EL DESCENSO AL ABISMO
Nuestro ínclito presidente, afamado maestro de economistas e ilustre político intergaláctico, nos sigue insistiendo con su característico énfasis vocal y gesticular que nuestra crisis es el resultado de la crisis económico internacional y si no hubiera sido por esto viviríamos en el mejor de los mundos. Ya sabemos que los malos políticos nunca admiten sus culpas y siempre las echan a los demás. La realidad es muy diferente. Sin crisis financiera internacional hubiéramos seguido en España en la felicidad zapatera temeraria durante uno o dos años más hasta que el estallido de una burbuja inmobiliaria todavía más grande nos hubiera llevado directamente a una depresión sin paliatorios. Por otra parte, hubiera sido mucho mejor para España si la crisis financiera se hubiera adelantada dos años ya que hubiéramos evitado el impacto de los dos años más desenfrenados del calentamiento inmobiliario. Justamente durante estos dos años nuestro genio universal se jactaba de la construcción como el motor económico del país mientras que ahora Zapatero, vaiveneando como siempre, critica con 5 años de retraso el modelo económico en que estamos metido. Unas de las pocas cosas en que Zapatero ha tenido razón - probablemente ha sido Sebastián que se lo haya sugerido - fue la necesidad de suprimir la desgravación fiscal para la compra de las viviendas. Mejor dicho, esta desgravación no debiera haber existido nunca ya que los subsidios siempre terminan por desvirtuar el mercado. Su existencia desde los años 60 aumentó desproporcionadamente la demanda, parcialmente porque muchos consideraban que si ellos no comprasen iban a financiar indirectamente a los demás con sus impuestos. Desde entonces, en promedio, la demanda ha sido casi siempre superior a la oferta dando lugar a un continuo aumento de los precios inmobiliarios muy por encima de la economía del país. Además, con tanta propiedad privada y una ley de arrendamiento desfasada que desincentiva a los arrendatarios, los alquileres a partir de 1964 también han estado muy por encima de su nivel lógico. En Europa occidental y nórdica donde la propiedad privada individual no llega al 50% y donde no hay desgravaciones fiscales, la situación es muy diferente. Como la demanda mayoritaria proviene no de compradores privados sino de inmobiliarias e inversores dedicados al alquiler, y como estas entidades saben perfectamente los precios de los alquileres que pueden cobrar y por lo tanto a que precios pueden comprar o construir, la repercusión del precio de los solares sobre obra terminado no es de más de un 20%.Como es lógico esta exigencia se propaga por todo el mercado. Comparemos esta repercusión con la del 60-70% que ha sido habitual en España en los últimos años de la burbuja inmobiliaria y comprendemos porqué los precios de la vivienda en Berlín, Bruselas y otros grandes ciudades europeas son entre un tercio y la mitad de los precios en Madrid. En Berlín Mittel (el centro de la ciudad) se puede comprar a €1500-2000 m². No es sorprendente entonces que los alquileres también son más bajos que en Madrid y otras ciudades españolas.
Ya hay voces que proclaman que en varios países europeos y en Estados Unidos ya hay signos de recuperación y que la recesión está a punto de terminar, no obstante de que en varios de estos países el paro sigue aumentando. Todo es relativo y si la definición de una recesión es la caída del PIB durante tres trimestres consecutivos entonces el fin de la recesión debiera ser una alza, o por lo menos una ausencia de caída, del PIB también durante tres trimestres seguidos y esto no es verdad en ninguno de los países indicados. Además, un crecimiento de un 0,1 o 0,2% por trimestre sobre una base entre un 5 y un 10% más baja que hace 2 años resuelve más bien poco. Hay otra medida en términos cuantitativos como la tasa de disminución de la producción o del empleo, Por otra parte hay muchos economistas que consideran que la recuperación de los índices bursátiles es una clara señal de que estamos en el buen camino. Lo malo es que la Bolsa poco tiene que ver con la economía real (La Bolsa:¿economía virtual? ) y sigue pautas muy diferentes. El alza de las bolsas mundiales de más de un 50% en los últimos 6 meses en plena recesión se ha basado en la típica combinación de más demanda que oferta junto a bajos volúmenes de negociación. Cuando la bolsa a partir de 2007 bajó más de un 50%, los inversores previsores que habían vendido antes del crack entraron de nuevo en el mercado para comprar el doble de las acciones que anteriormente habían vendido. Al mismo tiempo la mayoría de los tenedores de acciones que habían visto descender sus cotizaciones y habían mantenido sus posiciones en la esperanza de mejores tiempos, no tenían ningún interés en vender - vender igualaría a aceptar unas pérdidas que no estaban dispuestos a asumir. La combinación de estos dos factores ha tenido el mismo efecto que en un mercado alcista por sobrecalentamiento: una euforia ilusoria. A esto podemos añadir una actitud psicológica bien conocido en el mercado que podemos llamar: "el síndrome de no querer perder el último tren".
