace poco Jiménez de Praga manifestó que durante los años 60 Franco fue aplaudido en Cataluña más que en ninguna parte - una observación muy criticada - no dijo nada más que la pura verdad. No fueron los "castellanos dictatoriales" que sometieron a Cataluña sino media Cataluña sometió a la otra media. Por otra parte el separatismo catalán de Companys ( Esquerra Republicana de Catalunya) era un invento puramente izquierdista, mas revolucionario y clasista que nacionalista. Pensaban que en una Cataluña independiente la revolución era más viable que en España.
Para las clases medias catalanas Cataluña era la patria y España la nación; para la izquierda catalana Cataluña era la revolución y España el enemigo,
CiU ha sido desde su principios el partido de clases medias catalanas; monárquico, católico y esencialmente conservador. Fiel colaborador de los gobiernos nacionales - especialmente de los gobiernos minoritarios - pero siempre con reparos. Reparos de victimismo, reparos de contrapartidas - la pela es la pela - y un fuerte tufo de insolidaridad. Pujol ha sido en esencia un prestidigitador maquiavélico - en la mejor tradición de Fernando de Aragón, el ¡Príncipe! - un ventajista jugando un largo partido de póquer con los sucesivos gobiernos nacionales, tirando faroles por doquier pero siempre saliendo de la mano a tiempo para no quedarse al descubierto, o si prefieren, tensando la cuerda teniendo infinito cuidado de no romperla. Sus ambiguos amagos de "separatismo" han tenido siempre como único fin sacar más ventajes para Cataluña, o mejor dicho para las clases medias catalanas incluyendo sin duda a su propia familia. Todo esto en la mejor tradición de la Lliga Regionalista de Cambó. Amagar y no dar. Sin duda un juego político licito, sin duda insolidario, y sin duda bastante inmoral. No obstante como actor político Pujol se merece, también sin duda, un Oscar, un Goya o, porqué no, un "Cambó". El problema para su sucesor, Arturo Mas, es que para ventajista hace falta mucho talento y en su ausencia el aprendiz de ventajista se convierte rápidamente en un vulgar fullero que tarde o temprano - en su caso más bien temprano - se queda al descubierto.
Por otra parte el PSOE han hecho en Cataluña siempre una política zigzagueante muy parecido a la que durante tantos años han propagado en el País Vasco (vea: Zigzag); compañeros de viaje de los nacionalismos cuando están en la oposición - para joder al estado liberal - cambiando rápidamente a posiciones jacobinas cuando lleguen al poder. Como ahora están en la oposición no es sorprendente que Zapatero -espoleado por la vieja guardia de su partido - ha liderado la aprobación del PSOE a una coalición entre el PSC y ERC con el argumento de que será bueno para España (sic) y que a Aznar hay que "cantarle la barquilla" ( la repuesta de Aznar bien podía ser recordarle lo de "cantar mal y porfiar"). Ya veremos lo que esta decisión dará de si; igual a Carod le divierta más poder manipular a Mas que a Maragall. Adelantarse a los acontecimientos y quitarse la máscara antes del tiempo es siempre mala política; por una parte da a Carod la oportunidad de "venderse" al mejor postor y de aumentar enormemente la apuesta, de otra parte deja al PSOE en paños menores en el caso de que ERC prefiera aliarse con el CiU ya que Maragall ya no pueda acusar a Mas de ir por el camino de la radicalización. Ser o también ser gilipollas (o sea: al cuadrado). Tanto el PSC/PSOE como CiU se están metiendo en un berenjenal de mucho cuidado donde hagan lo que hagan tienen todas las de perder. A las clases medias catalanes que forman la espina dorsal del CiU no les gustan las aventuras; ya han visto donde la loca aventura de Arzalluz e Ibarretxe está llevando al País Vasco en donde la inversión extranjera y nacional ha bajado nada menos que un 81% en los últimos tres años. Conocen perfectamente su dependencia del mercado español para sus productos y sus beneficios. Uno cosa es admirar el toreo de salón de Pujol otra bien distinta es que te coga el toro. Por otro lado la inmensa mayoría de los votantes del PSC son "migrantes" andaluces y sus descendientes y por lo tanto ajenos y contrarios a cualquier forma de separatismo.
Es verdad que en situaciones más o menos normales los votantes obran de forma casi visceral muy condicionados por sus antecedentes familiares y de clase, convirtiendo su adhesión a un partido político en algo parecido a una fe religiosa. Pero en situaciones anormales cuando los votantes empiezan a tener la impresión de que su partido pretende meterles en la huerta, pueden repentinamente dejar de comportarse como ovejas y cambiar diametralmente de inclinación. Es muy posible que el momento para que esto suceda haya llegado. Si es así, el PP puede encontrarse en las próximas elecciones generales con un insospechado caudal de votantes, tanto en Cataluña como en el País Vasco, hartos ya de aventuras estrafalarias sin sentido y contrarias a sus intereses reales y su bienestar.
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Þ POLÉMICAã
11/2003