LAS MANIFESTACIONES ANTISISTEMA Y LA HISTORIA
El 15M ha tenido un enorme impacto e imitadores por doquier. En el principio fueron movimientos de jóvenes, y no tan jóvenes, frustrados ("indignados") por la crisis económica, el paro y la corrupción de los políticos con lo que debiera de haber sido una protesta contra los gobiernos, principales responsables de no haber evitado el sobrecalentamiento de la economía. Muy al contrario, los principales atacados fueron los bancos. Algo sin sentido ya que los bancos son instituciones financieros indispensables en economías modernas y avanzadas. Otra cosa son los banqueros que, en gran parte por una total falta de supervisión por parte de los bancos centrales y las agencias reguladores, y, peor todavía, animados por aquellos con una política de liquidez abundante e intereses bajos, perdieron el sentido de la prudencia y llevaron sus entidades - en España más las cajas, que son el 50% del sistema financiero, que los bancos - a la quiebra y la insolvencia. Las cajas que a través de los últimos siglos han hecho un enorme servicio a la economía del país, hasta que con el estado de las autonomías cayeron en manos de políticos venales que con su amiguismo las arruinaron: AVES sin pasajeros, aeropuertos sin vuelos, y así ad nauseam. Lo repugnante es que toda esta gente ha salido de rositas, sin pagar por sus desmanes, y con indemnizaciones multimillonarias.
En Nueva York los imitadores del 15M se están manifestando en Wall Street contra los bancos, sin saber que los grandes bancos no tienen sus sedes allí. En Wall Street está ubicada principalmente la Bolsa. Los manifestantes no parecen darse cuenta que sin bancos, sin sistema financiero, regresaríamos en pocas semanas a un sistema de trueque que nos volvería a tiempos primitivos. Es curioso como el movimiento en cuestión, un auténtico ejemplo de insurrección civil con sus manifestaciones no autorizados, su ocupación de lugares públicos - acampadas incluidas - y su interrupción del tráfico, su violencia contra la policía, su abierto anti judaísmo, no recibe ninguna condena por parte de los medios de comunicación izquierdistas; muy diferente a lo que ocurrió con los Teaparties que fueron violentamente criticados, no obstante la total ausencia de violencia, racismo, y ocupación de la vía pública en sus manifestaciones. Los propios manifestantes no tienen muy claro contra que estén protestando, ya que muchos de sus eslóganes son contradictorios y muy poco coherentes. Son considerados como anarquistas, pero su incapacidad para adaptarse a cualquier cambio económico y social, su insistencia en actitudes ultra izquierdistas desfasadas. su exigencia del gratis total, su añoranza de la sociedad niñera no obstante su clarísimo fracaso, les convierte en reaccionarios parecidos a los luditas, grupos organizados de artesanos ingleses, que durante el principio del siglo XIX se amotinaron y destrozaron la maquinaria de la nueva industria textil que, según ellos, estaba acabando con su tradicional medio de vida. Algo parecido ocurrió en España, especialmente en Cataluña.
Los 15M y "Occupy Wall Street" no entienden que su oposición total a limitar, racionalizar y controlar los gastos sociales - gastos que crecen un 8% anual, o sea un 5%, grosso modo, por encima de la tasa de inflación - resultaría en que éstos se volverían totalmente insolventes e insostenibles en los próximos 10 años, y se comerían todo el PIB en menos de 40. Lógicamente, mucho antes la sociedad del bienestar se habrá convertida en la sociedad del malestar, o del "noestar", con un colapso total de nuestra civilización actual. La mejor prueba es lo que está ocurriendo en Grecia, donde gran parte de la población se niega a aceptar la evidencia de que el país está cerca de la quiebra, y rechaza cualquier medida destinada a controlar el galopante déficit presupuestario. Parece sorprendente de que este rechazo haya aumentado por encima del 50% con el reciente pacto de la Unión Europea, ofreciendo a Grecia una quita - "corte de pelo" -del 50% de su deuda soberana, y prestamos adicionales, si se obligase a cortar el déficit a cero en los próximos años. La explicación del fuerte aumento de rechazo raya en el hecho de que a los manifestantes anti sistema, se ha juntada buena parte de la clase media, no dispuesto a aceptar ninguna quita, algo que le afecta directamente; más o menos el 50% de la deuda soberana está en manos de los bancos griegos, además de representar gran parte de los ahorros privados. Invertir en deuda de estado ha sido históricamente considerado como una inversión segura y sin riesgos. Cómo han cambiada las cosas en poco tiempo. Lo único seguro en la vida es que no hay nada seguro.
ã 11/2011
Volver a
POLÉMICA