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ETA RESUCITADA
La resucitación de Eta no fue cosa de tres días - lo humano no funciona con la misma rapidez que lo divino - pero, desde un estado de cuasi coma en que se encontró a principios de 2004, no ha tardado ni tres años no solamente en recuperar todo su vigor de antaño sino hasta de salir rejuvenecida. Considerando que la política antiterrorista compartida y pactado por socialistas y populares en el Pacto Antiterrorista con la Ley de Partidos y la de las Libertades, había logrado poner a la banda terrorista contra las cuerdas, terminar con la kale borrake y el chantaje financiero a los empresarios, o sea, estaba teniendo un clamoroso éxito que daba fundadas esperanzas que el fin de Eta estaba cerca, no era sorprendente que el PSOE incluía en su programa electoral para las generales del 2004 el compromiso firme de seguir con la misma política si lograse vencer en las elecciones. Estamos hablando de un auténtico timo electoral como se demostró poco después de que Zapatero logró ganar las elecciones por el atentado del 11M ( o, según Ansón, por "accidente") y cambió radicalmente la política antiterrorista del gobierno con el mal llamado "proceso de la paz". Desde aquel momento ha recorrido un largo camino de despropósitos, entreguismo y manipulaciones que ha terminado donde tenía que terminar: un clamoroso fracaso y un resultado opuesto al pretendido. En este periodo la banda criminal se ha reorganizado, re-equipado, reforzado y re-entrenado, todo esto de forma acelerada desde la declaración unilateral de una tregua (im)permanente y falsa, que tuve como resultado un fuerte relajamiento en la persecución policial, fiscal y política de la banda armada.
El requiebro de Zapatero con Eta durante casi tres años recuerda a la típica relación extramatrimonial en donde la amante tiene mucho menos necesidad de discreción que el marido infiel y está dispuesta a sacarle los colores en público a la menor desavenencia. De igual forma Eta ha sacado los colores a Zapatero cada vez que necesitaba apretarle las tuercas, demostrando como éste estaba poniéndoles los cuernos a la inmensa mayoría de los españoles. En todo este periodo los verdaderos cornudos han sido los militantes y gran parte de los votantes del PSOE tan visceralmente entregado al partido de sus amores que para ellos sus lideres estén por encima del bien y del mal y no se hayan dado cuenta que su partido es desde hace ya años ni Socialista ni Obrero sino Sectario y Oportunista. Nos hemos enterado a través de GARA, el portavoz mediático de Eta, que el gobierno y el PSOE o el PSE, poco importa, han estado dialogando y/o negociando durante años tanto con Eta como con Batasuna, y eso no solamente desde que Zapatero se inventó el proceso de paz o desde la supuesta tregua, sino desde antes, durante y después de la Ley de Partidos y el Pacto Antiterrorista cuando el PSOE estaba en la oposición. Una actitud tan desleal que raya en la Alta Traición. Durante el periodo en cuestión no tuvieron que desmentirlo ya que estos continuos contactos eran completamente desconocidos, pero a partir de que Zapatero llegó a la Presidencia los desmentidos - más bien mentiras -,sobre los contactos, negociaciones y compromisos adquiridos con Eta y Batasuna han sido constantes y el Gobierno siempre se ha negado a comentar las revelaciones de GARA con el subterfugio de que los etarras no son de fiar. Parece que confíen o desconfíen de Eta según conveniencias casi esquizofrénicas.
En los últimos días nos hemos enterado de que el PSOE y Batasuna por un lado y el Gobierno y Eta por el otro estuvieron negociando 3 o 4 días seguidas en habitaciones adjuntas durante la reciente campaña electoral. Estas conservaciones por parte del Gobierno eran probablemente puramente tácticas con el único objetivo de evitar que durante este periodo, justamente antes del día electoral, Eta rompiera definitivamente la tregua o cometiera un atentado, lo que probablemente le hubiera costado al PSOE un millón de votos o más. Las conversaciones tenían que salir forzosamente mal ya que Zapatero no podía hacer ya más concesiones. La jugada tuvo éxito porque logró aplazar el comunicado etarra de la ruptura hasta después de las elecciones. De todas formas ZP no ha podido evitar la indignidad y la humillación de haber dejado la decisión en manos de Eta, algo que pudiera haber evitado si simplemente hubiese declarado el final del proceso de paz inmediatamente después del atentado de la T-4, en vez de tratar de apaciguar a Eta, en una desesperada huida hacia delante, con concesiones en los asuntos de De Juana Chaos, Otegi y la parcial admisión de las listas electorales de ANV. El cambio total de criterio en los dos primeros, por muy loable que sean, demuestran hasta que punto las decisiones fiscales, judiciales y carcelarias no están influidas por criterios jurídicos sino por puro oportunismo político coyuntural.