Hubo un tiempo en que la Bolsa tenía una relación directa con la economía real ya que las compañías se financiaban allí con sus emisiones de acciones, o sea a través de un aumento de capital. Esto ha desaparecido en gran parte porque a los accionistas fuertes de las compañías, que en general ejercen el control con menos de un 10% del capital, no les interesa diluir su participación y aumentar el número de acciones en el mercado y prefieren que su compañía se financie a través de créditos bancarios. Financiarse a partir de deuda en vez de con ampliaciones de capital es contrario a la esencia misma del capitalismo. El hecho es que hace ya décadas el capitalismo ha sido reemplazado por el neocapitalismo, un bicho muy diferente. Mientras que aquel se ha basado siempre en la producción, la productividad y la competencia, éste se base principalmente en el apalancamiento y la especulación financiera y ya hemos visto a donde nos ha llevado. Hay algo obsceno, algo decadente, en el hecho de que un país presta más atención a la especulación bursátil que a la economía productiva. Es curioso que pocos se den cuenta que la Bolsa es simplemente una especie de enorme casino donde los más duchos ganan dinero y los demás terminan por perderlo; un gigantesco esquema Ponze - igual que el invento de Madoff-, donde unos ganan el dinero que otros pierdan. La única diferencia es que todos los jugadores son anónimos lo que disfraza la realidad.
El alza de la Bolsa
solamente tiene razón en China e India, y algún país asiático más, países
que han logrado reemplazar la contracción de sus exportaciones por un
considerable aumento de su consumo interior gracias al ahorro familiar
acumulado, y como resultado siguen teniendo un alto porcentaje de crecimiento
económico. En el mundo occidental un 15% máximo de alza bursátil hubiera sido
aceptable como adelanto a una ligera recuperación, pero cualquier alza en
España, con una economía cada vez peor, es de locos y totalmente ilusoria.
Estamos en plena "japonización" de nuestra economía. Japón entró a
principios de la década de los 90 en una recesión que los gobiernos sucesivos
trataron de resolver con un enorme aumento del gasto público dando lugar a un largo estancamiento
económico y, en los últimos años, en una depresión en toda regla con una
pérdida del 15% del PIB en los últimos dos años. En 15 años la deuda
pública ha alcanzado el 170% del PIB y esto con un paro muy bajo, que hace poco
alcanzó su máximo histórico de solamente el ¡6%!.
Hago la comparación con Japón porque también aquí el gobierno ha tratado de
estimular la economía con un aumento del gasto público dirigido a los servicios sociales,
el aumento de la duración del subsidio de paro y otros asuntos no productivos,
en vez de bajar impuestos y usar el aumento del gasto público como arma
principal para
resolver la morosidad encubierta de los ayuntamientos con los pymes - lo que,
juntamente con una reforma laboral, hubiera evitado la destrucción del empleo-
y para bajar impuestos con el fin de estimular el consumo y la creación
de empleo. El gasto público y el déficit son armas que pueden ser usados de
forma productiva muy contrario a lo que ha hecho Zapatero.
