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ELECCIONES 9/M: ESPAÑA SIGUE SIENDO DIFERENTE 

Y no solamente diferente sino muy diferente. En cualquier país de Europa occidental un partido que hubiera gobernado de forma tan nefasta como el PSOE en España hubiera perdido las elecciones por goleada, hubiera sido casi barrido del mapa político. El partido de Sarkozy va a perder las elecciones municipales en Francia porque el presidente ha bajado muchos puntos en popularidad por razones más bien menores y frívolas. Es verdad que Zapatero ha perdido unos 700.000 votos entre los suyos que han ido al PP y UPyD (400.000 y 300.000 respectivamente) pero mucho menos de lo que era de esperar y esta pérdida ha sido compensada por votos captados de IU (300.000) y ERC (350.000). Está claro que muchos antiguos votantes de estos dos partidos han optado por el voto útil y han votado por un partido que para ellos es tan ultra-izquierda como IU y tan ultra- nacionalista catalán como ERC. Son estos votos que desmienten la tan manipulada pretensión de Zapatero de que el PSOE sea un partido centrista y moderado y el Partido Popular de extrema derecha. Muy al contrario el PP ha mantenido su posición de partido de centro-derecha moderado y es el PSOE que se ha derivado hacia posiciones cada vez más marxistas y radicales. Los escaños que el PSOE ha logrado "robar" a los dos partidos en cuestión suman ocho, tres más que los cinco que ha ganado en el día de hoy, lo que significa que sin el inesperado debacle de IU y ERC hubiera perdido por lo menos dos escaños si no más. Es sorprendente e inexplicable que el gran ganador de la jornada haya sido el PSC en Cataluña y que ni el Carmelo, ni el problema del AVE y las Cercanías, ni el problema lingüístico, ni su creciente catalanismo, han resultado en, por lo menos, una gran abstención entre su electorado en buena parte de origen andaluz. De todas formas ya he indicado en otra ocasión el gran peligro que un PSC convertido en ultra-nacionalista tiene para el PSOE. No hay duda que en esta legislatura el PSC va a insistir en formar su propio grupo parlamentario con sus 25  diputados, conque el PSOE deja de ser el primer partido de la Cámara. Por otra parte el PSC no va a permitir que Zapatero negocie un pacto de legislatura con CiU lo que sería lo más lógico y cómodo desde el punto de vista de este. Es significativo que la victoria de Zapatero se basa principalmente en Cataluña y el País Vasco en donde ha ganado en conjunto 1.300.000 votos y 34 escaños más que el PP.  Vemos entonces como los resultados en estas dos autonomías, donde hasta el PSC y el PSE se proclaman como nacionalistas, condicionarán la vida política del resto de España en donde el PP ha ganado por 400.000 votos (9.300.000 v 8.900.000) y 10 escaños (145 v. 135). Si el PSC no va a aceptar un acuerdo con CiU, ni el PSE, por razones similares, otro con el PNV, Zapatero tendrá que contar con los 3 escañaos de ERC, los 2 de IU y los 2 de BNG para poder contar con los 176 necesarios para tener mayoría, con lo que los dos primeros, los grandes perdedores de las elecciones, pueden convertirse en los más beneficiados.   

Es casi divertido observar cómo los supuestos grandes valores del PSOE, Zapatero, Fernández de la Vega, Blanco y Bermejo, han perdido por goleada en las provincias donde se presentaron como número uno de sus listas. También Bono ha perdido en Castilla la Mancha y Magdalena Álvarez en Málaga. La gran ganadora ha sido Carme Chacón en Cataluña. Cuidado con esta chica que va a subir como la espuma y que es mucho más Montillana que Zapaterista.

Por mucho que todos los políticos han negado que el previsible atentado - yo por lo menos lo estaba esperando - del viernes hubiera tenido alguna influencia en el resultado de las elecciones no tengo duda sobre esta influencia que, por simpatía hacia el PSOE, ha decidido el voto de muchos indecisos. Parece que pocos se han sorprendido de la mansedumbre con que EHAK y ANV  han aceptado la prohibición de presentar sus listas electorales, no dándose cuenta del juego de ETA. Entendió perfectamente bien que si Zapatero quería ganar las elecciones no tenía más remedio que aparentar un cambio total de política antiterrorista y lo que le interesaba a ETA era que Zapatero ganara. El atentado correspondía a la misma estrategia. Pocos se han preguntado porqué ETA no escogió como victima a un representante del PP, su implacable enemigo. No lo hizo porque no le interesaba crear una corriente de simpatía hacia los populares. Escogió una victima socialista porque le convenía crear simpatía hacia Zapatero convencida que éste, una vez ganada las elecciones, volvería a las negociaciones.¿ Una estrategia torcida y vil? Sin ninguna duda, pero también eficaz. ¿Cuando aprenderán los votantes a no dejarse manipular por una banda terrorista y criminal? 

¿Qué nos espera durante la nueva legislatura? Probablemente más de lo mismo. Otra vez las negociaciones con ETA. Más aislamiento internacional. Más crispación. Y, además, el hundimiento de la economía. Zapatero ha tenido mucha suerte de que las elecciones han tenido lugar cuando muchos de los votantes todavía no se han dado cuenta de lo crudo que va a ser la crisis económica, cuando todavía piensan que Solbes lo va a arreglar rápidamente. De aquí a tres o cuatro meses se van a dar cuenta de su error y se van a tirar de los pelos por lo tontos que han sido.     

 

 

ã 9/3/2008

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