En lo que se refiere a la admisión de parte de las listas del ANV hay que recordar que ya tuvo su antecedente en la no ilegalización de EHAK en las últimas elecciones autonómicos. Anteriormente ya se había demostrada alguna laguna en la Ley de Partidos cuya interpretación llevó a la judicatura a un auténtico surrealismo jurídico en considerar que la ilegalización de un partido, un simple contenedor, no afectaba ni a sus cargos electos ni a su liderazgo, o sea su contenido. Parece que consideraban que si Batasuna no condenase a Eta no era por culpa de sus lideres sino simplemente una cuestión de marca. El Tribunal Supremo dictó que los diputados batasunos no podían formar grupo parlamentario propio, una orden incumplida por el Presidente del Parlamento vasco pero hasta si hubiera sido cumplido tampoco hubiera tenido mucho efecto ya que los diputados en cuestión hubieron entrado en el grupo mixto con derecho a casi la misma financiación. Se creó de cierta forma si no un fraude de ley, sí un fraude al sentido común, ya que lo lógico hubiera sido ordenar la retirada de la acreditación parlamentaria a los diputados batasunos en cuestión y ordenar su encarcelamiento, conjunto con todos los demás lideres de Batasuna, por pertenencia a un grupo terrorista. Otra laguna en la Ley de Partidos hizo posible la participación de EHAK en las elecciones autonómicos por no estipular una enmienda a la Ley Electoral exigiendo a todos los partidos que quisieran presentarse a cualquier contienda electoral una fehaciente y explícita condena de actos terroristas en general y de Eta en particular. Con esta simple medida se hubiera evitado la presentación de cualquier clon de Batasuna. No haberlo previsto limitaba la acción de la fiscalía a estudiar las listas electorales de EHAK y tratar de encontrar antecedentes de pertenencia a Batasuna de sus candidatos. No lograron hacerlo ya que los candidatos de EHAK eran mayoritariamente mujeres que oficialmente nunca habían tenido relación directa con Batasuna. Que todas ellas eran madres, tías, hermanas o primas de batasunos no creó ningún impedimento legal. Una vez constituido el Parlamento Vasco quedó rápidamente evidente que las diputadas de EHAK estaban completamente bajo el control de Otegi y sus secuaces.
Considerando los antecedentes, Batasuna podía haber usado su legalizado clon EHAK sin ningún problema para participar en las elecciones municipales, y es evidente que si no lo hizo fue por que pretendía demostrar como tenía adiestrado al Gobierno y como controlaba los tempos políticos. Con la presentación de ANV como marca clonada, y con muchas de sus listas electorales muy contaminadas, echó un pulso al Gobierno y al Fiscal General con bastante éxito. La Fiscalía, por mor al proceso de paz, se limitó a pedir la ilegalización de las listas más impresentables dejando correr las demás. Así creó otro surrealismo jurídico pretendiendo que la presentación de listas ilegales no afectaba al partido que las había presentada. Con razón el Tribunal Suprema se quejaba amargamente de que la Fiscalía no les había dado la oportunidad de invalidar todas las listas y de ilegalizar ANV al mismo tiempo. De cierta forma este partido no es un clon de Batasuna sino al revés ya que ANV, un partido cuyos orígenes se remontan al año 30 como escisión del PNV, fue uno de los socios fundadores de HB (vea historia del PNV) y posiblemente de Eta.
Tan seguro está Eta de la sumisión de Zapatero que se ha tomado el lujo de declarar el fin de la tregua sin esperar la constitución de los ayuntamientos por no temer que el Gobierno usase el intervalo para ilegalizar a ANV y retirar la acreditación de sus concejales electos. Conseguido todo sus objetivos alcanzables y sin ninguna concesión por su parte, Eta ha vuelto a las andadas. ¿Y el Gobierno? El Gobierno zigzagueando como siempre; no admitiendo el más mínimo error, la más mínima mea culpa, subrepticiamente culpando más al PP que a los violentos, llamando con la boca pequeña a la lucha contra el terrorismo y, al mismo tiempo, dispuesta a volver a la mesa de negociaciones a la primera llamada de Eta. Aparentemente no están muy preocupados por la repercusión que todo esto puede tener en el electorado, convencidos de que el PP nunca vaya a obtener la mayoría absoluta - ya se ocuparán en las próximas elecciones generales de sacar los espectros de Irak, del 11-M y del dobberman - con lo cual Zapatero, dispuesto a alinearse con el diablo si hiciera falta, siempre se aseguraría continuar en el poder. El ejemplo que está dispuesto a seguir es la "ménage a six", el hexapartito, en Baleares, de tan nefasta recuerdo en la penúltima legislatura.
Pero puede que los
socialistas se están equivocando de par en par. Puede que los espectros se les
vuelven en contra. El juicio del 11-M está demostrando que la versión oficial
deja mucho que desear. Pero hasta si fuese verdad podemos plantearnos la
cuestión de hasta que punto Zapatero tiene la culpa moral - por inconsciente e
imprudente - de lo que ocurrió aquel día. Parece por lo menos sorprendente que
con más de 60 países participando en la posguerra de Irak, algunos, como
Polonia e Italia, aportando más tropas que España, los islamistas nos hubieron
escogido para perpetrar su atentado. ¿Que fue el hecho diferencial que hubiera
convertido España en el blanco preferido? En ningún otro país el líder de la
oposición había convertido Irak en su principal, si no único, argumento
electoral y había durante un año insistido en que si ganase las elecciones
retiraría inmediatamente las tropas. De esta forma solamente en España
un atentado daría a los islamistas un victoria propagandística. Por otra
parte, si la versión oficial no fuese verdad y si en la autoría del 11-M
entrasen también otros elementos como Eta (y algunos mandos desafectos de la
Guardia Civil y la Policía Nacional), entonces los contactos con la banda
terrorista y las insinuaciones de que la política antiterrorista pudiera
cambiar si Zapatero ganase las elecciones puede haber sido determinante en
provocar el atentado.
Todavía hay muchas enigmas que desvelar pero la manipulación ha sido tan
torpe, tan incompetente, que la verdad seguramente saldrá a la luz y tendrá
entonces efectos devastadores. Si hube implicación de Eta - y hasta en
caso contrario, menudos son - es perfectamente
posible que lo descubre en el momento oportuno para torpedear a Zapatero y
demostrar que puede poner y quitar gobiernos a su antojo.
ã 6/2007
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Þ POLÉMICA