Tomamos como
ejemplo las más de 250.000 pymes que han tenido que cerrar en España y
comparamos la situación en Alemania donde han logrado evitarlo en gran parte
gracias a una imaginativa colaboración entre propietarios, sindicatos y
gobierno. Los primeros negociaron una bajada de sueldo de un 30% con sus
trabajadores contra una semana laboral temporal de 4 días, los sindicatos no
pusieron pegas y el gobierno, por su parte, daba un pequeño subsidio a los
trabajadores y además los libraba del pago de impuestos sobre la renta. De esta
forma los pymes siguen funcionando sin la pérdida de ningún trabajador - dos
hechos importantes para poder relanzar la economía - y el estado se ha ahorrado
cantidades ingentes en subsidios de paro a cambio de la cesión fiscal de unos
impuestos que de todas formas hubiera perdido. En España nada de esto hubiera
sido posible por la oposición frontal de los sindicatos que ya se han
convertido en una pesada carga para el país ya que con su oportunismo, su
enchufismo y su marxismo trasnochado impiden cualquier modernización. No
solamente les importa un bledo los parados sino exigen para los suyos,
escasamente un 10% de la fuerza laboral del país, la aplicación de unos
aumentos de sueldo previstos en convenios laborales suscritos en tiempos
diferentes.
El futuro de la economía española es muy negro. Hemos perdido cerca de un 8% del PIB -olvídense de las cifras oficiales - un déficit de más del 10%, una deuda pública que ya ha subido al 62% del PIB y una deuda empresarial y bancaria del casi el 200%. Solamente en los primeros 8 meses de este año la producción industrial ha caído un 26% más. Y para más INRI el Gobierno piensa subir tanto los impuestos directos como los especiales y el IVA. Podemos estar seguros que por cada punto del aumento del IVA el consumo caera en igual medida. Este gobierno hace todo a revés. En el 2004 debiera de haber tomado la decisión anti-cíclica de subir los impuestos y el IVA para enfriar una economía que ya demostraba señales de sobrecalentamiento. No nos hubiera salvado de la crisis pero la hubiera hecho mucho más llevadera y además hubiera creado un superávit importante, posibilitando a partir de 2007 un recorte de los impuestos directos e indirectos. Hacer lo contrario ahora es una medida pro-cíclica que solamente va a agravar la situación y aumentar todavía más la huida hacia la economía sumergida.
Creo que llegaremos en
el primer semestre del próximo año a un paro de 5 millones - la única
creación de empleo es por parte del gobierno que ha añadido 116.000
funcionarios más, solamente en lo que va de año -, más del 20% de la
población activa. Como todos los parámetros seguirán empeorando la Bolsa
tendrá en un plazo corto un nuevo crack, bajando posiblemente a niveles
inferiores del anterior donde va a languidecer durante mucho tiempo. Toquemos
fondo a finales del 2010 - cualquier caída llega a su fin -, pero que nadie
piense que a partir de allí vamos a crecer como antes. El ciclo actual no es
una V sino una
L.
Lo que significa que una vez tocado
fondo vamos a entrar en un largo periodo de estancamiento. Es verdad que el palo
horizontal de la L no será totalmente plano, habrá pequeños
porcentajes de crecimiento, pero una mejora de 0,1% a 0,2% por trimestre -
suficiente para declarar el fin de la recesión - implica que tardaremos 10
años en volver al PIB de 2006. Como históricamente no hay creación de empleo
a tasas de crecimiento inferiores al 2-2,5% anual podemos estar condenados a muchos
años con una tasa de paro de alrededor un 20% y la perdición de toda una
generación de jóvenes - los actuales de entre 18 y 25 años -, con un paro
cercano al 40%.
El mes pasado Zapatero se puso muy contento porque el
déficit por cuenta corriente del mes anterior había mejorado mucho. Esto hubiera
sido positivo si fuese el resultado de un considerable aumento de las
exportaciones, pero nada de esto, muy al contrario las exportaciones habían
bajado mucho y el dato "positivo" era el resultado de que las importaciones
habían bajado todavía más. Alegría de mentecatos. Con una economía que ya no es
la octava del mundo - si lo fuese alguna vez - sino la decimoquinta, y cada vez
menos competitiva - hemos bajado al trigésimo tercer lugar justamente delante de
Chipre -, la pregunta que nos debemos plantear es si podremos recuperar el nivel
de exportación de antaño. La industria netamente española tiene en general un
nivel tecnológico medio-bajo fácilmente igualable en muchos países emergentes a
costes muy inferiores, y es perfectamente posible que muchos clientes
extranjeros, perdidos durante la crisis, van a buscar en el futuro proveedores
más competitivos. Hace ya más de un año Zapatero puso énfasis en promover la
investigación tecnológica como medio para cambiar la economía basada demasiado
en el ladrillo. Era una idea pasajera porque en el presupuesto para el año
próximo se prevé un importante recorte en los fondos destinados para el
año en curso a tal fin con que a partir del uno de enero todo lo que se ha
avanzado en este año quedará en aguas de borrajas. La típica política
zigzagueante a que ya nos tiene acostumbrado.
Se ha reiterado hasta el tedio la necesidad de facilitar el
crédito bancario para estimular la economía sin que haya tenido el más
mínimo efecto. No es que los bancos no quieren sino que no pueden. Muy
contrario a la manifestación de Zapatero de que nuestro sistema bancario es el
mejor del mundo, este está en un situación continua de precariedad. Los balances de
parte de los bancos y de las Cajas de Ahorro son tan falsos como el
presupuesto de Solbes del año pasado y el de Salgado del presente; y esto por
la sencilla razón de que el Banco de España les haya permitido mantener sus
activos con la valoración de hace dos años y no con los precios de mercado
actuales. Gracias a esta dadivosidad las entidades en cuestión no están en
insolvencia técnica, pero me pregunto hasta cuando la situación es
sostenible.
Si la situación de por sí es muy grave, el gobierno parece estar dedicado con cada uno de sus decisiones de agravarlo todavía más. La política energética aumentará en los próximos años el recibo de la electricidad en casi un 50% lo que no ayuda mucho a la creación de pymes para reemplazar a todos los que han cerrado. La insistencia de la risueña Trini de aumentar la presión antitabaco introducido hace dos años y medio por Salgado (El anti-tabaquismo inquisitorial) y querer prohibir ya definitivamente el fumar en bares y restaurantes sin preocuparse de las inversiones que muchos propietarios hicieron para dividir sus locales en dos espacios, respectivamente para fumadores y no-fumadores. Quizás las asociaciones de los afectados debieran plantearse la posibilidad de presentar un recurso por daños y perjuicios contra el Ministerio de Sanidad en el caso de que la amenaza "trinitaria" se convierta en ley. De todas formas una ley como la contemplada podía implicar el cierre de entre 5000 y 10.000 establecimientos y, ¡hala!, más gente a la calle. ¿No hay nada mejor que hacer en plena crisis? Por ejemplo, podía meterse con el Presidente, con Rajoy y con muchos ministros y diputados que fuman en sus despachos como si la ley actual que han impuesto con su votos no fuera con ellos.
Algunos de los países
occidentales pretenden que para ellos la recesión ya ha terminado pero hay
voces en el mercado que lo consideran muy precipitado y, muy al contrario,
pronostican una doble bajada o sea no una
V sino una especie de W
con una ligera recuperación
seguido por una caída todavía más abrupta. No me sorprendería mucho ya que
no me deja de pasmar que en las reuniones de la G8 o la G20 siguen estando casi
todos los responsables de la crisis por comisión o omisión. Igual que gran
parte de los banqueros responsables de la casi quiebra de sus entidades siguen
en sus puestos repartiéndose buenos bonus. Es difícil repartir las culpas.
¿Son más responsables los políticos que dejaban que sus agencias reguladoras
se echaran una larguísima y dulce siesta, los bancos centrales con su política
de muy bajos intereses y un enorme exceso de liquidez; o muchos banqueros que se
aprovecharon de esta benevolencia y exceso para tomar riesgos temerarios? Ya
sabemos que la oportunidad crea el crimen. Por muchas acusaciones mutuas que ha
habido a ninguna de las partes conviene dejar que la sangre llegase al río. Dios
los cría y ellos se juntan. Ahora las autoridades financieras de muchas países
pretenden crear más agencias reguladoras, más supervisión, más leyes y
reglamentos para meter en cintura al sistema bancaria mundial. Pero la crisis no
ha sido el resultado de una falta de legislación y reglamentacíón, sino
simplemente de una casi criminal dejadez en su aplicación y supervisión. Más
leyes y más reglamentos no garantizan nada si no se llega a la conclusión que
haya que criminalizar ciertas conductas y prohibir todos los instrumentos
financieros tóxicos en forma de derivados y CDS, instrumentos que ni las
personas que los inventaron sepan explicar. Lo que han hecho un par de cientos de
banqueros es mucho más dañino de lo que hace un asesino en serie. Este afecta
a sus victimas, sus familias y allegados o sea a lo suma a 50 o 100 personas,
aquellos han afectado la vida de decenas de millones de personas, les ha dejado
en la ruina y hasta en la indigencia. Existe un cierto nivel de riesgo inherente
en las operaciones bancarias y mientras esto se queda dentro de ciertos limites
no hay nada que objetar, lo que no es de recibo son los riesgos temerarios y
dementes; estos hay que castigarlos al mismo nivel que los asesinatos. Los
banqueros en cuestión sabían perfectamente lo que estaban haciendo, sus
propios departamentos de riesgos les estaban advirtiendo hace años que iban por
mal camino,¿ Que fueron sus reacciones? ¡Chicos, el riesgo es bueno porque da
muchos beneficios y si no os gusta ya sabéis donde está la puerta! Si sabían
que tomando estos riesgos temerarios y criminales iban a dar con sus huesos 20 o
30 años en la cárcel, seguro que se lo pensaron 1000 veces y terminarían por
desistir. Son al fin y al cabo gente que de todas formas ganan muchos dinero y
el peligro de la cárcel será sin duda una medida muy adecuado para controlar
su exceso de avaricia. ¿Por qué meterte en líos si no vas a poder disfrutar del
"fruto" de los mismos? Ni
pensarlo. En España el
futuro es muy peliagudo hasta en el caso que los populares lograsen las
elecciones en 2012 por mayoría absoluta. Algo muy difícil de lograr ya que
implicaría la necesidad que por lo menos un 10% de los votantes socialistas se
abstuviesen. Parece que aquí la lealtad ciega a un partido político está
casi genéticamente predispuesta. Los votantes no analizan la capacidad de
gobierno de su líder, consideran que su faltas o mentiras son invenciones de la
oposición, y hasta si admiten algo de esto se convencen que los demás lo
harían todavía peor. Muchos de ellos manifiestan que el éxito de los
gobiernos Aznar fue el resultado de factores coyunturales y que en las mismas
circunstancias González, si hubiera sido reelegido, lo hubiera hecho mucho
mejor. Existe una total ceguedad ideológica que ofusca la razón y que altera
la conceptuación de las personas y las cosas. En otros países occidentales no
es así. En el Reino Unido un Primer Ministro como Gordon Brown, un político
infinitamente superior a Zapatero, ha perdido todas las elecciones locales y
parciales, y si las elecciones generales estuvieron previstas para finales de
este año el partido laborista perdería por goleada. Otro tanto ocurre en
Estados Unidos donde Obama ha bajado en 8 meses de una aceptación de casi el
80% a menos del 50% y sigue bajando. Es verdad que allí el 40% de la población
se considera republicana, otro 40% independiente ( en general moderado y
centrista) y solamente un 20% demócrata; puede que estos le van a seguir siendo
fieles pero los independientes se van a alejar cada vez más de una política
excesivamente izquierdista. LO QUE HACE FALTA EN ESPAÑA ES MÁS GENTE INDEPENDIENTE QUE
NO VOTA POR CEGUERA IDEOLÓGICA SINO A FAVOR DE POLÍTICOS CON CAPACIDAD DE
LIDERAZGO INTELECTUAL Y DE GESTIÓN. © 9/2009 Volver a POLÉMICA